lunes, 31 de marzo de 2014

¿COMO SE CONVIRTIÓ EL TEMPLO DE SANTA MARÍA EN BASÍLICA? (3)


 Finaliza hoy Tasio Munárriz con el análisis del último paso que se dió antes de la declaración de Basílica del templo parroquial.

5.- El 24 de junio de 1951, dos días después de festejar el aniversario de “la liberación de la villa”, se celebró la consagración del templo como Basílica Menor. El obispo fue recibido por el vecindario, el clero y la corporación municipal, el párroco leyó el documento pontificio correspondiente y el vicario general León María Martínez leyó otro documento por el que se concedía a Angel Chopitea el título de prelado doméstico de Su Santidad siendo nombrado “monseñor”. En la ceremonia de la misa los padrinos de honor fueron Martín Fernández Villarán Iturralde y su esposa Juana Guerricaechevarría de Villarán.
En el museo parroquial se conserva el documento pontificio de la erección del templo como basílica.
Después de la misa, el obispo, las autoridades y los padrinos bajaron a la calle Santa María 14 y descubrieron una lápida en la casa donde nació María Vallejo Arana, esposa del industrial Pedro J. Galíndez de la Quintana y bienhechora del Hospital-Asilo. En el ayuntamiento impusieron las medallas de bronce de la villa a dos religiosas Siervas de María y en el convento de Santa Clara hicieron lo mismo con dos miembros de esta congregación. En la imagen aparece la placa dedicada a María Vallejo,
que no es la original. Además, la fecha de su fallecimiento no fue 1951 sino un año antes.
Los dirigentes de la basílica dejaron símbolos gráficos de su consagración como tal: Una cruz de Malta en cada columna, de la que sólo se conservan dos a ambos lados del retablo mayor y otras dos en las columnas de la entrada principal, sendos títulos grabados en el exterior de las puertas y una lápida junto a la puerta de la sacristía.
El ayuntamiento concedió una subvención de 2.500 pesetas para atender a los gastos producidos por los actos y homenajes del 24 de junio.


Ha finalizado el trabajo de Tasio que produjo algunos comentarios en su primera parte y que haber estado nosotros fuera no pudimos moderar.
 Concretamente recibimos dos que no pudimos recoger y que ahora los transcribimos.
Javier López Isla decía:
Yo aunque también noto diferencias, creo que sin duda es la misma imagen. Lo que sucede es que la perspectiva de las fotos las hace parecer diferentes.
La actual está sacada desde abajo, desde el pasillo de la Basílica, y la antigua está sacada a su altura y parece que incluso por un fotógrafo algo alto.
En la antigua se ve la cabeza del niño y destacan los rizos desde arriba y en la actual, desde abajo, tiene más relevancia la frente. Lo mismo sucede con el cuello y la cara de la Virgen, que en la actual parecen más anchos. Pero en la talla se puede comprobar que los pliegues del manto son exactamente iguales y las posiciones relativas de la mano , ahora con el ramito, y del niño, no dejan lugar a dudas. Te recuerdo que una mano es muy diferente si la miras por encima  o la miras  por debajo, (no tiene uñas), pero sigue siendo la misma mano.
 Y con las estatuas y los montes, pasa lo mismo. La visión desde el avión no es  igual a la que tenemos desde tierra. Cuestión de perspectiva.

Por su parte Jose Luis Garaizabal, juntó a las dos fotos adjuntas nos dice:
  
Se debe tener en cuenta que la imagen original mostraba la madera al aire.
La vamos a comparar con esta otra foto del libro “Portugalete y su Basílica de Santa María” de Juan de Pagoeta, que tiene una perspectiva similar. La del blog está sacada de un punto más bajo.
Los cambios en los semblantes de la cara se pueden deber a la mano del técnico que realizó la policromía. Técnica que consiste en cuatro fases. Primera ESTUCAR, que consiste en aplicar varias capas de cola natural, “cola de conejo”, con yeso muy fino. Segunda, PULIDO FINO. Tercera, una última capa de “cola de conejo”, para tapar el poro al yeso y quinta, POLICROMÍA, con pintura al óleo y pan de oro.
Durante estas operaciones, puede cambiar el aspecto, fundamentalmente los ojos.
Si nos fijamos en los pliegues de las dos vestimentas, son iguales, aunque la policromía los destaca mucho más.
La posición de las manos y pies es idéntica. En la originar falta la mano derecha de Jesús y la flor o flores del ramo de la Virgen. Se añadió también el colgante en el borde superior de la blusa de Andra Mari.
Así que, lo del espolio del arte sacro portugalujo, en este caso sobra.









domingo, 30 de marzo de 2014

RECORDANDO A OSMUNDO BILBAO GARAMENDI (1944-1981)




Hace un año, Angel García, nos recordaba la figura de este amigo suyo y de muchos compañeros de Repélega, preparándome una serie de fotos del día de su primera misa en la Basílica. Fallecido desgraciadamente el verano pasado, hoy es el hermano de Osmundo, Julen, quien nos facilita estas líneas y las fotos inferiores sobre su figura. 
Nacido en Muskiz llegó a Portugalete con toda su familia en 1958, donde su padre dirigiría el coro parroquial.
Además de buen estudiante, de la mano de Celes López de Vergara  fue un excelente txistulari. El txistu le acompañaría hasta el final de sus días, en su querida África.
Su vocación de sacerdote le llevó al seminario de Derio, pero lo que él deseaba era ser misionero por lo que ingresó en la Orden de los Misioneros Combonianos, pasando por Corella, y Moncada, con estudios de teología en Italia, ordenándose sacerdote en 1969 y celebrando su primera misa en la Basílica de Santa María. La foto superior muestra ese momento acompañado de los curas de entonces, Pablo Bengoechea, Ángel Garamendi, Andrés Alava y Tasio Munárriz.
Tras perfeccionar su inglés en Londres, en 1971 partió destinado a la misión de Uganda. Aprendió su lengua natal, el madi, realizó la primera gramática en esa lengua, y dada su gran inteligencia y valía, en 1975 le encargan la Procura Regional en Kampala, en una época difícil con el presidente Idi Amin en el poder.
Como procurador se prodigó en atender a todos, durante la guerra y posguerra, convirtiéndose en un referente para todos los organismos internacionales que trataban de ayudar a Uganda, como Cruz Roja, UNICEF, CEE, consiguiendo organizar suministros de comida y medicinas para los hospitales.
Tras regresar un año a su país, volvió nuevamente encontrándose con una zona conflictiva arrasada por la guerra, y punto de encuentro entre guerrillas y ejército. A pesar de que sus superiores le recomendaban regresar, consideró que no podía abandonar a aquella gente a su suerte. La inseguridad que le acechaba con la existencia de bandas armadas, se materializó el 20 de abril de 1981, cuando fue ametrallado por hombres que iban en su búsqueda.
Repatriados sus restos, el funeral en nuestra Basílica presidido por el Obispo y numerosos sacerdotes fue multitudinario.
El Ministro de Abastecimientos de Moyo escribió a la madre de Osmundo diciendo: “Desde que el Padre Bilbao vino a nuestro país se dedicó al servicio de Uganda, particularmente al servicio de la comunidad Madi. Él es recordado, por todos, por su amor. Amó a Dios, amó a los niños, amó a los hombre y mujeres, amó al trabajo, amó a todos, pobres y ricos, poderosos y humildes, negros y blancos. Su simpatía y dedicación, aún en tiempos difíciles, nos inspiró a todos. Todo el mundo en Moyo lo admira. Todos lo echamos en falta.”
Con motivo del 25 aniversario de su muerte, en marzo de 2007, el obispado de Bilbao, con monseñor Ricardo Blázquez, descubrió un busto del misionero en la principal plaza de Muzkiz donde había nacido.




jueves, 27 de marzo de 2014

¿COMO SE CONVIRTIÓ EL TEMPLO DE SANTA MARÍA EN BASÍLICA? (2)


Tasio Munárriz continúa hoy con otros dos pasos que se dieron antes de conseguir el título de Basílica para el templo parroquial portugalujo.

3.- El ayuntamiento en 1949 y 1950 se comprometió a subvencionar con 55.000 pesetas repartidas en cuatro años parte del presupuesto de la reforma del altar mayor del templo y de la reparación del órgano, que se elevaba a 134.795 pesetas, Justificaba esta subvención “en el compromiso que en sus orígenes fundacionales tiene el Ayuntamiento  a favor de la Iglesia y Parroquia de Santa María en las obras y fábrica” (Pleno de 30/6/1950)
El motivo por el que el  párroco solicitaba una ayuda económica era que esta reforma era previa a la consagración del templo como basílica.
¿En qué consistía la reforma del altar mayor? Según las fotografías de Monleón y de Manipel publicadas en el libro “Portugalete. Fotografías de su pasado religioso”, el altar mayor antiguo estaba compuesto por una mesa adosada a un templete con escalones para colocar unos candeleros y coronado por un tabernáculo en el que se exponía la custodia con la hostia consagrada para ser adorada por los fieles al abrir sus puertas semicirculares.
El nuevo altar consistía en otra mesa en cuya base estaban grabadas las siglas yuxtapuestas AM (Ave María), adosada también a un templete con un sagrario y una hornacina en la que estaba colocada la Andra Mari restaurada.
El 2 de noviembre de 1949 fue erigida la nueva diócesis de Bilbao, independiente de la de Vitoria. El primer obispo de Bilbao, Casimiro Morcillo, bendijo el nuevo altar el 6 de agosto de 1950.

4.- En el pleno del 11 de noviembre de 1950 se constataba que el ayuntamiento había sido invitado a la nueva consagración de la parroquia de Santa María el domingo 12 de noviembre a las ocho y media de la mañana.
“La Corporación por unanimidad y considerando de gran solemnidad el acto de consagración, acuerda asistir en Cuerpo de Comunidad con maceros, clarineros y chistularis. Se acuerda obsequiar al Ilmo. Sr. Obispo y a su séquito con un banquete al que podrán concurrir los señores Concejales que lo deseen”.
Como era necesario que el templo hubiese sido consagrado para recibir el título de basílica, se realizó la ceremonia de consagración. En mi opinión, el templo ya estaba consagrado desde siglos atrás como lugar de culto. O faltaba el documento correspondiente o se había secularizado el templo para cambiar el altar. El caso es que se volvió a consagrar.


miércoles, 26 de marzo de 2014

¿COMO SE CONVIRTIÓ EL TEMPLO DE SANTA MARIA EN BASILICA? (1)



Tasio Munarriz comienza hoy a desvelarnos la pregunta que encabeza esta entrada:

Dadas las buenas relaciones y los intereses comunes entre las dos instituciones más importantes de la villa, el ayuntamiento colaboró con dinero y con su presencia en todas las actividades a las que era requerido por el párroco Angel Chopitea. Señalo cómo colaboraron para convertir Santa María en basílica. 
1.- El 11 de julio de 1947 la corporación municipal decidió aportar 2.325 pesetas para pagar la “desinsectación” del retablo, considerando su valor artístico, mientras que la diputación abonó la otra mitad del presupuesto. El pintor José Manuel Lorente Barbat, que en otras ocasiones lo había “desinsectado”, dice que los insectos eran polillas. 
2.- En respuesta a la solicitud del párroco, el pleno del Ayuntamiento del 11 de junio de 1948 aprobó la subvención de 5.000 pesetas para reparar la imagen de Andra Mari a medias con la Diputación.
Esta imagen estuvo durante muchos años abandonada entre otros objetos religiosos fuera de uso. Aunque era la patrona de la parroquia y de la Villa, otras vírgenes más modernas y con la promoción de algunas órdenes religiosas (El Carmen, El Rosario, La Milagrosa, La Auxiliadora, La Inmaculada, el Corazón de María, la Merced, etc.) la habían marginado del culto. Fue el párroco Eduardo Escárzaga Solaun (años 1929–1932 en Portugalete) el que la recuperó y la instaló en la sacristía. Y Angel Chopitea (años 1932–1961) la mandó restaurar.
En las imágenes que ilustran esta entrada aparece la estatua de Andra Mari deteriorada y luego restaurada. Dos ángeles portadores de los escudos de la Diputación y del Ayuntamiento la flanquean, una vez instalada debajo del retablo.

martes, 25 de marzo de 2014

TRANSATLÁNTICO POR LA RIA, VISTO “DESDE MI CUARTO” POR VOLNEY CONDE-PELAYO


 Continuamos con la descripción que Volney Conde-Pelayo hacía en 1921 de lo que veía desde su casa de la Plaza:

Otro prodigio de la civilización moderna, es un enorme trasatlántico de veinte mil toneladas, con dos chimeneas, telegrafía sin hilos y todas las comodidades que en él han sido instaladas en sus departamentos para los burgueses que pasan la vida viajando. Va muy despacio, remolcado por dos pequeños vapores, uno a proa, a popa otro, que regulan las desviaciones, las guiñadas del coloso por el tranquilo curso de la ría. En la cubierta los pasajeros, con sus pañuelos, hacen saludos de despedida. Por fin la nave desaparece de la vista. Los chinchorros, las traineras, las canoas automovilísticas y otra multitud de pequeñas embarcaciones de todas clases pueblan la anchurosa ría como una plaga de mosquitos.

Ilustramos la entrada con la entrada de un trasatlántico, posiblemente el Habana, a su paso bajo el puente y ya en la dársena.




lunes, 24 de marzo de 2014

EL HIDROAVIÓN CORREO A BAYONA, VISTO “DESDE MI CUARTO” POR VOLNEY CONDE-PELAYO


José Manuel López Diez, nos ofrece un artículo de Volney Conde-Pelayo, publicado en el periódico de Salamanca, EL PUEBLO, Órgano de los trabajadores, de fecha 24 de setiembre 1921, titulado Notas del País Vasco: Desde mi cuarto.
En el describe el espectáculo diario que presenciaba desde el cuarto de su casa, que daba a la plaza, con el torpedero y sus marinos, todo el movimiento de la ría con el paso de trasatlánticos y el paso del hidroavión que pasaba bajo el puente colgante camino de Bayona llevando el correo.
La foto superior recoge el momento de la inauguración de esta línea postal aérea en 1920 aterrizando en la playa de Las Arenas, y la inferior otro momento con un aeroplano volando bajo el larguero del puente.
Al margen que publiquemos el contenido del artículo recogemos hoy este pequeño apunte:

Mi balcón, abierto de par en par, deja entrar a torrentes la luz en mi pequeño cuarto.
Los árboles de la plaza agitan suavemente sus hojas al impulso de la brisa. Los niños corren entre los árboles, juguetean y gritan con alegría desbordada. Por la ría cruzan numerosos botes de pasaje que llevan y traen, de Portugalete a Las Arenas y de allí para aquí, gentes que van de paseo, aldeanas cargadas con cestas de legumbres, trabajadores. Un hidroavión vertiginoso, atraviesa el espacio, por encima de la ría, como una exhalación. La gente corre al muelle para verle más cerca. El aparato volador, a pocos metros sobre el agua, va a pasar por el “Puente Vizcaya” y la gente quiere presenciar la operación que, con suma destreza, suele ser realizada por el aviador una o dos veces al mes. Este hidroavión va a Bayona todos los días, en pocas horas llevando viajeros y correspondencia.

Todo un prodigio de la civilización moderna, ……


domingo, 23 de marzo de 2014

EL ROTULO MARISCOS CASA POLVORILLA Y LAS PROCESIONES


 Preparando el artículo sobre Polvorilla para el próximo número de Cuadernos Portugalujos, Nati Fuentes, que ha colaborado eficazmente para que se pudiera llevar a buen puerto, nos ha facilitado el dibujo de Gongar con la calle Santa María, cuando existía el rotulo de Mariscos Casa Polvorilla y de propina una foto de una procesión bajando por dicha calle.
Aprovechamos este material para esta entrada del blog. Fue en 1962 cuando solicitó al ayuntamiento la licencia para colocar un letrero luminoso de 80 x 50 centímetros, que por ser luminoso, era bastante novedoso en aquella época.

Pues bien, dicha calle era paso obligado de las procesiones de Semana Santa, unas veces subiendo y otras bajando, como se ve en las dos que hemos recogido, y en una de ellas uno de los “pasos procesionales” se cargó el moderno letrero.
Quien lo pagó? Esa es otra historia.

viernes, 21 de marzo de 2014

CASA POLVORILLA


Veíamos ayer que en 1924, el riojano Eusebio Santa María San Pedro, abrió su taberna, en el nº 22 de la calle Santa María, con el nombre de LA VIÑA P.
Pues bien tras trasladarse en 1936 al número 18, será tras la guerra, en 1939, cuando adquiere el bar del nº 11, una lonja donde desde el siglo anterior siempre había estado una taberna, pues en 1897 Celestino Ugarte, tenía su establecimiento El Riojano, con un cartel que añadía “se sirven comidas y bebidas”, (salvo que los números de portales nos confundan) y durante la república tuvo su sede el Partido Comunista, con su taberna “El soviet”.
En este nuevo lugar, con más espacio que el anterior, y con la ayuda de sus hijos, Félix, Petri, Vitori y Charo, se dedica también a dar comidas, convirtiéndose en poco tiempo en uno de los locales más concurridos de la Villa.
Portugalujos de todas las clases sociales se daban cita en este local, no pudiendo olvidar al popular Benito Bilbao “Busturi”, el verdadero abuelo de la familia al faltar Eusebio. De uno de los grupos asiduos, el formado por José Astondoa y su grupo coral Danok Bat, salió la anécdota de su nombre posterior. Eusebio era un riojano con un gran corazón y un pronto de mala leche que le hacía explotar como la pólvora, lo cual hizo que Pedro Heredia, rebajara los efectos de sus enfados diciendo que en realidad no era pólvora sino “polvorilla”. Y se quedó con ese nombre, que no solo fue bien aceptado por él sino que lo incorporó a su establecimiento, La Viña Polvorilla.
A su muerte, en 1948, el bar lo continuó su hijo Félix, quien se especializó en mariscos, alcanzando un gran prestigio. En 1980 lo continuó su nieto Miguel López Santamaría.

En el próximo número de Cuadernos Portugalujos nos extenderemos con este tema.


jueves, 20 de marzo de 2014

RIOJANOS EN LA VILLA HACE 80 AÑOS


 A lo largo de la historia de la Villa, han sido muchos los riojanos que se establecieron y echaron raíces familiares aquí, y muchos relacionados con el negocio del vino.
Hace 80 años, durante la república, aparecen en el programa de fiestas los anuncios de tres riojanos que fueron muy populares: Eulogio Crespo (El Resbalón), Eusebio Santa María (La Viña P.) y Justo Martínez (El Metro).
El primero de ellos, natural de Baños de Ebro, donde tenía bodegas familiares, llegó en 1915, y con el nombre comercial de Almacén de vinos, Eulogio Crespo y Hermanos, en el nº 2 de General Castaños, se dedicaba a aprovisionar a los buques que llegaban al puerto. Le fue bien el negocio pues en la década siguiente era presidente de la Sociedad Unión Comercial de la Villa.
Eusebio Santa María, de Laguardia, llegó con su mujer, Clara Pérez de Viñaspre, en 1917, viviendo en la calle Maestro Zubeldia como inquilino de Eduardo Miguel, que tenía una panadería y con el que trabajaría como repartidor de pan con su camioneta por Portugalete y todos los pueblos vecinos. La amistad con Eulogio, que fue padrino de una de sus hijas, se desarrollaría también, en el ámbito del negocio vinatero, sin dejar de trabajar para el panadero, y en 1924, cogió la taberna que se arrendaba en el nº22 de la calle Santa María, junto a la “carbonería” o establecimiento de carbón al por menor. El utilizaría también el logotipo de las cuatro barricas que usaba Eulogio en sus facturas y anuncios.
Finalmente Justo Martínez, primo de Eulogio y nacido en Baños de Ebro en 1898, que era 11 años más joven, llegó a Portugalete en 1920. Seis años después llegó una moza de Rasines (Cantabria) Purificación Torres, con la que formaría familia con tres hijos. En 1931 llegó la hermana de ella Conchi, que completaría el trío que nos queda en la memoria de todos los que conocimos y añoramos, el bar de la plaza de la Ranchería, EL METRO.

Tanto El Resbalón (luego lo regentó Chamorro, “el chato”), como El Metro (fotos inferiores) hace tiempo que desaparecieron, continuando sólo el bar de Eusebio Santa María, “Polvorilla”, regentado por su nieto.

miércoles, 19 de marzo de 2014

CARMEN GANDARIAS CORRAL (1912-1993)


Para rellenar algunas fichas en el periódico gratuito enportugalete.com, de estos personajes portugalujos, a veces nos encontramos con verdadera dificultad pues su vida se reduce a un par de párrafos. En este caso estamos ante una mujer cuya actividad durante toda su vida fue dedicarse a ayudar a los demás y sino que se lo pregunten a los que desde la Junta del Hospital de San Juan Bautista la conocieron personalmente. Por ello se mereció que, todavía en vida, el Ayuntamiento le dedicara una calle de las que surgieron en el entorno de su querido Hospital.
Y como no se trata de ser reiterativo con sus virtudes, que se podían reducir exclusivamente al amor a los demás, en esta ficha recurrimos a hablar de su familia portugaluja, donde las adquirió y siguió su ejemplo. Como vemos las familias Gandarias y Durañona, con enormes fortunas y patrimonios industriales que se acrecentaron con sus enlaces familiares, se encuentran también en Santurtzi y en el Valle de Trapaga.

En la Villa encontramos algunas placas en su recuerdo.


lunes, 17 de marzo de 2014

HISTORIA DE LA CALLE ZUBELDIA: LAS CAMPAS


 Continuando con el tema de las campas de que gozaban los de la calle Zubeldia, hemos recordado que la urbanización de los terrenos para la construcción de las escuelas, cambiaron su fisonomía. En torno a él todavía quedaba una buena campa bajo el frontón y al lavadero.
La campa desde la calle hasta el montículo del frontón tenía una tupida hierba y una cerca de espino la limitaba. Al comienzo hubo un solar vacío al que llamábamos “la cantera”, que seguramente sirvió de depósito de materiales al derribar la casa de Mª Uriarte, o sea el caserío donde vivía la familia de Salvador Bilbao, o para una nueva construcción que no se llevó a efecto. Al fondo quedaba un terraplén y en lo alto dominaba la tapia de la huerta de María Laka.
Uno de los usos más populares aquí lo constituían los calentines, como recogemos en dos fotos sobre una vista aérea, en la que ya se habían empezado a construir los números impares de la calle Bailen, entre los años 58-60.
Después las casas del Parque Móvil la cercaron por la parte alta y la construcción de dos nuevos bloques en la parte trasera de la escuela, fue el golpe de gracia a aquella amplia campa.
En la campa del lavadero, que desde el cerro hasta el Ojillo se llamaban desde antiguo campa de San Roque, se había inaugurado en 1910, al tirarse la existente en la plazuela del Cristo, la nueva ermita del Santo Cristo del Portal, que también albergaba al San Roque barbudo y con bastón. Con los años resultó, que el inquilino, San Roque, se hizo con la titularidad popular de la ermita.
En 1945 se destruye parte de esta popular campa y la ermita, para dar paso al campo de deportes. Bajo los árboles que quedaron en pie, y para disfrute de los foráneos, nos obsequiaron con una bolera, a cuya modalidad de bolo palma, típicamente cántabra y asturiana, creo que no se había jugado en la villa en la vida.
El final de esta campa lo podemos situar al final de los 60 y comienzo de los 70. Encontramos la campa tapiada, desaparecidos los lavaderos, de los árboles, ni rastro y la pobre hierba aguantaba como podía.

Tras estas líneas una muestra de las fotos que han puesto en manos de Jose Luis Garaizabal
Mª Luz Aborruza con una de las ovejas que pastaban en las campas y detrás su casa la conocida como “casa de Sinfo”. En 1951, Blanqui y Txiki Capdevila y Víctor Jáuregui. Ana María Bañales con Mari y Ana (Fausti). Foto familiar de niños de la familia Rueda, en 1946, con el muro del frontón La Estrella arriba de la campa.


HISTORIA DE LA CALLE ZUBELDIA: EL FUERTE Y LAS CAMPAS


 Tras unas semanas sin hablar de la calle Zubeldia de José Luis Garaizabal, retomamos el tema, que es muy amplio, por lo que tendrá que ir en pequeñas dosis, al igual que otras colaboraciones que tenemos pendientes de buenos amigos.

La gran zona lúdica de la calle eran todas las campas que componían la colina del alto de San Roque, donde antiguamente el santo tuvo su ermita y que desde 1879 albergaba a un fuerte militar que se componía de un gran barracón pintado de rojo, que con una estructura longitudinal, asomaba su amenazadora imagen sobre la Villa y El Abra y por la parte posterior, un gran foso remataba los otros dos lados de un triángulo.
No disponemos de fotos (constituirían secreto militar) y las pocas que se conservan son desde lejos, como es el caso del frontón o desde lo alto del puente colgante.
El fuerte se convirtió también en lugar de ejecuciones de penas de muerte. En 1908 fue fusilado el carabinero Agapito Zorrilla por haber matado a tiros a un sargento y en 1940, se ajustició a garrote vil a tres hombres por haber asesinado a un cuarto al que pretendieron robar el jornal. De este último todavía se recuerda que era una verdadera riada de gente la que subía por la calle a presenciar el espectáculo.
Sus instalaciones cayeron en desuso y ante el problema de la vivienda, la alcaldía autorizó que las ocupara gente necesitada, entre ellos Florencio Villar, que ejerció las funciones de “alcalde de barrio”. Los portugalujos lo bautizaron como Abisinia y el tal Floren adquirió el apodo de El Negus y algunos le recordarán en su puesto de la plaza, frente a la mirada fija de Chávarri y los dos trabajadores de la estatua.
En cuanto a las campas, diremos que el primer bocado se lo dio el ayuntamiento al proyectar un moderno edificio de escuelas, que fue bien acogido por todo el pueblo, pues cubría una gran necesidad. Su inauguración fue en 1927.
En torno a él todavía quedaba una buena campa bajo el frontón y otra junto al lavadero.
Tras la guerra los vecinos tuvieron un día un sueño al ver el proyecto que de la mano de Fidel Leza reflejaba una idea municipal. Pero sólo fue un sueño.
Colocamos bajo estas líneas su proyecto y seguiremos pisando tierra con las campas.




jueves, 13 de marzo de 2014

EL CUADRO DE LA VIRGEN DE LA PERA EN LA BASILICA DE SANTA MARIA



En la Basílica y en la nave de la epístola, cuelga otra bella tabla flamenca. Al igual que el tríptico con la Ascensión, la Asunción y la Coronación de la Virgen, se trata de una pintura del siglo XVI que ha pasado largos periodos colgado en la sacristía. En fechas recientes, finales del pasado siglo, fue restaurado por última vez y ahora luce con todo su colorido.
La Asociación de Amigos de la Basílica (A.A.B.) ha llevado a cabo una labor de estudio y análisis en torno a esta tabla, y está obteniendo unas informaciones ciertamente interesantes.
Gracias a fotografías anteriores a la guerra civil, en soporte de cristal, que obran en poder de la Asociación, se ha podido constatar la situación en la que se encontraba y la “evolución” a la que se ha visto sometido por las sucesivas restauraciones.
Siempre se ha dicho que este cuadro estaba inspirado en otro. En el desarrollo de los trabajos de documentación que la A.A. de la Basílica está realizando para la catalogación de estas tablas y en la búsqueda de su autoría, investigó entre los grabados de Durero para tratar de verificar la autenticidad de este dato. Y lo encontró. Realmente se trata de una xilografía llamada “La virgen, reina de los ángeles” que lleva el número 101, está fechada en 1518 y mide aprox. 21 x 30 cms.

El trabajo completo lo explica Javier López Isla en el trabajo que hemos añadido a la Biblioteca Digital Portugaluja: 



FOTOS DESDE EL CAMPO DE LA IGLESIA DEL SIGLO XIX


 Enredando con viejas fotografías del siglo XIX que deben ilustrar el próximo libro de la Colección El Mareómetro, nos ha salido esta composición en torno al Puente Colgante, y los años de su construcción en 1893, uniendo tres fotos que Hausser y Menet, sacó desde el mismo punto: el mirador del Campo de la iglesia.
A la izquierda, antes de empezar la construcción, en el centro con la torre de la parte portugaluja en construcción y a la derecha finalizada la obra.
Hay muchos detalles a observar que dejamos a elección de cada uno. En la primera frente al ayuntamiento se ve una caseta que quizás fuera de fielato, que se trasladaría al nuevo edificio junto al cierre de la zona de la estación del ferrocarril.
La plaza guarda su antigua forma antes del relleno de la dársena del muelle viejo, para construir la estación, con el muro que antiguamente daba al agua y las dos escalas para bajar a las embarcaciones, ahora más modernizadas. A su derecha la zona conocida como “el castillo”, con sus bancos, donde los mayores descansaban observando la entrada de la ría.
Las aldeanas alejándose del antiguo kiosco de la música y acercándose a la llegada del ferrocarril, frente al ayuntamiento.
Al fondo en la actual playa de Las Arenas, restos de naufragios, y la draga sacando arena, y otros detalles, que o no nos damos cuenta de ellos o que no sabemos interpretar.


martes, 11 de marzo de 2014

LA ESCUELA PARROQUIAL


Esta foto de la Escuela Parroquial es conocida y si la traemos hoy aquí, se debe a haber leído en el pequeño libro de memorias de su fundador, el año 1941, el párroco Angel Chopitea, los motivos de su creación.
Su finalidad era cubrir varias necesidades que él exigía en el decoro de la Iglesia. Iba dirigida a los niños que se debían dedicar al servicio del culto para que tuvieran una formación esmeradísima tanto en lo moral como en su exterior. La pronunciación clara e inteligente en las oraciones latinas y gravedad y mesura en las ceremonias, siendo su andar pausado.
La riqueza y opulencia que exigía a las ceremonias, en su complemento musical, hacía que las voces blancas de los tiples, debían parecer angélicas, adquiriendo para ello una instrucción y disciplina adecuada. Así podía disponer de una Escolanía de la que tan orgulloso estaba.
Igualmente recogía dicha escuela a los que aspiraban a “la suprema dicha del sacerdocio”.
Finalizaba resumiendo, que estos tres grupos, monagos, tiples y aspirantes, hacían un conjunto armónico insuperable.

Gaizka Arostegui, que disponía de esta foto, nos comentó que él era uno de aquellos monaguillos, que asistía a la Escuela Parroquial, pero que el día de la foto no estaba,

PRESCRIPCIÓN DE LOS DELITOS DE LA GUERRA. UNA PÁGINA EN BLANCO.


 Con motivo del 30 aniversario del final de la guerra, Franco decretó prescritos todos los delitos cometidos con anterioridad al 1 de abril de 1937.

“Extinguida por prescripción la acción para promover su investigación y castigo, no se incoará a partir de la publicación de este decreto-ley ningún proceso por delitos anteriores a las fechas señaladas; se procederá inmediatamente al sobreseimiento y archivo de los procedimientos en que no haya recaído aún sentencia firme, sin que puedan abrirse tos (sic) archivados por rebeldía de los procesados, y quedarán sin efecto todas las medidas procesales derivadas de la misma”.

Este decreto-ley puede ser considerado como una amnistía, pero Franco no utilizó nunca esta expresión que podía indicar que los delitos eran olvidados. Pretendía ser una muestra de su “generosidad” para que volviesen los refugiados y eliminar la oposición exterior.
 ¿Cuántos portugalujos se acogieron a este decreto-ley para volver? Esta es la página en blanco que está por escribir. Muchos ya se habían instalado con su familia y su trabajo en los países donde fueron acogidos. Algunos volvieron de vacaciones o de visita. Otros nunca. ¿Cuántos para quedarse? No había recibimientos oficiales ni salían en la prensa.
Sólo tengo datos de dos, pero en fechas diferentes a la del decreto-ley. Gaspar Bilbao Bilbao, después de combatir en el batallón “Gernika” en la resistencia francesa contra los alemanes se fue a Venezuela, se casó y volvió a finales de 1962 tuberculoso para morir aquí en marzo de 1963. En la fotografía es el segundo por la izquierda. 
Félix Apaolaza Peña, del que hablé en mi último libro, volvió en 1985 después de su aventurero exilio.

Esta página del blog queda abierta para que todos sus usuarios puedan participar añadiendo más nombres. Eskerrik asko.

Tasio Munarriz

lunes, 10 de marzo de 2014

RECORDANDO A MARGARITA CEMBRANA


 Desde Cantabria, Carlos San Emeterio, nieto pegado de Doña Margarita Cembrana y Mertxe Gordoa, nos escriben con relación a esta foto, con el grupo de portugalujos que trabajaban en el matadero, que apareció en el nº 15 de Cuadernos Portugalujos y que le hizo mucha ilusión.

En esta foto, nos dicen, tapada entre tantos hombrones, me parece reconocer a Dona Margarita Cembrana Grande, hija de Pascual Cembrana y Dolores Grande, nacida en Beasain en Septiembre de 1908 y traída junto a sus 8 hermanas a esta Villa, con solo dos meses.
Una de las hermanas murió junto a su abuela en la devastadora gripe del 1918.
Doña Margarita, con muy corta edad, se dedicó a coger arena y escarabilla, junto a sus hermanas mayores, para luego poder venderla por dos "perras gordas" para poder ayudar en casa. Trabajó en el matadero, y antes de estallar la guerra nacional tuvo un puesto de carnicera en la plaza del mercado de Portugalete y también trabajó en la fábrica de embutidos, de "Parras", situada creo en la zona de Abatxolo, cuyo propietario la ayudó a montar la carnicería.
Se desplazó andando por los montes de Bizkaia hacia Santander con un grupo de madres y niños, huyendo de los bombarderos y del avance de los "nacionales" y llegando a Santander y viendo como iban los barcos, que las personas se caían a la mar, decidió dar media vuelta y morir en Euzkadi.
Con el tiempo, casada y su marido preso en un Batallón de Trabajo, empezó a trabajar repartiendo el pan por Portugalete con una mula llamada Paloma, en la época de la posguerra, contratada por un riojano que montó una panadería en General Castaños, Mariano Jayo.
Dona Margarita Cembrana Grande falleció el 23 de septiembre del 1996.
La familia Cembrana Grande fueron unos grandes emprendedores."La Peque" con un negocio en la plaza, "Pascual" con panadería y derivados en la calle San Roque, "Loizaga" con zapatería en la calle Santiago, "Fernanda y Mª Luisa" con ultramarinos en el Cristo, enfrente de las dependencias del practicante... y algunos mas que no recuerdo.

Agradecemos a Carlos y Mertxe, sus recuerdos y animamos a todos los seguidores de este blog a utilizarlo con las aportaciones que consideren de interés tanto escritas como de fotografías. El blog está abierto a todos los portugalujos y portugalujas cuyas aportaciones ayuden a recordar mejor nuestro pasado.

viernes, 7 de marzo de 2014

PORTUGALUJOS HACE MEDIO SIGLO


 Además de las fotos que Rober Murga, nos cedió sobre el partido de fútbol entre solteros y casados en la Florida hacia 1962, hoy recogemos estas otras tres.
La superior parece reivindicar que además de Zubeldia, o El Ojillo, también había otras calles en el pueblo con sus cuadrillas correspondientes, como puede ser esta, de gente de la zona de Pablo Bilbao.
Como ya hemos puesto sus nombres, pasamos a las fotos inferiores. La nevada de 1963, en la plaza con Margari Gonzalez, Mari Tere Gandasegui, Julio Ayue y Mari Carmen Andres y los otros, aparte del burro, son Rober Murga Tejada y Javi Antuñano Aza.
De esta última, 1961 o 1962, dice que está sacada en la entrada a la huerta de Pablo Bilbao, por lo que hoy es Nueva Plaza José Zaldua, sin la casa de la iglesia de Nazaret.

El burro era propiedad del lechero de Los Hoyos, padre de Josetxu Sanromán, que dejaba amarrado el burro a un árbol mientras repartía la leche.


jueves, 6 de marzo de 2014

HOY HACE 136 AÑOS DE LA INAUGURACIÓN DEL CEMENTERIO DE PANDO


El 6 de marzo de 1878, se inauguró el actual cementerio de Pando, lo cual nos lo recuerda José Luis Garaizabal, que ya en una entrada anterior nos habló del fin del cementerio viejo que estaba tras la iglesia en Las Canteras. (En el buscador superior a la izquierda de esta entrada buscar en “cementerio”).

Su aportación de hoy es la siguiente:
Las reducidas dimensiones del cementerio situado tras la iglesia, obligaron a localizar unos terrenos para asentar el nuevo cementerio. No sería hasta 1877, cuando se aprobó su situación en unos terrenos propiedad de Ignacio de Larrea (Cuatro Estradas) y Juan de Durañona.
Tras haber encargado un proyecto al arquitecto bilbaino, Severino de Achúcarro, este entregó dos planos, uno con la portada y otro fechado el 15 de Enero de 1873 en el que se plasmaba la planta del cementerio con sus zonas de enterramiento y el diseño de la capilla. Los acontecimientos debidos al sitio carlista y los consiguientes daños sufridos por la villa, obligaron a dejar el nuevo cementerio en segundo plano, aunque en 1875 se retoma el asunto pero eliminando de momento la capilla y la portada.
No es hasta 1877 cuando “por imprescindible necesidad” se pone en marcha el proyecto y tras las expropiaciones de los terrenos citados, se comienza su cercado con las tapias que han llegado hasta nuestros días, incluyendo un cementerio para disidentes en su interior y la erección de la portada.
Acabados estos trabajos, se acomete la construcción del depósito de cadáveres y la cava de todo el terreno, redactando las condiciones facultativas y económicas de la capilla. Esta labor la realizó un nuevo arquitecto, Atanasio de  Anduiza en 1879, pero en base al diseño de Achúcarro.
El día 2 de Febrero de 1878, se fijaron los actos para solemnizar la inauguración, acordando construir dos ataúdes con el fin de conducir algunos restos del cementerio viejo,  “adornándolos con la decencia que de suyo exige un acto tan solemne y que para llevar los lazos se les invite a los Sres. D. Ramón de Durañona, D. Francisco de Carranza, D. Félix de Chávarri, D. Remigio de Careaga, D. Timoteo Calvo, D. Antonio López, D. Dario del Valle y D. Juan de Cabieces”.
Se invitó al Cura Párroco, “para que haciéndolo público, revista aquel acto toda la solemnidad debida y que señale la hora que crea más oportuna”.
“Igualmente invitó a los Sres. Mayordomos de las Cofradías de San Nicolás, San José, San Crispín, Nuestra Sra. Del Rosario y alumbrado del Santísimo, por si tenían la bondad de facilitar las hachas de las respectivas cofradías gratuitamente para el acompañamiento”.
El día 6 de Marzo, “a las tres de la tarde, se realizó el traslado desde la Iglesia Parroquial, precedidos del Clero Parroquial, acompañado de esta Corporación Municipal, hachas de todas las cofradías y la inmensa mayoría del vecindario”.
“Enseguida de haber llegado, se colocaron dichos ataúdes frente a la portada en ambos lados y penetrándose el Clero parroquial y fieles en el nuevo cementerio, se rezó la letanía frente de la cruz que se hallaba colocada en el centro, procediendo acto continuo a bendecir por el Sr. Cura Párroco, D. Manuel Remigio de Urizar, que se hallaba revestido de preste. Terminada la bendición, se volvió hacia la portada del expresado cementerio y se introdujeron en él los dos ataúdes, uno en pos del otro en idéntica forma en que antes habían sido conducidos y después de rezar las oraciones acostumbradas, fueron inhumados en el segundo cuartel de la izquierda junto al camino que divide por el centro y los dos cuarteles de aquella parte”. 
Cinco años después y cumplido el tiempo legal para la exhumación de cadáveres, se cavó todo el cementerio viejo, trasladando los restos de los portugalujos fallecidos entre 1809 y 1878. Para solemnizar este nuevo traslado, en 1883, se construyó un panteón sobre el terreno en el que se inhumaron los dos ataúdes mencionados. Hemos intentado localizarlo, pero solo queda la verja diseñada, rodeando dos parcelas en la primera zona junto a la puerta de entrada, hoy al parecer abandonadas (61 y colindante). Parece ser que pudo más el dinero de la venta de los solares que el recuerdo de los portugalujos fallecidos en el siglo XIX y que acabaron en la huesera y el panteón, vaya usted a saber.
 Buena ocasión para recordarles, con una lápida o algo más suntuoso. 
A partir de ese año empezaron la conducción de los cadáveres hasta Pando, entonces en las afueras del pueblo, como muestra la foto de uno de ellos, bajo estas líneas.


miércoles, 5 de marzo de 2014

HISTORIA DE LA CALLE ZUBELDIA: EL DEPOSITO DE AGUA


 El crecimiento de la población portugaluja a finales del siglo XIX, hizo necesario la construcción de un depósito de agua que construido hacia el cambio de siglo, estaba a continuación del lavadero viejo y que aún hoy se mantiene en pie acompañado de los cuatro últimos árboles sobrevivientes de la antigua campa del lavadero, como muestra la foto de José Luis Garaizabal de 2009, que hemos situado en el centro.
Las reparaciones a que fue sometido hacia 1911, afectaron también a la cubierta que se cubrió de tierra y escorias.
La foto de la izquierda, con tres excursionistas que había subido hasta las campas por encima del depósito corresponde al año 1942 y la chica del collar es Amparo Ibrain.
La foto de la derecha muestra una vista general desde el alto de San Roque y es la única foto que conocemos del fuerte militar de San Roque, ya en ruinas y abandonado, con un personaje popular como era Chuli (Domingo Gómez), asomando la cabeza.
Como en los años 40 el problema de agua era grande, pues ni la traída de aguas desde Montellano ni el volumen almacenado en los depósitos de Kanpazar (3.000 m³) y San Roque (1.200 m³) era suficiente, el ayuntamiento se lanzó a hacer un gran depósito en el alto del cerro de San Roque. Inaugurado en 1954 como “el mayor depósito con excavación de toda España” (48.000 m³) que originó lo que desde la calle llamaban “monte de piedras” que ocupaba los terrenos cercanos a las escuelas.

Bajo estas líneas, a la izquierda el depósito de aguas con el edificio del lavadero a su derecha, ya en ruinas (estamos en 1967), y tres pequeñas imágenes a su derecha. Arriba vista del fuerte militar de San Roque con el citado depósito en la ladera derecha, en el centro una vista aérea del depósito al aire libre, y el monte de piedras, con otra foto bajo dicho “monte” con el depósito viejo al fondo, con Bego, Maribel y Jose Luis Garaizabal.


lunes, 3 de marzo de 2014

HISTORIA DE LA CALLE ZUBELDIA: LOS LAVADEROS


 En nuestra pequeña historia de esta calle de Jose Luis Garaizabal, hay unos edificios que son consustanciales con su paisaje, pues antes de que se procediera a abrir la calle ya estaban allí y son los lavaderos y el depósito de aguas.
Del primero de ellos, el conocido como lavadero viejo, databa de 1889, construido por Francisco Berriozabal, y el segundo que vino a sustituirle por haberse quedado anticuado, era del año 1910, construido según proyecto de Emiliano Pagazaurtundua y que contaba con pila central y 30 laterales, más espacio para desinfección.
Debido a su presencia, la campa arbolada de castaños de indias y plátanos, que descendía hasta el Ojillo, se la conocía indistintamente como “Campa del lavadero” o “Campa de San Roque”.
Las mujeres lavanderas que acudía por la calle Zubeldia con sus baldes de zinc y sus discusiones en el interior del edificio, formaron parte de la vida de la calle durante muchos años. Unas llevaban la colada de su propia familia pero otras lo hacían de las casas donde estaban sirviendo.
En la foto inferior reconocemos a la popular “Kika”, Francisca Ramos, así como a “la torronera”, Juana Rodríguez, Gabriela Solachi, o las hermanas “Bisi” y María Garrido.

Adosado al mismo, existía un cobertizo para la bomba y para colgar las coladas, y que también era usado por las colchoneras para varear la lana y recomponer los colchones.


domingo, 2 de marzo de 2014

PACO DE LUCIA (1947-2013) Y EL PALACIO DE GANDARIAS


 Javier García-Borreguero, nos recuerda tras la muerte la semana pasada del genio del flamenco Paco de Lucía, su relación con Portugalete y en concreto con la casa de Gandarias que construida a principio del siglo pasado desapareció en los últimos años del franquismo para dar paso al bloque de viviendas actuales, que trasformó totalmente el magnifico remate del muelle nuevo.
En el citado palacio, construido por el industrial Juan Tomás Gandarias Durañona, (y donde murió en 1940), que fue el Gandarias más conocido y que aparece en dos fotos, vivía igualmente su hermana Casilda Gandarias Durañona, de donde arranca la relación que Javier nos recuerda.

La hija de esta última, también portugaluja, y por lo tanto sobrina de Juan Tomás, fue Casilda Ampuero y Gandarias, fruto de su matrimonio con Joaquin Ampuero.
Con esta segunda Casilda, que se casó con el famoso general Varela, ministro con Franco, llegamos al personaje que hoy llena las páginas de los periódicos, pues era la suegra de Paco de Lucía. En la foto de Internet, durante el funeral del general, en 1951, aparece de luto con dos de sus hijos Enrique y Casilda.
Esta que también la recogemos junto a Lolita Sevilla en las fiestas de Cádiz, es la que levantaría un gran escándalo al casarse, en 1977, con el cantaor. Con él tendría tres hijos, la primera de los cuales llevaría el nombre familiar de Casilda.