martes, 19 de septiembre de 2017

IKUSGARRI 50 URTEURRENA (y 2)






La segunda etapa en la vida del Ikusgarri Euskal Dantzari Taldea, se puede considerar de 1973 a 1986 que según denomina Emilio Xabier Dueñas es un paso al frente: cambio de rumbo y ampliación del repertorio.

En ese año de 1973 se produce un golpe de timón ya que se modifica y amplia notablemente el repertorio, que de forma ininterrumpida sería uno de los pilares de funcionamiento del grupo y su consolidación coreográfica. Para ello se organiza un festival invitando a los principales grupos de la provincia, que muestran una pequeña variedad de danzas del país.

Adoptan la variante de "Espata dantza" procedente de Garai y confeccionan una bandera idéntica a la utilizada en dicha anteiglesia. El nuevo repertorio lo inauguran el día de la Virgen de la Guía de 1975. Y en agosto salen por primera vez al extranjero (Francia), y que se repetirían en los años posteriores por diversos paises

Si en Repelega presentaban sus nuevos repertorios, el escenario del Zubi Alde sería testigo también de importantes actuaciones en los primeros años 80, así como en diversas localidades de la provincia.

En 1977 al no ser propiamente un grupo parroquial es trasladado de la planta alta del edificio a los sótanos del mismo que tienen que acondicionar con su propio trabajo.

Conviene recordar también que su presencia no podía faltar en navidades con el Olentzero o por Santa Agueda.

Finalmente sus últimas tres décadas, 1986 a 2017, que son el último eslabón hasta la actualidad, se puede considerar como de su divulgación en el exterior del país.

Este último periodo está marcado, entre otros aspectos por la participación en festivales fuera de Euskal Herria, sin olvidar su presencia en las localidades vizcaínas.

A su ya extenso repertorio suman estos años las danzas de los Carnavales de Lapurdi o el "paloteado" de la Ribera Navarra, entre otros e incorporados a EDB forma parte del espectáculo "Artazi", y al amparo de la Diputación del programa "Herriz Herri".

Es de recordar su 25 aniversario en que presentaron en el escenario del Zubi Alde un gran espectáculo en colaboración con la asociación Ortzadar.

Entre 2005 y 2006 abandonan el sótano de las dependencias parroquiales a unas nuevas en un edificio municipal de una planta y a nivel de la nueva calle José María Martinez de las Rivas.

No citamos aquí a las numerosas personas, niños, jóvenes y adultos, de ambos sexos que han aportado sus conocimientos y su trabajo en los distintos apartados, ya sea la recuperación de indumentaria, instrumentos, repertorio, o participación en las fiestas del barrio, y en las bajadas de San Roque, algunos de los cuales llevan ya cuatro décadas, y que con su dedicación y esfuerzo han escrito esta importante historia de Repelega, que esperamos que dure muchos años a pesar de las dificultades actuales.

También habrá que tener en cuenta, al igual que se hizo en su día con Miguel Pérez de Heredia, de perpetuar su nombre poniéndoselo a una calle, si es posible en su zona, ya que este grupo ha sido el verdadero dinamizador cultural de la misma.




lunes, 18 de septiembre de 2017

IKUSGARRI 50 URTEURRENA (1)






Siguiendo el libro de Emilio Xabier Dueñas, del que hablábamos ayer, recogemos hoy los primeros pasos del grupo (1967-1973), que el autor denomina de humildad y esfuerzo a partes iguales, en una época difícil.

Fue en 1967 cuando tres personas que no vivían en Repélega, ligadas al mundo de la danza decidieron crear una asociación en ese barrio que estaba a caballo entre Sestao y Portugalete, cuyo principal objetivo era constituir el grupo de danzas. Hacía diez años que en Sestao se había empezado a gestar el Euzko Lorak, que sería un referente en la creación, en 1962, del Elai Alai y al que había seguido en 1965 el Lora Barri, todas ellas dentro de un movimiento de defensa de la cultura vasca.
Estas tres personas fueron Isidoro Torrontegui (tenía 47 años y aparece en la foto superior bajo "Don Miguel" Pérez de Heredia), que se encargaría de la creación y organización del grupo, un gran bailarín como fue Joseba Azcona, campeón de Bizkaia en concursos de aurresku, y el txistulari José García. Eligieron el nombre de Ikusgarri que significara "digno de verse" o "admirarse".
En octubre de dicho año, con un grupo ya más amplio se redactaron los estatutos como sociedad cultural recreativa siendo su primer presidente Isidoro Torrontegui. El dantzarí del Beti Alai de Bilbao, Jesús López del Río llevaría la parte técnica como dirigente coreográfico y preparador, contando además con cuatro txistularis, José García, Josu Irigoyen, Palomero e Isabel Alberdi que sería la siguiente presidenta.
Se empezó ensayando al aire libre en el poblado de Babcok Wilcox con un conjunto de dantzaris fundamentalmente de pueblos vecinos a los que se fueron incorporando jóvenes del barrio. Contando con el apoyo del párroco “Don Miguel”, verdadero promotor del desarrollo humano y asociativo del barrio en aquellos años, se pasó a disponer como lugar de ensayos el ambigú de la ermita de San Cristóbal, en su lateral cubierto, formando enseguida dos grupos de dantzaris, uno de ellos de txikis.
Quizás siguiendo sugerencias de Don Miguel se volcaron en organizar las fiestas de San Cristóbal imprimiendo su propio sello cultural. Así en ese año de 1968, tras la misa mayor en la ermita el día del Santo, actuó el grupo de txikis y en la misa del domingo los mayores. Incluyeron en el programa un concurso de danzas vascas, en dos modalidades, Jotas y Aurresku, con sus dietas y premios, finalizando con una “ROMERIA VASCA”. 
El concurso de jotas por parejas para mayores de 14 años se programaría también ya el año siguiente en el que figura como "II Alarde de danzas vascas", con la actuación de 10 grupos de la región, y la "Romería vasca". En este segundo año de 1969 los jóvenes del barrio habían cogido ya las riendas del grupo. Su presidenta entonces Isabel Alberdi, lo definía como "un grupo de jóvenes, el mayor de 23 años, y además grandes AMIGOS. Creemos que esta es la razón por la cual, hasta el momento, hemos conseguido los fines que nos hemos propuesto".
Para estos San Cristóbal de 1969, deciden con una fuerte oposición de la gente mayor que la fiesta se celebre en la parte de arriba de Repélega, ya que el santo se había trasladado a la nueva parroquia. Reconocían que el tradicionalismo es bueno pero que había que evolucionar, y que además el terreno era inmejorable para celebrar la fiesta cosa que ya no reunía la parte vieja.
Al construirse la nueva iglesia con locales anexos para actividades culturales y parroquiales pasan a tener aquí su lugar de ensayo. El día de su inauguración oficial tuvieron una actuación destacada con la presencia con sus danzas en el altar.
La organización y participación en las fiestas, con su txozna, se haría ya tradicional hasta nuestros días, llegando en 1979 a editar un Boletín Informativo, en la que incluía el Programa de fiestas, datos de interés, sociedades, plano del barrio, anuncios y una Guía Comercial de Repélega. (Algunos pensaron que podía ser un primer paso para conseguir la República Independiente de Repélega).
Junto a esta participación en las fiestas de San Cristóbal, la bajada de San Roque se convertirían en una de las actividades fijas anuales también hasta la actualidad.
En estos primeros años empiezan actuar en festividades de los pueblos vecinos y se fragua la idiosincrasia interna entrando a formar parte algunos de los integrantes que durante muchos años continúan su labor hasta la actualidad.



domingo, 17 de septiembre de 2017

NOVEDADES BIBLIOGRAFICAS: IKUSGARRI 50 (1967-2017)






Hace unos meses ya nos hicimos eco en este blog, del comienzo de los actos que el IKUSGARRI de Repélega había programado para celebrar sus 50 años de existencia.

Hoy tenemos en nuestras manos un magnífico libro que recoge toda esa trayectoria de medio siglo de existencia.

Realizado por un antiguo miembro del grupo Emilio Xabier Dueñas, el libro no pretende ser la historia exhaustiva y recopilada, de esos 50 años de Ikusgarri. La intención es menos ambiciosa: ofrecer un álbum de imágenes de los distintos momentos históricos que se vivieron, a modo de flashes de un colectivo dedicado a la divulgación de las danzas del país, según sus propias palabras.

El libro de gran formato 32x24 ctms. y tapas duras con 200 páginas con numerosas fotografías tiene una preciosa presentación y nos llama poderosamente la atención que haya sido editado sin ningún tipo de ayuda oficial, algo ya extremadamente raro, aunque suponemos que con el gran arraigo que tiene el grupo en Repelega los 25 € de su costo no será óbice para que agoten la tirada que han realizado.

Desde aquí recomendamos que se les haga el pedido por email: ikusgarri.50.urte@gmail.com

Nosotros ofreceremos en las siguientes entradas una breve visión de sus 50 años de existencia con la idea, que siempre mantenemos, de que con las sugerencias y aportaciones que recibamos dedicarles ese homenaje desde el siguiente número de CUADERNOS PORTUGALUJOS, que verá la luz cuando ya hayan celebrado su anunciado festival de danzas del 50 aniversario el próximo 28 de octubre.


viernes, 15 de septiembre de 2017

EL RELATO DEL FIN DE SEMANA: LOS JUEGOS, MIS JUEGOS, NUESTROS JUEGOS






Los chicos de mi generación nos criamos en la calle, en las campas, en los huertos, en “la punta” y sus escaleras, en la rampa del muelle, en la campa del moral,... todo Portugalete era válido para esa intención: eran nuestras calles, nuestras campas, nuestros árboles, nuestros reteles, nuestros goris para jugar con los güitos de albérchigo, nuestras palmeras de las que sacábamos las semillas para usarlas de proyectiles en los tiragomas -todavía tengo uno-, nuestros muros para jugar a la pelota a mano ó al embarrenazo con la pelota grande,... hasta la piscina era nuestra, tras despistar a Takio.

Recuerdo mi balón de cuero; era de cámara extraíble. Tras inflar la cámara, se anudaba como un globo, con hilo-bala, y se cerraba con cordones de cuero, como una zapatilla. Ese modelo de balón se llamaba tipo Allen. Uno de mis compañeros de la escuela Ruperto Medina, lo “perdió” entre unas zarzas y nunca lo encontramos. Tampoco lo compensó y me quedé sin balón. No diré su nombre, pero no lo he olvidado. Quizá lea esto.

Eran los primeros sesenta y el fabricante había pasado a confinar la cámara dentro de las piezas de cuero y a dotarla de válvula para el inflado. Aquí, entonces, para chavales, ya se imponía el balón de YES.

Éramos algo más jóvenes que ahora, cuando tenemos múltiples vivencias y anécdotas para contar. No teníamos las play, ni al supermario, ni el móvil,... y no los echábamos de menos: una pistola de pinzas de madera que disparaba indefensos huesos de aceituna ó la caña de un boli BIC Cristal por el que soplábamos granos de arroz, y hasta bolitas de papel mojado y moldeado con los dientes, eran nuestro entretenimiento para cuando llovía.

Pero, cuando no llovía, el campo de la Tejavana, la higuera de Martin, las peras de Atenógenes, la campa de El Gordo,… eran nuestro biotopo. Hasta la playa de Portugalete, mientras existió, era parte de nuestro terreno de juego.

Y así, ó con cosas similares, nos acercábamos a los catorce años, cuando bajar al Chicharrillo suponía un rito iniciático y la presentación que aportaba, ante los amigos más jóvenes, dotaba de un rango nunca alcanzado hasta entonces.

Tras esa ceremonia, uno ya no era un niño y se acercaba a la Sala de Juegos de Guiller, en el Ojillo, o a la de Desi, en Abaro, como componente de "los jóvenes". En esas salas, ya probaba con las maquinas de Petaco, los futbolines, el billar de tres bolas, el ping-pong,... para aprender y para derrotar a los menos duchos en esas lides.

Allí, coincidía de nuevo con los mayores de la cuadrilla de la calle y otros amigos allegados, con los Vesga, Tirado, Nieva, Bilbao,... y los hermanos Romero, de otra cuadrilla. Todos ellos peinaban el cabello hacia atrás con raya muy centrada y vestían traje oscuro con corbata de tono similar. Y empezábamos a poner monedas en las sinfonolas, gramolas, pioneer, jukebox,… para escuchar la música que nos gustaba. Aunque llegábamos tarde, los Beatles se separan en 1970 y diversos grupos vuelan y desaparecen del cambiante mundillo musical.

Eso era lo que en torno a 1970 vivíamos y veíamos como espejo del futuro que se nos venía encima. Y dábamos los primeros pasos por el muelle antes de apoyarnos en la "fábrica de tubos", y luego subir hacia el Amalio, el Arrieta, la Mari o el Metro, donde sorbíamos los primeros tragos del txikito, otro acto iniciático, el último antes de entrar en el mundo de los mayores, lo que sería notorio al exhibir el periódico del día como evidencia de que nos inquietaba la vida diaria, y ya no los juegos en la calle.

Decía antes ”vivencias y anécdotas para contar” y deseo ahora referirme a Natxo González (R. Zaragoza), a quien he conocido unos días atrás. Fue jugador en el Alavés, después entrenador de juveniles y del 2º equipo por 6 años, antes de dirigir el primer equipo. Y decía, contando anécdotas, que recuerda los partidos que pudo jugar o dirigir entre Sestao, Baracaldo, Portu,… y a Amable, a Primi,… y otros nombres de contrarios, para los que me trasmite sus saludos, que remito desde aquí.

Y eso, a no olvidar, lo aprendimos en la calle. En nuestras calles.



Martintxu

jueves, 14 de septiembre de 2017

LA ESCOLARIZACION AL FINAL DE LA DICTADURA: (y 2) CENTROS PRIVADOS EN 1972






Tras la relación de Centros Públicos existentes en Portugalete en 1972, Tasio Munarriz continua hoy con los Centros Privados, tanto religiosos, academias o ikastolas. 

La relación con su número de alumnos y cuota mensual a pagar eran los siguientes: 

Colegio Santa María, (Primaria y Bº), 1362 alumnos, pagando de 600 a 1000 ptas.

Colegio Ntra. Sra. del Carmen, (Bachillerato), 450 (a), de 425 a 675 ptas.

Colegio de Santa Ana (Plaza del Cristo), (Párvulos, Primaria y 1º Bachillerato), 1500 (a), de 130 a 275 ptas.

Colegio de Santa Ana (Buenavista), (Párvulos mixto 1º Primaria (a)), 236, de 110 a 125 ptas.

Colegio de los Agustinos (desde 1972 escuela nacional, con maestras nacionales), (4 cursos de primaria), 90 (o).

Javerianas, (Secretariado y Puericultura), 1000 alumnas, cuota de 100 a 150 ptas.

Academia San Antonio (Ojillo), (Primaria), 269 (o), a 300 ptas.

Academia Estíbaliz (M. Calvo 9, 1º), (Primaria, Bº elemental, Secretariado), 90 alumnos, cuotas de 260, 400 y 500 ptas.

Academia La Estrella (Bailén 5, bajo), (Párvulos mixto y Primaria), 70 y 80, a 200 y 275 ptas,

Escuela parroquial María Madre de la Iglesia, (Párvulos mixto), 142 alumnos algunos de Santurce.

Escuela parroquial Divina Pastora (Zomillo 2), (Párvulos y 1º y 2º de Primaria), 77 alumnos.

Centro San Cristóbal de Repélega, 75 alumnos de primaria,

Academia San Fernando (Correos), Párvulos mixto, Primaria (o), Bachillerato (o)-141 alumnos, con cuotas de 200 a 750 ptas.

Academia Casans (Plaza del Cristo 2), Primaria, Bachillerato y Taquigrafía, 69 alumnos, 165 y 250 ptas.

Escuela Babcock &Wilcox, (Párvulos y Primaria), 438 Mixto.

Fundación Durañona, (Parvulario y 3 cursos de Primaria), 140 alumnos.

Escuela de formación profesional (en la iglesia de Repélega).

Academia Gerardo Hernáez (Alonso Allende 5), (Preparación P. y Primaria), alumnos.

Ikastola San Francisco Javier fundada en 1969, (Párvulos y primaria), 48 Mixta (en 1971)

Cooperativa ikastola Herrikoa, (párvulos y primaria), 128 mixta (en 1971)

Cooperativa ASTI LEKU en 1975, (Párvulos, primaria y bachillerato). 

Al aumentar los colegios públicos fueron desapareciendo las academias particulares y las escuelas parroquiales. La última academia fue la de San Antonio en los años 1980.




miércoles, 13 de septiembre de 2017

LA ESCOLARIZACION AL FINAL DE LA DICTADURA: (1) CENTROS PUBLICOS EN 1972






Ahora que sobran escuelas y que como en el Colegio Ruperto Medina, ante la existencia de sólo unos 125 escolares de Infantil a 6º de Primaria, el Gobierno vasco quiere unir dos grupos (3º y 4º) de Primaria en uno y los de 4 y 5 años de Infantil en otro, con la lógica protesta de los padres, Tasio Munarriz, nos hace recuento de los centros escolares que había en la Villa en 1972, y que muchos de nuestros seguidores recordarán.

En Portugalete, como efecto del crecimiento natural y, sobre todo de la inmigración, el número de habitantes había ido pasando de 10.814 en 1935 a 22.713 en 1960, a 45.000 en 1970 y a los 57.053 en 1978, lo que obligó a aumentar el número de centros de enseñanza públicos y religiosos, proliferando las academias particulares y las escuelas parroquiales.



La relación de CENTROS PUBLICOS en 1972 era:

Maestro Zubeldia, (Primaria, 1 º Bachillerato), 558 niños (o) 605 niñas (a).

Antonio Trueba, (Primaria), 450 Mixto.

Hospital San Juan Bautista, (En el pabellón de infecciosos), (Primaria), Unitaria 84.

Convento agustinos, (3 grados Primaria), 41.

Escuela Educación especial Ramón Ruiz de Asua, (educación especial), 63 Mixto.

Instituto, (Bachillerato), 667 mixto y Clases no mixtas

Escuelas de Rivas, (Primaria),

Francisco Greño, (Primaria), 243 Mixto.

Ruperto Medina, (Primaria), 792 Mixto.

Virgen de la Guía, (Primaria), 880 Mixto.

Escuela oficial de Náutica, Leopoldo Boada, (Náutica y Maquinaria navales), 730 (o) Últimamente alguna alumna.

Escuela de Artes y Oficios, 127

Josefa Aniel-Quiroga y Pilar Careaga, (Parvulario). Se fundaron en 1972.

Juan José Tellaeche en 1972, derribado y sustituido por Gabriel Celeya

Academia de Municipal de Música, P. Isidoro Cortazar, en los bajos de las escuelas de Casilda Iturrizar



El Instituto de bachillerato fue inaugurado en 1967, siendo su primera directora Begoña Velasco. Eran admitidos todos los alumnos que hubiesen presentado su solicitud en el Secretaría del Ayuntamiento y en la Delegación Local del Frente de Juventudes. El 18 de junio de 1974 se le puso una placa con la inscripción: INSTITUTO NACIONAL DE ENSEÑANZA MEDIA DE PORTUGALETE. PLACA HOMENAJE DEL INSTITUTO AL ALCALDE DE PORTUGALETE DON JOSE MANUEL ESPARZA, EN PRUEBA DE GRATITUD POR SUS MUCHAS ATENCIONES PRESTADAS AL CENTRO. El alcalde respondió con un discurso de agradecimiento y reconocimiento de la labor de todos los docentes de la Villa que atendían a 14.000 alumnos.

En 1982 se retiró esa placa y el Instituto recibió el nombre del escritor Portugalujo Juan Antonio Zunzunegui por ser el año de su fallecimiento.

El Centro Público Kanpanzar se empezó. a construir en 1979 anexionando la ikastola Herrikoa y manteniendo las dos líneas (castellano y euskera) durante 20 años.

Existía el concepto de “permanencia” que consistía en una clase de 2 horas diarias después de la jornada escolar que algunos profesores daban a sus alumnos para ayudarles a hacer los deberes y que cada familia pagaba aparte de la cuota. Esta era de 60 ptas. mensuales en los colegios de Zubeldia, Antonio Trueba, Hospital San Juan Bautista y Agustinos, y de 100 ptas,  mas el material en el Instituto.

Una de las maestras que dio clase en el Hospital San Juan Bautista fue Mª Carmen Ipiña.

martes, 12 de septiembre de 2017

FEDERICO MARTINEZ URIARTE (1898-1936)






La ficha del personaje portugalujo de este mes en el periódico enportugalete.com corresponde al sacerdote Federico Martínez, que ejerció de capellán en Repélega.

Como se recoge en el último libro de la Colección El Mareómetro, Portugalete años treinta. La década critica del siglo XX, entre sus preocupaciones por el barrio estaba el que carecía “de un lugar adecuado para el honesto esparcimiento, no ya de los niños ni tampoco para los ya mayores, donde puedan divertirse y distraerse en la edad que más necesitan para su desarrollo físico y mejoramiento social y dar incremento al sano y viril deporte de la pelota, formando así jóvenes sanos y vigorosos de cuerpo y espíritu, haciendo honor al pueblo vasco que les ha visto nacer”.

Consiguió que se hiciera un proyecto de frontón tras la escuela de Durañona, y el permiso correspondiente del ayuntamiento, pero esto ya a comienzos de 1936, cuando ya planeaba la llegada del conflicto que acabaría con su vida.

En la Biblioteca Digital Portugaluja se puede encontrar mas información sobre su vida.

Aprovechamos para recoger bajo estas líneas una foto de la barriada que lleva su nombre en Repélega, solidarizándonos con sus vecinos ante la amenaza urbanística que planea sobre su verde entorno.








lunes, 11 de septiembre de 2017

LOS “OJOS” DEL BOTE DEL PASAJE




Hace unos meses y mientras esperaba la llegada del bote al embarcadero, advertí que la lancha que me debería trasladar a Portugalete no tenía pintados los  característicos “ojos” a ambos lados de la proa, así que le pregunté al botero por su ausencia y me contestó que en la última sesión de pintura se les había olvidado pintarlos.

Me picó la curiosidad y continué con mis pesquisas preguntándole por el significado. Nada me supo decir, así que en los siguientes días pregunté a un par de boteros más, obteniendo la misma respuesta.

Consultados nuestros habituales asesores en temas marítimos, tampoco supieron darme ninguna respuesta. Tal vez Carlos, el botero jubilado, nos pueda echar un cable con la investigación, pero de momento no hemos podido contactar con él.

Repasando el archivo fotográfico, vemos como las embarcaciones antiguas a remo y vela que desempeñaban este trabajo en Portugalete, no llevaban distintivo alguno y todo hace pensar que debió comenzar a usarse al constituir la Agrupación de Boteros al finalizar la Guerra Civil. Aparecen entonces las lanchas a motor con su característico color verde y sus ojos blancos a las que nuestros mayores llamaban gasolinos (lanchas, botes, pero nunca barcas). Hoy en día, también han incorporado estos ojos a las embarcaciones del pasaje entre Erandio y Barakaldo, pero sobre fondo azul.

Estas dos empresas son las supervivientes de las once que existieron antaño: 1.- Grúa Grande (Carola), Campo Volantín; 2.- Astillero Euskalduna; 3.- Olabeaga cambio Hospital; 4.- Toldos, Olabeaga; 5.- Canal de Deusto; 6.- Lutxana, Basurto, Zorrozaurre, Cadagua (o también Elorrieta–Cadagua); 7.- Lutxana, Barakaldo; 8.- Erandio. Barakaldo; 9.- Axpe, La Naval; 10.- Lamiako, La Iberia; 11.- Portugalete, Las Arenas. (Datos facilitados por Manu Orbe).

Tras varias consultas en internet, podemos ver como ya en los tiempos del antiguo Egipto, sus embarcaciones llevaban pintados dos ojos como símbolo protector contra el mal de ojo y como elemento mágico para que encontrasen el rumbo seguro en las singladuras por el Nilo o por el Mediterráneo.

El ojo de Horus o Udjat se extendió por todo el Mediterráneo ya fuese pintado o tallado en las amuras, usándose en la actualidad en muchos lugares (Malta, Cerdeña, Chipre, Portugal, Málaga, Cataluña, etc.), encontrándolo también en las lejanas tierras de la desembocadura del Mekong en Vietnam.

En la costa vasca, los pesqueros llevan una estilizada Udjat conocida como “begiordeak” o “begiyek”. El ojo más parecido, sin párpados, a nuestro Udjat portugalujo lo encontramos en alguna lancha de pesca de Nazaré (Portugal) donde dicen que servía para “ver los cardúmenes y los peligros del fondo”.

 Sea cual fuere el motivo por el que pintaron estos “ojos” en nuestros botes, deseamos que sigan muchos años protegiendo a los boteros en su duro trabajo y a todos los pasajeros.



JOSE LUIS GARAIZABAL

9 de Septiembre de 2017 (San Nicolás de Tolentino)
La foto superior con las cuatro lanchas lleva la firma de Andoni Maseda 2015






domingo, 10 de septiembre de 2017

LA REUNION CLANDESTINA DE LAS JUVENTUDES SOCIALISTAS EUROPEAS EN PORTUGALETE EN 1967




Eduardo López Albizu (“Lalo”) y José Luis Echave Asensio como responsables de las juventudes socialistas de España habían participado en Milán en una reunión de las juventudes socialistas europeas. Pensaron que la siguiente reunión se podía celebrar en Portugalete y se comprometieron a organizarla. Al regreso, Ramón Rubial les echó la bronca porque ese compromiso tenía que cumplirse en una situación peligrosa de clandestinidad.

El 4 de febrero de 1967 se celebró este pleno en Portugalete, en el que participaron varios dirigentes del Buró Internacional Juvenil Socialista (YUSI). Entre ellos estuvieron su secretario general, Kart Hawlicheck, y una docena de militantes de diversas regiones. Entre estos últimos figuraron los asturianos: Aurelio Iglesias Trente, Celedonio Calvo Álvarez, Manuel  Martín Díaz.

Por datos recogidos de la Fundación Pablo Iglesias, se conoce que una de las personas que participó en el dispositivo de seguridad del acto fue Prudencio Pastor Castaños, vecino de Portugalete que en aquel tiempo trabajaba en la Naval como tornero, acompañado en dicha labor por Celestino Pesquera. Otro vigilante fue Jose “Tragaduros”, taxista de la parada de General Castaños junto al bar Amancio.

El pleno estuvo presidido por Manuel Garnacho Villarrubia, como Secretario General de la Federación Nacional de Juventudes Socialistas de España en el exilio, cargo que ocupó desde abril de 1965 a marzo de 1970, fecha en la cual la Comisión Ejecutiva pasó mayoritariamente al interior. Los responsables fueron Lalo y José Luis Echabe.

La casa en la que se celebró el pleno estaba en el barrio de Pando, hoy desaparecida, que recogemos arriba. La cedió Francisco García Ayo, que vivía en Cristóbal Mello, y propietario de la fábrica BAKELAN (Paz y trabajo en euskera), fundada en 1963 en la calle Pozo Pando 17 (hoy en liquidación). Por cierto que el censor del ministerio de Industria permitió ese nombre sin enterarse de que era euskandún, porque lo relacionaba con BAQUELITA, uno de los productos de esa fábrica.

Bajo estas líneas la primera plana del periódico Le Socialiste, del 16 de febrero de 1967, recogiendo la noticia y a la derecha una fotografía de otra reunión clandestina celebrada en la Villa en octubre de ese mismo año de las Juventudes Socialistas.


Tasio Munarriz













jueves, 7 de septiembre de 2017

LA VIOLACION DE UNA MENOR EN LA VILLA EN 1774: (Y 4) LA ESTANCIA EN LA CARCEL DE LA VILLA







Por el expediente de este caso vemos que la prisión de la Villa se encontraba en la calle Santa María, cuyo máximo responsable era el preboste Francisco Antonio de Salazar, y que tenía por alcaide a Pedro de Allende, que vivía en ella con su mujer e hijos.

Era de muy reducidas dimensiones, de manera que era muy difícil que se le pudiese poner en “cama separada en cuarto abrigado y recogido, por la mucha familia que el alcaide y mujer tienen, siendo imposible remediar el ruido que estos causan como niños inocentes.

El abogado de la chica alegando que habían llegado a sus oídos que Juan quería huir pues “se susurra que quería escalar la cárcel”, pidió al alcaide que le mantuviera a buen recaudo.

Como se había dictado un auto de embargo de los bienes que tenía Juan de Travieso quedándose estos en poder de su patrona, y ésta no se los llevaba a la cárcel, “hostigándole con la necesidad de aliviar su prisión, por falta de la limpieza precisa y necesaria para la salud propia, varias veces se le ha negado a dar las ropas interiores y exteriores, sin las cuales es forzoso que dicho menor se agrave con alguna enfermedad, y que a ella le redunde su muerte, lo que es palpable, lo uno por la miseria e inmundicia que en iguales prisiones resulta, y lo otro por lo riguroso de la estación del tiempo en que nos hallamos”.

El 18 de noviembre de 1774, el primer edil ordenó que las ropas y demás pertenencias del gallego se los entregase al reo, pero como este se encontraba gravemente indispuesto, con muchos dolores, mostrando quizás los síntomas de una enfermedad peligrosa que podía causarle la muerte se pidió que acudiese Ramón Jiménez, el médico de la Villa, y cirujano mayor de la Real Armada, a atender al enfermo. El galeno, tras visitar al doliente, comunicó que era preciso practicarle una sangría y aplicarle diferentes medicamentos, y para todo esto, era imprescindible que fuese conducido a una casa particular, que el alcalde decidió que la idónea para cumplir tal cometido, era la de Andrés del Mello.

El 17 de diciembre, se notifica que se había pagado la fianza, habiendo quedado su defendido en libertad, aunque éste había huido, y por tanto no existía sujeto legal en quien ejecutar la sentencia.

Las últimas noticias sobre este caso son del día 17 de agosto de 1777, cuando ante el alcalde, se presentó un recurso de apelación contra una sentencia emitida por nuestro primer edil el día 3 de agosto. Sin embargo, desconocemos el final de este asunto.



Después de este resumen que hemos ofrecido del trabajo del Archivero Municipal de Portugalete, Roberto Hernández Gallejones, no nos queda mas que recomendar su lectura integra, por los detalles interesantes que ofrece y que aquí no hemos recogido, como puede ser el “ajuar” de un marino de la época que le embargan al protagonista.







miércoles, 6 de septiembre de 2017

LA VIOLACION DE UNA MENOR EN LA VILLA EN 1774: (3) OTRAS DECLARACIONES




Seguimos hoy con el caso de estupro, o violación de una menor, en la Villa, con otras declaraciones de testigos que se recogen en el expediente del AHMP estudiado por Roberto Hernández Gallejones.

María Antonia de la Llosa, de 20 años, que acompañó a María de Zuricalday al barco refirió que la conocía y la tenía “por doncella virgen, honesta y recatada, sin cosa en contrario” y que sabía que la joven y Juan de Travieso, habían estado a solas en el barco antes del suceso, y que el día 10 la había acompañado y al poco rato de haber entrado la moza en la cámara de Juan de Travieso, “empezó el susodicho a hacerle algunas fiestas y halagos a María”, conminándola a ella a que subiese a la cubierta, cosa a la que en un principio se negó, hasta que, ante la insistencia del marinero, accedió dejándoles a los dos jóvenes a solas.

Allí, en la cubierta del buque, “estuvo un rato divertida escogiendo unas castañas”, bajando luego nuevamente encontrándoles en la cama “pero echados, y a su parecer, el citado Juan con los calzones sueltos, de lo que receló la testigo”. Después, una vez desembarcadas ambas, María Antonia riñó a la chica por lo que había visto, confesándole ésta que era cierto que había “tenido acto carnal”, pero que éste le había prometido casarse con ella.

Esta versión fue rebatida por el abogado del chico diciendo que mientras los dos jóvenes estaban en el interior de la nao ella “constantemente los acechaba sin que quitase la vista de ellos, aun desde arriba”, y con todo decía no haberlos visto “en aquella postura que parece regular en actos fornicarios, ni menos afirma estuviese dicha mi parte con los calzones sueltos ni sus botones”.

El otro abogado expuso que con la negación de los cargos que se le imputaban parecía querer imitar al “casto Joseph falsamente, y asegura que fue provocado lascivamente por la chica, pero que venció la inclinación natural y ademanes cariñosos, y no sé cómo se componga esto con estar echado en la cama, juntamente con dicha María, todo desmantelado, los calzones caídos, descansando en realidad de la pasada fatiga”.

No obstante, según el abogado, su parte no deseaba “hostigarle a Juan, trayéndole de la melena”, ya que querían que el novio de María “esté bueno, robusto y sano para recibirle, como esposo, cuando cumpliese con su palabra”.

martes, 5 de septiembre de 2017

LA VIOLACION DE UNA MENOR EN LA VILLA EN 1774: (2) VERSION DE LOS PROTAGONISTAS






Seguimos con el juicio de la entrada anterior, recogiendo las declaraciones del marino, que dijo conocer a María de Zuricalday, desde hacía 8 días, al haber arribado a puerto en su buque, pero negó toda la acusación de estupro, y que tampoco la “requirió de amores” ni la prometió en matrimonio.

Que el día 10 de dicho mes, una vez que habían bajado a tierra el capitán y los tripulantes del “Todos los Santos”, oyó que María le llamaba, pidiéndole que la subiese en el bote a bordo del navío. Al principio se negó, pero ella le dijo que su amo, y capitán del barco así se lo había ordenado, por lo que no le quedó más remedio que acceder a sus ruegos. El capitán la había enviado al buque a efectuar un recado, junto con otra muchacha, y una vez en su camarote, las dos mujeres “empezaron a enredar, y luego el bajó allí a ver lo que hacían, y al punto empezó la dicha María de Zuricalday a juguetear y hacerle fiestas”.

Una vez que la otra chica subió a cubierta, María se echó en el catre, intimándole a que fuese donde ella, a lo que él le preguntó “que si le quería dar su cuerpo”, a lo que ella le dijo que sí, pero que haría el amor si se casaba con ella. Su respuesta fue que ya estaba comprometido en Ribadeo, y que tenía allí un vástago con Manuela Fernández Tamera, siéndole por tanto imposible acceder a sus deseos. Ella le comunicó que se le entregaría, si le daba las hebillas de plata de sus zapatos, a lo que él igualmente se negó, permaneciendo juntos en dicho catre sin “sin acto carnal ninguno”.

Afirmó también que fue llevado por el alguacil ante el escribano de la Villa José de Merro, obligado por María y por sus amos, porque “aunque tuviese dada palabra a otra, aquí los casarían sin que lo supiese, untándoles las manos a los curas”, y que si no lo hacía así le meterían al presidio. Por eso, a causa del miedo, y por no perder su puesto y el viaje en el barco, tuvo que consentir, aunque al final el abogado no lo autorizó.

Sobre este tema el abogado contrario llegó a asegurar que mentía al decir que había una mujer en su tierra a la que se había prometido, pues si esto era verdad “se ha metido el estoque hasta el cavo”, pues le supondría una condena a cárcel perpetúa si hubiera daño en la persona objeto de la violación. Además, mientras la otra chica y ésta litigasen para dirimir quien tenía mejor derecho a casarse con Juan, ganase quien ganase, él sería castigado de un modo u otro

Por su parte, en “la casa de la morada y habitación” del alcalde, María de Zuricalday declaró, tras haberse retirado su padre, lo sucedido en el barco. Había ido a llevar “un poco de ropa blanca”, y Travieso la dijo que lo haría con él “si no quería por bien, había de ser por mal, y a la fuerza, y en vista de esto, le cedió su cuerpo a vista de la palabra exponsalicia que le hubo dado”. Después, al día siguiente, a las 4½ de la tarde, volvió en compañía de María Antonia de la Llosa y al quedarse a solas en el camarote “tuvieron un segundo acto carnal, y le dio segunda palabra de matrimonio, sin que hubiese habido voces ni resistencia alguna en ello de parte de la declarante ni del otro; y que el navío ya citado nombrado Todos los Santos es mediano, como de 100 toneladas, pero no impide ello el dejar de oírse lo que se habla en la cámara con voces desde la cubierta, de donde no se podía oír lo que hablaban cuando estaba en ella María Antonia de la Llosa, y la declarante con Travieso en la cámara, porque todo lo que hablaban era callandito y con voz baja”.

Hay que dejar constancia también la petición que consta del día 24 de noviembre, de que no se permitieran las continuas visitas al preso que le hacía María de Zuricalday pues no era “conveniente ni al servicio de Dios, ni al bien parecer de las gentes”.

lunes, 4 de septiembre de 2017

LA VIOLACION DE UNA MENOR EN LA VILLA EN 1774: (1) ACUSACION DEL PADRE






Ahora que está tan de actualidad el tema de las agresiones sexuales, recurrimos a las páginas de la historia portugaluja para recordar uno de estos hechos en el contexto de aquellos siglos pasados y que no deja de ofrecer similitudes con la actualidad.

Lo hacemos como es habitual recurriendo a las investigaciones de Roberto Hernández Gallejones, y al rico material que nos facilita para darlo a conocer desde la Biblioteca Digital Portugaluja.

Todo comenzó cuando el 12 de noviembre de 1774, Antonio de Álvarez, alcalde y juez ordinario de la Villa, aceptó a trámite la acusación cursada por José de Zuricalday, de violación de su hija María, de 19 años, por Juan Travieso, un marinero gallego natural de Ribadeo (Lugo) que aseguraba tener de 17 a 18 años, “poco más o menos”, tripulante del navío anclado en nuestro puerto llamado “Todos los Santos”, capitaneado por José del Cerro, y que residía en una habitación de la casa de Josefa Antonia de Mendibil, esposa de éste. La joven trabajaba de criada en esta casa y sus padres se declaraban pobres de solemnidad.

Según el padre, la joven se hallaba antes del suceso “con toda la integridad natural, virgen, honesta y recogida, virtuosa y recatada, y en reputación y estimación de tal, sin cosa en contrario” cuando el marinero “la requirió de amores, dándola palabra de casamiento, que fue aceptada y reprometida en los mismos términos”.

Tras pedirla que subiera a cubierta del buque “con pretexto de que secretamente quería hablar alguna cosa” y cuando se quedaron a solas en su camarote “procuró romper con persuasiones y palabras suaves, privarla de su virginal pureza, y viendo inútiles las suplicas, apeló a la fuerza, y violentamente la abrazó y corrompió con flautura de las partes pudendas, sin que bastasen a retraerle de su torpe intento, la débil resistencia de mi hija, y los suspiros, lagrimas, ni voces, que no fueron oídas de la persona que la había acompañado”.

Tras este hecho sucedido el día 10, el señor Zuricalday prosiguió pidiendo que “viéndose mi hija desflorada, y presumiendo que si a dicho Juan se le permitía salir al viaje, acaso no volvería”, se le ingresara en la cárcel del pueblo, donde debía seguir hasta que cumpliese con la promesa de esponsales que le había dado a María, o como pedía después su abogado, según los “cánones más benignos, o se case con la estuprada o la dote congruamente, o a lo menos asegure la dote con caución y fianza eficaz”, para cuando la chica contrajese nupcias.

Encarcelado en la prisión local el reo afirmaba estar encarcelado “sin saber ni tener noticia de la causa o motivo que para ello hubiese dado...”, por tanto, en su opinión, era necesario “el que se le recibiera confesión” de su culpa o cargo si lo tuviere.

De dicha violación dejó constancia también la matrona de la Villa que en esos años era Angela de Lezama, a la que se le pidió una inspección médica para averiguar “si está violada y rotas las partes pudendas” la cual afirmó que la chica se “halla violada recientemente y rotas las partes pudendas sin que en ello le quede duda alguna”. Según la matrona se habían producido dos penetraciones.

Para la defensa no era cierto lo declarado por la “intitulada matrona partera”, Angela de Lezama, que tenía 50 años, no sabía firmar, y que no solo carecía de título de partera o matrona, sino que había actuado con extremada ligereza, por lo que ponía en duda su “pericia e inteligencia” en estos casos, ya que además “nunca ha sabido las primeras escuelas de letras, ni menos ha practicado este arte tan dificultoso y de ninguna certeza con maestros medianamente instruidos”.

domingo, 3 de septiembre de 2017

PORTUGALETE, VILLA MARINERA Y CUNA DE CORSARIOS






En una entrada anterior sobre las prostitutas portugalujas en siglos pasados Roberto Hernández Gallejones, nos recordaba como premisa que Portugalete era una importante Villa marinera con buques fondeados en su puerto habitualmente, y embarque de armadas, condiciones favorables para la existencia de mujeres dedicadas al oficio más viejo del mundo.

Francisco Sesmero, insigne portugalujo, siempre hablaba de su Villa Marinera, teniendo presente toda su historia en este aspecto, y nos viene a cuento al encontrar entre los numerosos artículo inéditos de nuestro compañero, Archivero Municipal, uno referente al embarque de un navío portugalujo corsario en 1742.

Dado que la villa era en ese siglo un importante nido de corsarios, le ha parecido muy interesante el poder detallar cuál era la tripulación de un buque dedicado al corsarismo en aquella época.

Fue el 4 de marzo de 1742, cuando Pedro de Balparda, Juan de la Llosa, Juan de Zubaran, Antonio de Loredo, Bartolomé de Mendívil y Manuel de Arróspide, todos ellos vecinos de la Villa, acordaron que se construyese a sus expensas un barco corsario de 26 codos de quilla con sus dos palos en el astillero “paraje mas propicio del puerto y jurizdicion de esta villa”, costeándole a partes iguales. El encargado de dirigir la obra sería don Pedro de Balparda, a quien por ser el comisario armador, se le entregaría la primera presa de corso y que figura también como capitán de dicha galera.

El documento del Archivo Histórico Municipal que ha sido objeto de estudio, reúne varias relaciones nominales de la gente de mar, que habiendo sido alistada en diferentes fechas en el puerto de la Noble Villa de Portugalete, formó la tripulación corsaria de esta embarcación.

En ella vemos como aquí se enrolaron más de un centenar de personas, de distintos países y naciones, ya fueran andaluces, vizcaínos, guipuzcoanos, cántabros, franceses, flamencos, gallegos, asturianos, holandeses, irlandeses, malteses, ….una docena de ellos portugalujos y muchos residentes durante ya un tiempo en la Villa, algunos en posadas como en las de María Grett, o en la de Agustina Álvarez.

Sus  oficios eran diversos, desde carpinteros, fusileros, marineros, maestres, contramaestres, pajes, grumetes, hasta cirujanos y cocineros.

El artículo se puede consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja con el título
LA TRIPULACIÓN DE UN NAVÍO CORSARIO DE PORTUGALETE EN 1742

Para ilustrar esta entrada recurrimos al Plano de Texeira de 1634, donde se dibuja la Villa con varias naves fondeadas en su puerto y bajo estas líneas una foto más reciente del siglo pasado cuando la armada española también fondeaba en nuestro puerto, aunque en aquellos años 40 la “palanca” bilbaína era el polo de atracción de toda la provincia vizcaína.




jueves, 31 de agosto de 2017

LA LUCHA EN LA CLANDESTINIDAD DURANTE EL FRANQUISMO: LAS DETENCIONES DE SETIEMBRE DE 1973






El 11 de septiembre de 1973 Lindosa informaba al alcalde que el día 9 habían aparecido cantidad de hojas clandestinas en las calles y que, junto con Villán Castañeda, había observado que tres individuos salían del bar “Toki Alai” (Bernardo Castet 1, en la esquina con Carlos VII) con bolsas y un paquete bajo el brazo. Detuvieron a uno, que vivía en la calle Hnos. de la Instrucción Cristiana, 15, 4º. Fueron a su domicilio y allí estaban los otros dos con la bolsa de las hojas. Eran tres alumnos de la Escuela Náutica: José Sacramento Sáiz Lavín, Orlando Bollar Muniategui y José Luis Nafarrate Alberdi. Los detuvieron y llevaron al Ayuntamiento.

Durante el día los municipales Lindosa y Villán Castañeda, los guerrilleros de Cristo Rey Eloy Ruiz Cortadi y otro compañero y los guardias civiles el sargento Rey y el capitán Hidalgo (los dos con puestos en Gernika) detuvieron en sus domicilios a los miembros del PC, María Carmen Ranero Soldevilla, Floren Palacios Millán, Marisa Irazabal Ribera, José Ignacio de la Mota Jiménez y José Ignacio López Markaida.

Los ocho, después de ser interrogados y torturados psíquica o físicamente durante dos días en las dependencias municipales, fueron llevados al juzgado de guardia de Bilbao y procesados por el Juzgado de Orden Público, a la espera de ser juzgados por el TOP. Después de 3 meses en la cárcel de Basauri salieron en libertad provisional pagando las familias una fianza individual de 50.000 pesetas. Al final, el juicio, que iba a celebrarse el 9 de diciembre de 1975, fue suspendido por el indulto general decretado por el gobierno con motivo de la muerte de Franco el 24 de noviembre.

Fueron detenidos también de madrugada Mercedes García López, Ana María Domínguez Fernández, Alfredo López Santamaría, Chechu Ortiz León y Javier y Maite Zarragoikoetxea Zuazo, hijos los dos últimos de los propietarios del Toki Alai. Estuvieron unas horas en la perrera de Portugalete y fueron puestos en libertad por el Juzgado. Alguien comentó “Estos son comunistas” y Lindosa replicó “Peor que comunistas, son etarras porque son amigos de los curas”.

Las octavillas que habían repartido trataban del “Proceso 1001”. Los que hacían las octavillas eran Jesús Araiz (El Guerri), carpintero de Buenavista y su compañero Arturo.

Tasio Munarriz



miércoles, 30 de agosto de 2017

UN CASO DE ESCANDALOS Y ALBOROTOS EN EL SIGLO XVIII



Siguiendo con la idea de dar a conocer lo que se ha dado en llamar la microhistoria de la Historia Local recogemos hoy otros sucesos que complementan el tema de las prostitutas que recogimos en una entrada anterior.

Estamos en 1746, siendo alcalde, Ignacio de Aqueche que decía que “había llegado a su noticia estarse ocasionando en la Villa algunos escándalos de amancebamientos, alborotos e inquietudes a deshora de las noches, y otros excesos causados por gente de mal vivir”, que habían perturbado notablemente la convivencia en el pueblo. Para poner coto a éstos desmanes, “aunque había puesto los medios de correcciones y amonestaciones verbales, y prision de algunas de las personas notorias”, no le quedaba más remedio que esforzarse aun más, y para “conseguir el deseado efecto de que sirva con la cristiandad, modestia y quietud debida” expulsar de la Villa a las vecinas María de Fontuso y Clara de Ahedo, madre e hija.

La citada Clara había dado a luz a un retoño, hijo de un hombre “llamado Jacinto, natural de las Islas de Canarias, con palabra que dicen de casamiento, habiendo estado amancebada todo el tiempo con el”, es decir, casi tres años, excepto el período que dicho individuo estuvo prisionero en Inglaterra. Mientras él estaba en tierras británicas a la sombra, disfrutando de la hospitalidad de los súbditos de Su Graciosa Majestad, ella seguía recibiendo en su casa a huéspedes portugueses y andaluces, “que respeto de ser el hospedaje una bodega sin aposento ni separación alguna, es notoria la nota y escándalo de la vecindad, viéndola abrazada con algunos de los huespedes, y dándoles ropa prestada”.

Se denunciaba también que en la posada de Clara, “entraban y salían en su habitación diferentes personas, así portugueses como de otras naciones tocando guitarras por la calle, a las diez y once de la noche cantando”, así como “danzando y metiendo bulla muchas veces”.

Por ejemplo, Francisco de Chabarria contó que estando él hospedado en la posada de Clara y de su madre vino “una muchacha del lugar a las doce de la noche dando golpes a la puerta, atraída de la bulla y fiesta que tenían en la dicha casa, viendo que estaban tocando guitarras, y que salió el testigo a la aventura, diciendo qué desvergüenza venir a inquietar a la vecindad a aquellas horas, andando de calle en calle muchachas hijas de hombres de bien de aquel modo”. Declaraba incluso que la vecina de Portugalete, Catalina de Iglesias “es acostumbrada a pendencias” y que le gustaba el juego “a los naipes, llamando putas y otras vergüenzas, y algunas veces llegando a las manos, lo que también ha movido al testigo a amenazarlas, y no trataban de callar o ir a jugar a otra parte”.

Cuando el citado canario Jacinto Carmona arribó de nuevo a nuestro puerto, se dirigió a la casa de ella “en cuyo poder tenia su ropa, aunque aquella noche Clara se salió de casa”, y a la mañana del día siguiente marchó “al barrio de Urioste, en donde estuvo hasta que volvió, al tiempo de que los huéspedes que tenía en casa recibían los prestamos de la fragata corsaria La Begoña, para cobrar el gasto que habían hecho en su casa”.

También relataban que un domingo desde las diez y media de la noche hasta la mañana siguiente, Clara y otras mujeres “alborotaron la calle vestidas de hombre, y algunas en paños menores tirando cantazos a las puertas, inquietando y perturbando a la vecindad”.

El expediente que se conserva en el Archivo Municipal termina con el mandato del alcalde de ingresar en la cárcel pública de nuestra localidad a Jacinto de Carmona, María de Fontuso y Clara de Ahedo, y que se secuestrasen sus bienes.

En su defensa ellas afirman ser “vizcaynas, y originarias hijasdalgo libres de toda mala raza, sin mezcla de moros, judíos, recién convertidos ni penitenciados, quietas, honestas, virtuosas y recogidas y de todas las demás buenas prendas y calidades”. Se quejan de que sin “justo motivo, ni causa para ello”, el primer edil había expedido un auto, “dimanado de siniestros y inciertos informes”. Suponiendo todo ello para las afectadas un “grave daño y difamación”. Por tanto, pedían que se les mantuviese en su “buen crédito y fama y reputación”, revocando dicho edicto; y que así mismo, se les informase de los motivos que habían causado dicha decisión municipal, para que así se pudiesen defender de las acusaciones que habían sido vertidas contra ellas



Roberto Hernández Gallejones

El artículo completo se puede consultar en la

martes, 29 de agosto de 2017

PORTUGALETE 1873






Se nos pide que presentemos entera la vista fotográfica de la Villa, que ilustraba la entrada de ayer y que tenía solapadas distintas imágenes recogidas de internet para ilustrar el tema de las prostitutas portugalujas en el siglo XIX.

La foto es sobradamente conocida, y ya la hemos recogido en este blog y en algunos de nuestros libros.

Siguiendo a José Luis Garaizabal en una entrada sobre heráldica local, diremos que la torre de la iglesia sufrió serios desperfectos en la linterna y cúpula de la misma como consecuencia de la gran tormenta que tuvo lugar el 11 de noviembre de 1872.

Para estudiar el alcance de los daños se montó un andamio desde el campanario para que el arquitecto municipal Severino Achucarro emitiese un informe sobre si era de absoluta necesidad su demolición o si por medio de apuntalamientos se podía salvar la situación. Este andamio estaría durante el año 1873, cuando nosotros fechamos la foto, ya que en enero de 1874 durante el sitio carlista la torre fue destruida cayendo sobre el tejado de la iglesia quedando restos de los andamios colgando.


Como ya señalamos en su día, esta foto es una de las tomaron los fotógrafos Joarizti y Mariezcurrena y que se publicaron con formato de tarjetas postales fechándola en 1874, recogiendo el frente de la villa desde Sestao a Santurce. Otra de ellas es la que volvemos a recoger bajo estas líneas.