domingo, 23 de abril de 2017

TXOMIN BERECIARTUA Y SU PARROQUIA DE SANTA MARIA (1982-1991) (5)



Txomin Bereciartúa una vez dejada la parroquia recuerda los años posteriores, a sus colaboradores, y relata dos anécdotas de funerales:

Cuando en mil novecientos noventa y uno dejé de ser Párroco para ir destinado a la Parroquia de Santa Ana de Las Arenas, Javier Martinez Sueskun mi compañero pasó a ser el nuevo Párroco y, como tal, cogió el testigo de las obras, cerró la iglesia al culto y, tras dos años de exilio provisional en la Capilla del Colegio de Santa Ana, dio fin con bien a los trabajos emprendidos.
Yo me alejé de todo, ya que bastante que hacer tenía en Las Arenas, aunque volví en algunas ocasiones puntuales llamado por los dos Javieres, Javier Martín el Director de la Obra y el cura Javier. En una de ellas conseguí que hincaran el diente a dos aspectos delicados de la restauración, ya que yo veía muy clara la necesidad de quitar unos retablos neogóticos que ocupaban la actual capilla de San Roque y los testeros de las dos naves laterales donde ahora están el Tríptico y la Tabla flamencos. Además pedí y logré que se metieran con el Presbiterio y lo rebajaran en un peldaño. A pesar de los miedos al aumento de las deudas, me hicieron caso. Lo agradezco y me alegro, porque mi sugerencia mejoró mucho la obra. Tengo que decir que uno de esos retablos neogóticos retirados de las naves laterales preside hoy la Ermita de Santa Ana de Las Arenas.
En otra ocasión di mis consejos sobre los cierres o no cierres de alguna de las Capillas laterales. Algunas de éstas seguían apareciendo como propiedad de las familias que las habían levantado. Bueno, es un decir porque después de tantos siglos y tras el aumento vegetativo de las familias, las herencias y las ventas, vaya Usted a saber de quien eran las Capillas. Es el caso que las puertas de una de ellas estaban cerradas con candado cuando nosotros llegamos a Portugalete y que yo entre safari y safari había roto el candado y había abierto la Capilla al uso de todos. Un día vinieron un montón de miembros de una familia, que se decía propietaria de la misma y me rodearon entre amenazas y reclamaciones y yo me hice el sordo, pues estaba enterado de que no había papeles y de que en todo caso la tal capilla podía ser propiedad de decenas o cientos de familias descendientes de los fundadores de la Capilla. Consecuencia, esa Capilla quedó totalmente abierta tras las obras y luce ahora un Cristo gótico muy bueno, que estaba arrumbado en un rincón del coro y que según el profesor Barrio Loza de Deusto es del siglo XIV y procede de un humilladero existente en el actual cruce del Cristo.
Esta es una parte de mi rol como cura edificante, pero no en el sentido figurado y piadoso, sino en el real. Y no movido por un ansia de dejar recuerdos perennes. Es una necesidad que me nace muy dentro, en parte desde mi sentido de la estética herido por la belleza y grandeza de mis Templos abandonados por desidia y, en parte porque pienso que, al renovar y actualizar las Piedras nobles del Patrimonio de mis Parroquias, verdadero signo del Templo de Piedras vivas que ellas cobijan, mantengo vivo el Patrimonio cultural y artístico del Pueblo. Además, siempre he pensado que toda Comunidad humana necesita una buena casa.
Debo añadir aquí los nombres de algunas entidades y grupos amigos, que también echaron una mano en la tarea. Portugalete entero con sus aportaciones en dinero y los Padres Agustinos que cedieron a esta Iglesia el dinero procedente de la liquidación de la Fundación Casilda Iturriza. Haré mención también de la Asociación “Amigos de la Basílica” por mí fundada con la misión de cuidar siempre de que nunca se adueñe el deterioro de la misma.
Antes de terminar una de funerales. Mejor dicho, dos. Murió en San Sebastián Don Ángel Chopitea, Párroco que fue durante muchos años de Portugalete. Celebramos por él un funeral en nuestra Parroquia y yo acudí a los Funerales celebrados allá en Donosti. Con esa ocasión, me invitó su sobrina a comer y luego me llevó a donde Maritxu la bruja buena de Ulía, quien me leyó las manos y luego me echó las cartas. Todo salió bien y yo quedé contento y convencido de que todo era verdad. ¿Me tocará por ello algún tizonazo en el Purgatorio?
El otro Funeral fue muy distinto y se celebró por un portugalujo a quien la Guardia civil había matado en un piso de Cruces. Se mascaba el ambiente violento en una iglesia abarrotada. Quise comenzar diciendo algo así como “La muerte de ...”,  pero no pude continuar en medio del clamor a gritos “Asesinato, asesinato”. Continué gracias a que Gorka Martínez, amigo y portugalujo, subió al Presbiterio para pedir silencio. Nunca he celebrado un funeral más rápido, ya que ni tan siquiera repartimos la comunión, primero porque era imposible dado lo densamente apelotonados que estaban todos en la nave y además porque allí faltaba el espíritu de comunión. Los periodistas estaban al acecho de algún titular pero el sacristán oyó al de Radio Nacional que decía por teléfono “Ha sido muy breve y solo ha dicho que también Jesús murió muy joven”. ¿Qué esperaban?


jueves, 20 de abril de 2017

VICTOR SARDUY URRESTI (1889-1968)



Entre las fotos del archivo de Chus Navarro, figura esta que presentamos hoy y que corresponde a este sacerdote tan conocido y recordado en la Villa, ya que estuvo aquí casi medio siglo.
Había nacido en un caserío de Mújica y tras cursar estudios de Humanidades en Durango y los de Filosofía en el Seminario de Vitoria fue ordenado sacerdote en junio de 1916, celebrando su primera misa meses después.
Tras ejercer de párroco en el pueblecito alavés de Atauri, en 1920 pasó de coadjutor a Lejona y en 1924 fue trasladado a Portugalete.
Aquí estaba de párroco León Fernández Martínez (ejerció durante casi 50 años) al que sustituyó en 1930 Eduardo Escarzaga, y en 1932 Angel Chopitea con el que tuvo una gran relación hasta que este fue jubilado.
Euskaldún de nacimiento, por su carácter fue muy recordado en la Villa, y algunos recuerdan también sus discusiones, o conversaciones que no querían que trascendiesen, en euskera con Angel Chopitea, también euskaldun.
A Chopieta le sucedió en 1961 Pablo Bengoechea, y con este de párroco celebró sus bodas de oro de sacerdote con gran repercusión en la Villa, el día de San Juan Bautista de 1966.
A la misa solemne en la Basílica asistió el obispo Pablo Gúrpide y el presidente de la Diputación el portugalujo Placido Careaga, siendo sus padrinos el alcalde José Manuel Esparza y su esposa María Teresa Palacio.
Tras bailarle un aurresku en el pórtico de la Basílica se celebró un banquete en el Hotel, mientras en el Hospital Asilo, por invitación personal suya, se servía una comida especial.
Seguramente que muchos de los que le conocieron podrán contar particulares anécdotas de este cura que nunca quiso dejar “su pueblo portugalujo”, aunque tuvo ofertas para hacerse cargo de parroquias vecinas, y que recordaba con especial satisfacción de su larga permanencia en la Villa, el día en que su parroquia adquirió la categoría de Basílica.
Según su sobrina Pilar, en la foto aparece junto con su madre.


miércoles, 19 de abril de 2017

CENSURA MUNICIPAL EN EL FINAL DE LA DICTADURA



Tasio Munarriz, nos recoge hoy una muestra de censura que sufrieron en los años 1973 y 1974 las distintas sociedades o asociaciones portugalujas que actuaban fuera de la órbita del régimen:

1.- La Jefatura Superior de Policía denegó el 13 de marzo de 1973 a Paco Ruiz Ortega, presidente de la Sociedad Cultural, el permiso para celebrar una reunión en el salón de actos de la Casa parroquial de las asociaciones “Lora Barri”, “Asociación de familias”, “Los Barbis” y “Elai-Alai” por no considerar procedente su celebración.
2.-  En mayo de 1973 el alcalde prohibió la celebración de un ciclo cultural en el salón de actos del colegio de Santa Ana al Elai-Alai. El proceso fue el siguiente:
El 25 de abril de 1973 el delegado provincial de Información y Turismo autorizó al solicitante Andrés Rueda Olavaria, presidente del Elai-Alai, la celebración de este ciclo cultural con el siguiente programa:
”Un nuevo renacimiento” y “La literatura vasca de hoy”, conferencia de Mikel Zarate.
“Historiografía del País vasco”, conferencia de Carlos Caballero.
“Las condiciones sociales del desarrollo”, conferencia de Antonio Cayero Uría.
Proyección de la película “Ama Lur”, de Nestor Basterretxea.
El gobernador preguntó a Esparza sobre la procedencia o no de conceder la autorización. El alcalde pasó la pregunta al Consejo Local del Movimiento, cuya comisión de cultura le respondió de esta manera:
“(El solicitante) es persona de clara tendencia nacionalista y asiduo a la Parroquia de Santa María. …. Esta comisión de cultura informa de lo siguiente:
1º.- Es notorio el empeño de promocionar por parte de los organizadores  (coadjutores de la Parroquia de Santa María - Sociedad Cultural) los temas VASQUISTAS así:
a)        “Mesa redonda sobre la NOVELA VASCA, celebrado (sic) el 4 de mayo de 1973. (Organizada por el Elai-Alai)
b)        “Exposición de PINTORES VASCOS” celebrada en julio de 1972. (Organizada por la Sociedad Cultural en el chalé de Zugasti)
c)        “Expedición de MONTAÑEROS VASCOS a los Andes” conferencia de septiembre de 1972. (A cargo del club de montaña Ganerantz en el Java)
d)        El Ciclo Cultural que ahora anuncian referente a “LITERATURA VASCA, HISTORIA VASCA, ….”
e)        Y la misma “MISA VASCA” que se celebra todos los domingos y festivos en el mismo Colegio Santa Ana. (Decisión tomada por todas las parroquias)
2º.- “El Consejo Local denuncia y advierte lo arbitrario que resulta dedicar un interés tan preferente a un tema minoritario y que, a través del Colegio de Santa Ana tan vinculado a la parroquia de Santa María (parte del Colegio), no puede garantizar el que no sea utilizado dicho Colegio como foco de subversión” Portugalete, 8 de mayo de 1973,
El alcalde prohibió la celebración del ciclo cultural. Los que quisieron ver la película “Ama Lur” tuvieron que ir al colegio Santiago Apóstol de Bilbao.
3.- El 17 de noviembre de 1973 Esparza notificó a Txaro Arriaga, miembro de la Asociación de Mujeres de Portugalete, que el gobernador había prohibido la representación por el grupo teatral “La Asociación La Salle” de Sestao, de las obras “Retablo en tiempo presente”, “Farsas contemporáneas”, “La opinión” y “Los opositores” en el salón de actos de la Casa parroquial.
4.- El 6 de septiembre de 1974 funcionarios municipales retiraron de varias tiendas y bares carteles visados con el sello de Información y Turismo. Estas hojas fueron repartidas también a la salida de las misas en las parroquias de Nuestra Señora de Nazaret (La Florida) y María Madre de la Iglesia (Buenavista). Los promotores eran la Asociación de familias y la Sociedad Cultural, que informaban de la necesidad de que todos los vecinos participasen en la elaboración de un Plan de Ordenación urbana (P-O-).  La policía municipal fue a altas horas de la noche al domicilio de una de las personas que colocó esos carteles para que se presentase esa misma noche en el ayuntamiento con el fin de responder a algunas preguntas.
El alcalde escribió al gobernador el día 9 una carta en que le decía:
“La nota distribuida en murales y en las hojas, que adjunto copias, son un ataque constante al Ayuntamiento y a lo que éste representa, para lo que utilizan toda clase de mentiras e insensateces con las que este pequeño grupo de cariz comunista y separatista trata de infiltrarse con la aplicación de nuevos métodos y consignas recibidas empleando latiguillos como los de “derecho indiscutible a decidir como queremos Portugalete, etc…”
Se ha podido comprobar que la propaganda fue repartida por chicos y chicas, o sea gente joven.
Los responsables de las dos asociaciones citadas solicitaron una entrevista con el alcalde, que les recibió el día 12. Este les dijo que, además del visado de Información y Turismo, necesitaban la presentación de los carteles en el Ayuntamiento.
5.- Otra prohibición. El 27 de noviembre de 1974 el alcalde escribió al gobernador una nota en la que le decía que no era partidario de que concediese autorización al ciclo de Cine-forum programado por el club juvenil de la Asociación de Familias en el salón de actos de las Javerianas con las películas “El jardín de las delicias” de Carlos Saura, “Triángulo” de Rafael Moreno Alba, “Ana y los lobos” de Carlos Saura y “Chicas de club” de Jorge Grau. Lo razonaba diciendo que se trataba de una asociación impregnada de matiz partidista, estando encaminada toda su actuación a torpedear la labor municipal.




martes, 18 de abril de 2017

LAS FOTOS DE NUESTROS AMIGOS



Reseñamos con frecuencia las fotografías que nos envían para completar los archivos fotográficos de Portugalete, su vida, su gente, su paisaje, del último siglo de su existencia fundamentalmente.
Hoy con esta entrada queremos recordar que la mitad de los seguidores de este blog, lo hacen a través de Facebook, por lo que muchas fotos las podemos descargar a través de este medio en la que contamos con casi 2.000 amigos.
Como ejemplo traemos hoy estas dos fotos de nuestro amigo, vecino de infancia en el nº 12 del Ojillo, Juan Angel Barquin, que nos ofrece desde su muro. Nos trae a la memoria cuando de pequeños nos llevaban a la playa de Las Arenas, donde aparece él y su hermano con su madre, y una novedosa foto de las escuelas de Zubeldia, pues están en la entrada del edificio y con una curiosa casita de adorno.

En la última comida de Amigos del Ojillo, se recordó una vez más la necesidad de recopilar fotos familiares si queremos publicar la historia de la calle con más solera de la Villa.

lunes, 17 de abril de 2017

HERÁLDICA PORTUGALUJA (30): MONTAÑO-SALAZAR EN LA TORRE-MUSEO



Cuando ya había dado por terminada la serie sobre “Heráldica portugaluja”, ha surgido un nuevo escudo de Salazar a sumar a los ya publicados (Casa Salazar, Salazar-Retuerto, Torre de Salazar, Camposanto y Basílica de Santa María), del que he tenido noticias gracias al blog SANTURTZI HISTORIAN ZEHAR de García de Iturrospe, al hacerse eco de lo publicado en este blog, cuando comenté la presencia de varias piezas religiosas provenientes de la iglesia de San Jorge que se encontraban depositadas en el Museo de Arte Sacro de Bilbao, el cual las cedió para ser expuestas en el Museo de la Torre de Salazar.
Entre las piezas, figura una cajita de plata con tapa (140 x 65 x 50 mm aprox.), usada para guardar las crismeras con los Santos Óleos de estos tres tipos: de los catecúmenos, de los enfermos (Unción de los enfermos) y Santo Crisma (perfumado, para Bautismo, Confirmación, Orden Sagrado y consagración de altares e iglesias), que fue donada a la iglesia de San Jorge de Santurtzi por el Licenciado Montaño Salazar en el año 1569. Desconocemos si en su interior se encuentran las crismeras y si el “uncionario” citado en la leyenda, es la cajita.
La verdad es que ya fotografíe en su día esta pieza, pero solo por la parte delantera, no reparando en la inscripción y escudo que tiene en la parte trasera, que solo se puede leer al subir o bajar por la escalera, dado que la vitrina está adosada al  hueco de escaleras de la torre.
“ESTAS CRISMERAS CON SU : UNCION ARIO IZO AZER EL LICENCIADO MONTANO : SALAZAR PARA LA IGLESIA DE SANTIORGE DE SANTURZE 1569: “
En esa cara se puede leer la inscripción anterior que certifica la donación y bajo el texto, el escudo de Salazar pero con estrellas de seis puntas, que habría sustituido al original de los Montaño-Salazar, que según J. Ybarra y P. Garmendia al hablar de la torre de Montaño (barrio Montaño en Muskiz), lo describían así: “… no conserva el escudo de la familia o no lo tuvo nunca, pero existen datos de las armas de sus moradores (los Montaño), que llevan por armas: escudo partido en faja, en el primero en campo de oro, montaña del mismo color, sumada de una encina de sinople frutada con bellotas de oro y debajo un castillo de piedra sobre ondas de mar azul y plata. En el segundo, campo de gules con trece estrellas de oro. Este escudo del que existen variantes, acusa la vinculación de la torre de Montaño a los Salazar, lo que se comprende dada la proximidad del salazariego castillo de Muñatones, del que sería una avanzada”, que corresponde a la descripción que hizo Labayru
de un escudo de los Montaño originario de las Encartaciones y precisaba la situación del castillo de piedra con su torre de homenaje en la falda del monte. Sin embargo, Ybarra en su obra “Escudos de Vizcaya” cita otras variantes como el de la torre de Murga en Zalla, hoy ayuntamiento, “dividido en dos, en la parte superior ostentaba los tres sauces primitivos del escudo de Salcedo y  la superior, las trece estrellas salazariegas que usaron los” Montaño. También cita otro que describió Labayru como originario de Bilbao, “partido con una montaña en el primer cuartel y en el segundo, banda con cinco lises, dos sobre ella y tres abajo”. Como vemos, el único elemento común son las estrellas que el Licenciado grabó en la caja de las crismeras.
La cara delantera de la caja solo tiene grabado un óvalo y la cruz sobre el Gólgota, con los tres clavos y el INRI. En la tapa, a modo de asa, una esfera coronada por una cruz (creo que rota) que reposa sobre un elemento vegetal. Esta esfera recibe el nombre de orbe o “globus cruciger” y es una de las joyas que poseían y poseen los reyes y emperadores cristianos. El globo representa al mundo y la cruz el poder de Cristo sobre la Tierra, al que se someten los monarcas.
Pero ¿quiénes eran los Montaño-Salazar?. ¿Tenían relación con la Villa?.
Vamos a recurrir, una vez más, a los trabajos de investigación de Goio Bañales y en concreto a su obra “Mayorazgos de la Villa de Portugalete” con la que ganó el V Premio de Investigación Histórica Noble Villa de Portugalete.
En ella nos dice, que en la Villa existieron varios mayorazgos y que este es uno más de los que tenía parte de sus bienes vinculados fuera de los límites de la Villa, en concreto en Somorrostro, al ser originarios de Musques y San Pedro de Abanto, donde contaban entre otras posesiones con la casa-torre y aceña sita en Altamira, junto al río Pucheta (¿Cotorrio?), de la que no quedan restos.
En la Villa eran propietarios entre otras, de “la casa que fue morada del capitán Lope de Montaño Salazar, llamada casa de la Sierra, sita en la calle Santa María, a la cabeza de ella, frontero a la iglesia parroquial, pegante a casas que fueron del general Francisco de Vallecilla, con sus lagares”. A pesar del apelativo “casa de la Sierra”, es muy probable que fuese la actual  Santa María nº 26, tal y cómo dibuja Goio Bañales en un plano de su obra “Mayorazgos de la Villa de Portugalete”. Luce un escudo esquinero que Ybarra asignó –en mi opinión erróneamente- al apellido Jauregi, mostrando en su primer cuartel un castillo con torre de homenaje y árbol raigado a su lado, pero sin la montaña y las ondas de agua, que como hemos visto antes, eran una de las armas de los Montaño. A escasos metros de ella, en la calle del Medio, figuraba otro escudo con las 13 estrellas y estos dos elementos (árbol y torre).  Yo creo que ambos tenían relación.
El mayorazgo de Montaño Salazar fue creado por el Licenciado Lope de Montaño Salazar, provisor del obispado de Cuenca y fiscal del Santo Oficio de la Inquisición, en su testamento otorgado en Cuenca en 3 de marzo de 1569. En este documento testaría las crismeras a San Jorge e indicaba que sus padres, Lope de Montaño-Salazar y doña Teresa Gómez de Salazar habían repartido sus bienes entre sus hijos Pedro, Catalina y él mismo. A los dos primeros les correspondió por herencia los bienes que sus padres tenían en Portugalete, y al licenciado lo que poseían en Somorrostro.
En su testamento, el licenciado Lope de Montaño-Salazar dejó todos sus bienes, constituidos en mayorazgo, a su hermano Pedro de Montaño-Salazar mientras que este viviese y para que después le heredase el mayor de sus hijos, con la condición de que tomase siempre el apellido de Montaño-Salazar y que fuese su primera morada la casa y torre de Altamira.
Pedro de Montaño-Salazar (n.1508), hermano del licenciado, casó con doña María Ortiz de Santurce. Aunque no sabemos si fueron fruto de este matrimonio o de otras nupcias, nos consta que dejó por hijos a: 1.-Pedro, que heredó el mayorazgo y las posesiones de San Pedro de Abanto y  2.-Lope, capitán, que heredó en Portugalete. Casó en segundas nupcias y tuvieron tres hijos, todos ellos bautizados en la Villa en 1622, 1629 y 1632.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO

Fotografías: Jose Luis Garaizabal (2017) y Goio Bañales.
Bibliografía: 
“Mayorazgos de la Villa de Portugalete” de Goio Bañales (1997),
“La casa-torre de Montaño (Muskiz)” de I. Martín y A. Zubizarreta,
“Torres de Vizcaya” de J. Ybarra y P. Garmendia (1946)
y “Escudos de Vizcaya” J. Ybarra (1967)





sábado, 15 de abril de 2017

AYER, 86 ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA SE TERMINO DE IMPRIMIR EL TOMO 22 DE LA COLECCIÓN EL MAREOMETRO


Ayer mientras muchos disfrutábamos de la fiesta del viernes santo, las máquinas de la imprenta terminaban de imprimir las 300 páginas del último libro de la COLECCION EL MAREOMETRO.
En su página nº 12 un recorte del periódico El Liberal del 15 de abril de 1931, titulado EL NUEVO AYUNTAMIENTO DESPUES DE CONSTITUIDO, CANTA CON EL PUEBLO “LA MARSELLESA” Y “LA INTERNACIONAL”, dice al respecto:
Entre siete y ocho de la noche, un inmenso gentío se fue congregando en las inmediaciones de la Casa Consistorial, en espera de que fuese proclamado el cambio de régimen, lo que ya nadie ponía en duda. Constantemente se escuchaban vivas a la república española, que eran coreados con verdadero frenesí.
Respondiendo a los deseos de la muchedumbre, acudieron a la Casa Consistorial los concejales electos y uno de ellos, el Sr. González Cintora, se asomó al balcón central, desde donde dirigió la palabra al pueblo, anunciándole el cambio de régimen en España y que seguidamente el nuevo Ayuntamiento procedería a la proclamación de la República en Portugalete. Recomendó a todos el más absoluto respeto a cosas y personas, animándoles a que cada uno se convirtiera en agente del nuevo régimen y guardador del orden, Terminó anunciando que momentos después y a los acordes de La Marsellesa sería izada la bandera republicana, palabras que fueron acogidas por la multitud con una ensordecedora ovación.
Acto seguido los concejales demócratas requirieron al secretario del Ayuntamiento, Sr. Ciriquiain, para que avisase al alcalde monárquico Sr. Suarez…..

Mariano Ciriquiain, en el acta de la sesión del 14 de dicho mes a las 7 de la tarde recogida en la página nº 13 del libro, continua el relato:
Hacen acto de presencia en la Casa Consistorial los señores concejales electos el día 12 del actual, detentando, según manifiestan, la representación del Pueblo y del Gobierno Provisional de la República.
Dichos señores requieren, en presencia de mí el Secretario, al Sr. Alcalde D. Ángel Suárez a que les haga entrega del Ayuntamiento por haber sido proclamada la República en España y ser ellos mandatarios del nuevo régimen. El referido D. Ángel Suárez, accediendo al requerimiento que se le hace, pone en mano de D. Federico Sánchez-Vallejo la vara de la Alcaldía y con ella la autoridad que representa, manifestando que así lo hace pero declinando cualquier responsabilidad que pudiera caberle, toda vez que no ha recibido para ello orden alguna de su superioridad, retirándose acto seguido del Salón Consistorial.

Los demás cargos electos presentes confirmaron con carácter provisional las funciones de Alcalde conferidas al señor Sánchez-Vallejo, quien las aceptó, quedando constituida provisionalmente la Corporación. Seguidamente se declaró pública la sesión, dándose orden de abrir las puertas del Salón Consistorial, y entrado que hubo el pueblo en él, el primer edil manifestó que había sido proclamada la república en Portugalete y constituido el primer ayuntamiento republicano, del que él era su primer alcalde provisional, en cuyo cargo tenía el gusto de ofrecerse al vecindario, y de recabar su concurso para hacer más llevadera su difícil labor. A continuación hizo uso de la palabra el socialista Cándido Busteros Orobengoa, abundando en las mismas consideraciones que el señor Sánchez-Vallejo. Puesto en pie, el pueblo, se entonaron la Marsellesa y la Internacional, guardándose a la vez dos minutos de silencio en nombre de los capitanes Galán y García Hernández. Tras estos actos y a una indicación del Alcalde-Presidente, se retiró el público del Salón dentro del mayor orden, levantándose la sesión.

viernes, 14 de abril de 2017

RELATOS DE FIN DE SEMANA: RECUERDOS FUERA DEL BAÚL… (2)



Siguiendo con los recuerdos de personas, echo de menos a Juana, la “Avisadora”, cuyo oficio desapareció hace años. La avisadora, entre otros asuntos, anunciaba, de viva voz, por los portales y escaleras de las casas, las horas del funeral y de la conducción de los difuntos. Los niños de entonces, sabíamos que a esa hora, no habría juegos ruidosos en El Ojillo, por respeto, y veíamos pasar la cruz procesional, al cura y monaguillos, el féretro portado en carroza funeraria, a la familia, a veces a las autoridades y los vecinos.
Pasaba, por delante de las casas, el “Paragüero”, personaje gallego usuario de txapela, que también arreglaba cazuelas y similares, y que, más tarde, estableció en El Ojillo un comercio más.
Y no, no me olvido de “el Mielero”, del personaje, con su pantalón de pana negra y sus alforjas, con la romana y los cucharones, portando sus dos cubas, barrilitos, con unos diez kilos de miel en cada uno. No puedo recordar si se trataba siempre de la misma persona, quien avisaba “¡¡ Mielero de la miel !!” a su llegada. Por su lado, el “Afilador” se anunciaba con el toque de su chiflo -una flauta de pan-, para advertir su servicios en “cuchillos, navajas, tijeras,…” de viva voz.
Un personaje de mi infancia era Mariano, de la Droguería en El Ojillo, frente a la Carnicería de Lucita, donde los niños éramos los reyes y mi madre controlaba nuestro peso en su báscula de plataforma y pesas móviles. Otro personaje, era Varona, el heladero ambulante, que se trasladaba con su “carrito del helado” y paraba en los lugares donde había posibilidad de venta de género.
Eulogio y sus perros de caza, Mari -la “malísima”-que trabajaba para Don J.R. Susaeta-, cuyos pies vimos muchos años en las procesiones de Semana Santa.
Otros protagonistas, eran Herminio el “Carbonero” con su carro y su saco usado como capucha, el “Cartero” y sus avisos a los destinatarios de correspondencia,… Todos ellos, personas que ofrecían sus servicios y recibían un pago, no como ahora, que tiramos los paraguas, las cazuelas, los cuchillos,… y los compramos nuevos, además de no usar el servicio postal, tampoco carbón,… Las defunciones, ahora, las leemos en esquelas colocadas en los postes y en las paredes de las cajas de ahorros y bancos.
Un visitante no muy frecuente, pero reiterado, era la hornacina con la imagen de San Felicísimo, al que se le encendían unas lamparitas de aceite y se acompañaba con unas oraciones y unas monedas por la ranura antes de entregarlo al siguiente vecino.
Y ¿quién no evoca la “Campa del Gordo”?, entre la cantera y la Granja San Roque, que abrió un comercio en El Ojillo, ¿ lo recordáis? En su tiempo, fue rompedor desde el punto de vista de la decoración. Otro lugar, que duró mucho, era el kkleku de La Perdiz, donde lo hombres obraban las “aguas mayores” en cuclillas y los chiquillos jugábamos en un futbolín con terreno de pizarra y figuras metálicas.
Unos personajes, que se perdieron, eran los guardias de tráfico en los cruces de Gral. Castaños con el Ojillo y de Gral. Castaños con Carlos VII, con su casco blanco de origen colonial francés, sustituidos por sistemas de semáforos. Y llegado aquí, cómo olvidar la estampa de los palangreros y señoras, preparando y cebando los palangres para la siguiente jornada y el aroma a pesca recién capturada que les envuelve. Eso es Portugalete puro.
Ya no está el Fielato de El Ojillo, la caseta junto al antiguo edificio de El Kilómetro, que ahora es un solar a la espera. Allí, hace años, hasta 1960 o así, se cobraba los arbitrios municipales por las mercancías de consumo que llegaban y salían de la villa. No lo recuerdo mucho en tal función –más bien como lugar de descanso del guardia de El Cristo– y, quien lo atendía, solamente colocaba anuncios oficiales y esquelas en el tablero, a la izquierda de la puerta.
Otro personaje de mi infancia, fue Angel Comonte -cuyo hijo mayor, fue compañero en Zubeldia-, y su carácter animoso en las fiestas de San Roque. De él, hay un recuerdo que no termino de fijar: ¿ se dedicaba también a construir los propios instrumentos de la banda de cartón?.
Hablando del santo, recuerdo la imagen blanca de la ermita de la parte alta de El Ojillo y sus parterres. Veo todavía los pins que reclamaban mantener el precio de los chiquitos en 0,50 ptas.
Voy terminando esta colección con un recuerdo de los recreos de en la escuela de Zubeldia, en un patio sin puertas ni vallas: la Tejavana, que fue cancha de balonmano, de fútbol,… y hasta coso de vaquillas.
Y me vais a permitir cerrar aquí, antes de que el manantial de los recuerdos no pueda cesar de aflorar: un recuerdo muy cariñoso para Carmen, Teodora, Dolores, Filo, Emilia,… Son las amigas de mi abuela Martina, de tiempos de paseo a la recogida de manzanilla y otras hierbas en las campas de Triano, de tiempos de partidas a “la brisca” en la casa de Carmen en el Alto de la Pastora,…

MARTINTXU

jueves, 13 de abril de 2017

RELATOS DE FIN DE SEMANA: RECUERDOS FUERA DEL BAÚL…



Días atrás, os decía que mi residencia aquí ya va para los cuarenta años. Eso, será en mayo, y, por más que lo intento siempre que digo "vamos a casa", o “me voy a casa”, me refiero a que vuelvo a Portu.
Algo hay en mi cerebro, que no actualiza la vivencia. Bueno, qué le voy a hacer, eso tiene como ventaja que, compensando la distancia, debo guardar muchos recuerdos. Y vete a saber si éstos son la causa de la falta de restauración neuronal.
Sí, echo de menos muchas personas y experiencias de Portugalete. Por ejemplo la leche que repartía Petra, en invierno, en la escuela de Zubeldia, usando una cafetera de aluminio muy grande. Su aroma era extraño para quienes teníamos ganado en la familia y lo arreglábamos con un sobre de TODDY, un sucedáneo del COLA-CAO, más asequible en precio, que se ha perdido del mercado español de polvos a base de cacao.
Pero no añoro, por ejemplo, una clase de escuela bajo la vara de Don Eufronio Vidal, en la que estoy sentado entre Toño Amo, con quien mantengo vínculos, y Jose Manuel Bustín, a quien saludé este pasado verano, tras muchos años sin encuentro.
No echo de menos los cantos ni los saludos y desfiles ante la exposición de la heráldica imperante en la cabecera del pasillo principal del piso superior y no hablaré más de ello. Sí que me referiré al canto  “Venid y vamos todos con flores a…”, dedicado a la Virgen María, entonado cada año, cada tarde de su mes, mayo, el de las flores. Una más de las forzadas costumbres que la Iglesia impuso tras la “cruzada”.
Oigo el sonido del silencio en la noche portugaluja, que no era tal, sino que los ruidos en las fábricas estaban tan atenuados por la distancia, que no molestaban al durmiente. Esa situación cesaba con el aullido producido por los cuernos de aire que avisaban de los inicios de jornada y turno. Recuerdo que los mayores conocían sus tonos, sabían a qué hora correspondía cada uno de ellos, y procedían a despabilarse para acudir a la respectiva tarea.
En el otro lado, el del sigilo, recuerdo los mudos resplandores rojizos que reflejaban las nubes nocturnas en el momento del sangrado de las coladas de arrabio desde los hornos altos a los convertidores y de éstos a las cucharas.
Y me falta el espacio vacío en las calles, cuando eran nuestras, de nosotros, de los niños, de los de El Ojillo y de los de otras calles, la suya. En esa época, un coche era un acontecimiento y lo más grande que se veía era un SEAT 1400, de los que tenían redondeces en los ángulos y portaban cubiertas con una banda blanca lateral.
Esos, casi siempre, eran taxis – aunque uno de los taxistas de Portu portaba un vehículo, siempre extranjero y muy vistoso, que se llevaba las miradas de los varones que pasaban a su lado -, pero también algún camión o autobús, en nuestro caso, los de las gaseosas BERRIATÚA y SIRIMIRI, el de FRUTAS MIÑON o el autobús de ENCARTACIONES a Gallarta.
En esas calles libres, nuestras, jugábamos al fútbol, corríamos, y, si había pared suficiente, caso de la Clínica Sabin, hacíamos juegos de frontón.
No usé el tranvía de la línea a Bilbao y Santurce, el servicio fue retirado en el 59, creo. Pero mi falta de recuerdo me ha permitido disfrutar como un niño, pasados los cuarenta, en el tranvía de Gante, en los de Berlín y Ámsterdam, Praga, Budapest, Estocolmo, Varsovia, Wroclaw, Cracovia, Helsinki, Viena, Innsbruck, Lisboa, Leipzig, Bruselas,… y en el de Roma. Ahora, en Barcelona y Bilbao, también hay tranvía, pero… ya no es lo mismo.
Recuerdo mucho la pista de ceniza del estadio de San Roque, dedicado a los Hnos Ibarra, que no sé quiénes fueron, pero sé que no eran de Portugalete. Ahí se cultivaba conocimiento, cortesía y se cocía la afición. Ahí mismo pude ver (allá por 1960/61… creo) a Miguel de la Quadra Salcedo, lanzando la jabalina estilo “barra vasca”, a Ignacio Sola, saltando con la pértiga al foso de arena, y a otros.
Añoro los baños de agua salada en las aguas de la ría, desde la rampa del dique, por donde, cada año, sacábamos el ALIMAR, un bote de remos, propiedad de mi padre, para limpiar fondos y pintar. Para entonces, años 64, 65,… la ría resultaba “sucia” y perdió atractivo como lugar de asueto. Menos mal que llegó la primera piscina municipal. Y ahora, cuando la ría está más limpia que entonces, no parece ya el lugar más indicado para darnos un baño.
No olvido nuestras entradas en las “novenas” de la capilla de las Siervas de Maria, con nuestros seis/siete años, donde nada entendíamos, aparte del susurro devoto de las señoras que asistían en serio. Ahí aprendí el “Tantum ergo sacramentum…” que las monjas entonaban. No lo he olvidado. Nosotros, o sea Manu, Mikel, Mariceles, Julio, Josi, Ali, Iñaki,… nos conformábamos con que nos dejaran estar, sin interferir ni molestar a Don Andrés durante sus oficios, para que no nos echaran a la calle.

Sigo mañana recordando a las personas.

MARTINTXU


martes, 11 de abril de 2017

TXOMIN BERECIARTUA Y SU PARROQUIA DE SANTA MARIA (1982-1991) (4)



Continua hoy Txomin Bereciartúa, reflexionando sobre el Portugalete que se encontró en aquellos años de los 80 y las obras que decidió acometer en la casa parroquial y en la Basílica, y que encabezamos con su presencia en SURPOSA que explica al final de esta entrada:

Me encontré con una Villa, que no pueblo, con su idiosincrasia y gran personalidad. (Un chaval fue a la mili y el Coronel le preguntó que de donde era y él respondió “De Portugalete”. Entonces el Coronel le dijo: Bravo chaval, yo viví durante algún tiempo en Portu y me di cuenta de que todos vosotros os presentáis siempre como “De Portu”, tenéis una gran personalidad. Serás mi asistente y estarás contento”).
Con vida social (contraste con Getxo). Amante de su historia, sus tradiciones y costumbres. Que me acogió amable y colaboradora. Con un Ayuntamiento (Doroteo) abierto. Con Patrimonio en el que destaca la Basílica.
La Casa parroquial.
Pero una familia que funciona necesita contar con una casa acogedora y bien dispuesta. La Parroquia tenía casa o mejor dicho casas, pero ni eran acogedoras ni estaban bien dispuestas. Por eso nos metimos en obras y, dando vuelta al calcetín, arreglamos la Casa Parroquial y la convertimos en el digno y moderno lugar de encuentro de la gran familia parroquial, donde siempre había alguien y todos mayores y pequeños teníamos nuestro hueco. Poco después, renovamos también a fondo la Casa Cural, en la que hoy viven sacerdotes del Sector pastoral de Portugalete.
Pero además de las casas teníamos la gran y monumental Casa por excelencia, la Basílica Parroquial de Santa María, una de las joyas más importantes del Patrimonio Monumental del País y orgullo de la Villa de Portugalete. Sus piedras renovadas son hoy la mejor imagen de la vida de la Comunidad Parroquial.
Quien entre ahora en el templo difícilmente podrá imaginar el estado en el que lo encontramos cuando hicimos nuestra entrada en la Parroquia. Caían goteras sobre algunos altares, la maquinaria de una horrenda calefacción industrial daba bofetadas a la belleza del conjunto apenas vislumbrada entre la oscuridad general reinante, un Cristo “volador” colgado sobre el altar mayor ocultaba el Retablo mayor, por cierto plagado de xilófagos, una instalación eléctrica muy vieja amenazaba peligrosamente con posibles incendios, grandes carteles y elementos sobrantes afeaban el conjunto, la sacristía estaba desplazada, el gran órgano totalmente abandonado,... Mi compañero Javier me tomaba el pelo al verme hacer “safaris” de inspección y limpieza por el Templo movido por mi sensibilidad por cuidar y atender debidamente el Patrimonio. Cuando tocó retirar el Cristo “volador”, creímos conveniente que siguiera siendo útil y lo cedimos para que presidiera la Ermita de San Bartolomé de Leioa recién restaurada.
Y pusimos manos a la obra de la restauración, bueno es un hablar, porque en realidad lo que hicimos fue movernos para que afrontaran las obras quienes podían y debían hacerlo.
Conseguimos que la Diputación de Bizkaia arreglara a fondo los tejados, restaurara el gran Retablo Mayor y los Ventanales, recuperara el monumental Órgano romántico y restaurara también una Tabla y un Tríptico flamencos muy deteriorados. Todos lo hicieron con interés y cariño evidentes, pero sobre todo fue Aingeru Zabala quien más empujó la barca.
A propósito de Órgano tengo que decir que la iniciativa de su arreglo partió del feligrés Adolfo Santiago, quien, al poco de nuestra entrada en la Parroquia, se presentó un día en la sacristía urgiéndonos la restauración del mismo mientras decía: “Y para que la cosa no quede en buenas intenciones y palabras aquí tiene Usted este dinero con el que empezar la tarea”, al tiempo que nos entregaba una buena limosna. Luego vinieron las gestiones con la Diputación y llegaron los arreglos. Y, ya que he mencionado a Adolfo Santiago, quiero recordar aquí a su hermano Arturo, sorprendente inventor de artilugios para su industria y artista y manitas aficionado, sin cuya iniciativa y colaboración jamás hubiéramos soñado con montar por Navidad el monumental Nacimiento parroquial.
Pero el centenario y grandioso Órgano hubiera permanecido en silencio si no hubiéramos contado luego con el buen equipo de organistas artistas, fieles y entendidos, que formaron y forman los portugalujos Rosa Zubiría, José Mari Guantes y Luis Mari Trejo.
Pero, ¿cómo hincarle el diente a la restauración total del templo?
Ya he hablado de mis buenas relaciones con el Ayuntamiento. Yo me llevaba muy bien con el Alcalde sucesor de Pinedo, Gerardo Pradas, que era socialista, algo así como si fuéramos Don Camilo y Don Pepone. Así es que le propuse su obligación de devolver todo su esplendor a la Basílica, para así no romper el espíritu con que el Concejo había cuidado desde siempre de su Iglesia de Santa María. Obedeciendo el mandato fundacional de la Villa había levantado poco después del nacimiento de la Villa un pequeño edificio románico y más tarde el actual Templo. Con el tiempo lo había restaurado tras las carlistadas con la colaboración de Don Víctor Chavarri y lo había dotado de reloj y de campanas. Tocaba ahora al actual Ayuntamiento coger el testigo y salvar el Monumento. “Yo me iré y no me llevaré ni un pedrusco -le decía-, y aquí quedará para siempre vuestra Iglesia de Santa María de la que tan orgullosos os sentís los portugalujos todos, “creyentes y no creyentes”.
Convencidos el Ayuntamiento y su Alcalde, no hizo mucha falta de convencimiento ya que todo portugalujo digno de este nombre toma como cosa suya la iglesia de Santa María, “La Parroquia” buscaron entre la normativa el modo de poner en marcha la restauración total del Templo y lo hicieron montando una Escuela Taller en la que los chicos y chicas aprendían oficios de cantero, albañil y carpintero mientras los aplicaban en las obras. Todo fue muy bien, sobre todo porque tuvimos la suerte de que llevará la dirección de obras Javier Martín eficaz alma de todo cuanto se hizo. Javier Martín era el Gerente de Surposa-Sociedad Municipal de Rehabilitación de Portugalete- y como portugalujo amante de su Villa y gran artista realizó una obra cuidada con gran mimo. Por cierto que yo fui nombrado Consejero de Surposa como vecino sensibilizado y para asegurar así una relación fluida entre esta Sociedad y la Parroquia.



lunes, 10 de abril de 2017

PROCESIONES RELIGIOSAS EN LA POSGUERRA (3)


Ya que estamos en Semana Santa continuamos dando prioridad a las fotografías de mediados del siglo pasado dedicadas a los actos religiosos, que aparecen en los archivos fotográficos familiares que nos han cedido Chus Navarro y la familia Garitaonaindía-Adan.

En la superior de la familia Navarro, a su paso por El Cristo con el autobús de la línea a Gallarta bajo la finca del chalet de Carranza y en la inferior, cinco años después, en 1953, a la salida de la basílica con los cofrades con capirote negro y el recordado Gerardo Garita mirando a la cámara.


domingo, 9 de abril de 2017

PROCESIONES RELIGIOSAS EN LA POSGUERRA (2)



Siguiendo con el archivo fotográfico de Chus Navarro, recogemos hoy otras dos fotografías.

La superior puede ser del mismo día que las fotos de la anterior entrada, el Corpus de 1949, y la inferior corresponde a la Semana Santa de 1948, bajando del convento de las Siervas en El Ojillo.


jueves, 6 de abril de 2017

LA AVENIDA PRINCIPAL CARLOS VII, AYER Y HOY



Siguiendo con nuestra obligación de dar a conocer las fotos que se nos han cedido, mostramos sobre estas líneas la correspondiente a la avenida Carlos VII en 1952 en plena construcción, perteneciente al archivo de Chus Navarro comparándolo con su estado actual.

Completamos la entrada con la foto inferior de algún año posterior de Eduardo Benito, de la esquina con la estrada de Zomillo, luego Libertador Bolivar, y el edificio monstruo actual.


miércoles, 5 de abril de 2017

TXOMIN BERECIARTUA Y SU PARROQUIA DE SANTA MARIA (1982-1991) (3)




Siguiendo con las “memorias” de Txomin Bereciartua, recogemos hoy sus ideas de formar personas para una Comunidad humana y formar Comunidad de gente que se compromete con su entorno y su cultura, que hemos encabezado con las fotos de su “eficaz y eterna secretaria Conchi Herrero” que se conservan en el despacho parroquial:

Asentado el pie, fuimos levantando con constancia y dedicación el edificio espiritual de piedras vivas, que forman cuantos hoy se sienten parte de una Comunidad parroquial de Santa María totalmente normalizada.
Javier como mejor preparado y más joven dedicó sus esfuerzos a la Pastoral de los adultos y a la Catequesis de Confirmación de la que fueron saliendo Comunidades de jóvenes comprometidos. También puso en marcha la Caritas Parroquial y sus actividades colaterales, Club de la Tercera Edad, Pastoral de la Salud y atención al mundo de la droga. Yo puse mi atención en el Catecismo de niños, el mundo de la música y el Culto y la organización de las Oficinas administrativas. Ah! Y a la organización de mi querido “Galeón Elizalde”.
El Galeón Elizalde, o mejor los Galeones que a lo largo de los años se le unieron en formidable escuadra, eran unos grupos de educación activa, último eslabón de la cadena de Grupos Scouts parroquiales por mi iniciados desde que estuve allá en Algorta, y que, como siempre, formaban una numerosa y activa tripulación mandada por fenomenales Monitores. Lo mío era enrolar tripulaciones y buscar, formar y animar a sus oficiales y acompañarles en sus Reuniones y Campamentos. Mi actuación respondía a mi visión de lo que es el Liderazgo compartido y la Educación activa, aunque yo decía en broma que era como el “Capitán Araña”, que embarcó a los demás y él se quedó en tierra. De hecho me sigo sintiendo muy unido a ellos, muchos de los cuales ya son padres de familia y me llaman para cenar con ellos y me tratan como uno de los suyos.
Que, ¿porqué dimos esa denominación de origen marino al Grupo de educación activa? Porque fue un solución ingeniosa, que permitió sacar adelante su creación solventando ciertos prejuicios, que flotaban en el ambiente, al aprovechar la historia de la Villa jarrillera, tan íntimamente vinculada a la navegación de los muchos galeones que durante tantos siglos habían salido de su puerto rumbo a Brujas.
Nunca nos encontramos solos Javier y yo en el trabajo pastoral arriba reseñado. Siempre nos acompañaron cantidad de buenos y eficaces colaboradores. Acabo de hacer mención de los Monitores de los Galeones, quienes, unidos a Catequistas de Infancia y Confirmación y a los Responsables de Grupos de las distintas actividades Parroquiales, suman varios cientos.
Quiero simbolizar toda la labor realizada entre todos en un nombre: Conchi Herrero la eficaz y eterna secretaria que con Pedro y otros voluntarios organizó la Oficina Parroquial y todo el embrollo de las cuentas. Fue la secretaria perfecta sin la cual las cosas hubieran discurrido muy de otro modo y no hubiéramos hecho gran parte de cuanto realizamos. Tengo que hacer mención especial a la Comunidad de Siervas de María establecidas desde hace muchos años dentro de la feligresía de la Parroquia y siempre atentas y dispuestas a prestar su colaboración y ayuda.



martes, 4 de abril de 2017

ORTUÑO DE ALANGO. PILOTO PORTUGALUJO DEL SIGLO XVI




La ficha de este mes del periódico enportugalete.com, recoge a este piloto portugalujo que da nombre a una de nuestras calles. Para favorecer su lectura a los que utilizan medios digitales de pequeña pantalla, como es el teléfono, procedemos a su transcripción:

Este piloto mayor de la barra, tomó parte en la segunda expedición a las Molucas, que compuesta por 450 hombres dirigió Fray García Jofre de Loaysa. Varias de sus naves se construyeron en Portugalete, donde se incorporó Juan Sebastián Elcano, tras haber dado la vuelta al mundo, quien sería a la vez guía y piloto mayor de la armada. De aquí y pilotando Ortuño el patache Santiago, se dirigieron a La Coruña donde se unieron a las restantes embarcaciones expedicionarias, para partir el día 24 de Julio de 1525. En el rol de la armada constaba inscrito como piloto de Portugalete, hijo de Ortuño de Alango, difunto, y María Ochoa de Butrón.
Las tormentas destrozaron la armada separándose sus naves con lo que tras atravesar el estrecho de Magallanes, el patache Santiago continuó navegando al mando del capitán Santiago de Guevara, tratando de llegar a un puerto en Nueva España, donde recibir ayuda. Tras morir Guevara le sustituyó Alango, quien como capitán y piloto lo gobernó hasta llegar a Ciuatlan (México), lugar ocupado por los españoles, y desde donde años después zarparía la expedición que conquistó Filipinas.
Siguiendo despachos reales, Hernán Cortés envió para asistirles a un pariente suyo, Álvaro de Saavedra, quien contrató sus servicios y le “pagó muy bien porque volviesen con él”.
El 1 de noviembre de 1527 la armada de Saavedra salió de Nueva España, confiando la responsabilidad a la pericia de Alango. Tras una accidentada navegación, dos meses después llegaron a una isla que bautizaron como “islas de los Reyes”, por haberlas hallado el día de Reyes. Al día siguiente Alango se sintió repentinamente indispuesto y tras hacer testamento, murió. Era el 25 de enero de 1528 cuando su cuerpo fue echado al mar.


NOTA PARA LA GENTE DEL MAREOMETRO



Ante las muchas consultas que últimamente nos llegan referentes a las publicaciones de la Colección El mareómetro y de Cuadernos Portugalujos, queremos notificar lo siguiente:

A los suscriptores de la COLECCIÓN EL MAREOMETRO.
Como sabéis llevamos editados 21 títulos de los 25 que están previstos que constituyan la obra completa. Tras publicar durante años un libro anual, en noviembre de 2014, con el nº 21, se decidió que los restantes se editaran bianualmente.
Ahora ve la luz el nº 22 correspondiente a Portugalete en los años treinta, que si no se finalizó en noviembre del año pasado fue, entre otros motivos, para aprovechar al máximo la catalogación que se está haciendo en el Archivo Histórico Municipal de los fondos de esos años críticos del pasado siglo, base de todo el libro.
Con este número se ha reducido además la tirada a 750 ejemplares pues ya no se distribuye en librerías sino que son solamente para los suscriptores.
No se ha cobrado la cuota de 20 euros desde noviembre de 2014 pues como siempre se ha anunciado, ésta solo se abona al editar un libro. Tras publicar el nº 22, el próximo mes de mayo, a principios de junio se cargará su importe.
El libro se podrá recoger como de costumbre el día de su presentación, miércoles 3 de mayo, en el HOTEL, por correo los que así lo tienen establecido y pagan su gasto correspondiente, en las oficinas de SURPOSA (Santa María nº 1) en horario de mañana, o estableciendo telefónicamente con nosotros otro sistema de entrega.
Como no disponemos de un sistema administrativo, nos apoyamos en la colaboración de todos los suscriptores, por lo que si se producen devoluciones por cambio de domicilio o de cuenta bancaria que no se nos han notificado, procedemos a dar de baja la suscripción, norma que nos hemos visto obligados a seguir en los últimos números.
Hay suscriptores que no han recogido alguno de los últimos títulos, corriendo el riesgo, ya que no podemos llevar un riguroso control, de que nos quedemos sin existencias. La solución es proceder a darnos un telefonazo.

A los seguidores de los CUADERNOS PORTUGALUJOS.
El nº 22 de Cuadernos Portugalujos, que se distribuyen gratuitamente, está en este momento en la imprenta, y los suscriptores del libro lo recibirán la última semana de este mes en su domicilio, con el correspondiente Saluda anunciándoles la aparición del libro citado.
Su tirada es de momento de 3.000 ejemplares (no descartamos seguir aumentando su número), y tras su envío a los suscriptores su distribución en la Biblioteca Municipal o en el Centro Cultural Santa Clara, se hará a partir del citado día 3 de mayo, hasta que se agoten como es habitual.
Hay algunas existencias de números atrasados, que están destinados exclusivamente para suscritores de los libros.

A los seguidores en INTERNET.
Como son varios miles de personas que nos siguen a través de nuestra web, que ha sobrepasado hace tiempo el millón de entradas, y curiosamente el 40% de fuera de nuestras fronteras, añadiremos para aquellos que coleccionan nuestras publicaciones en formato digital, que a primeros de mayo se podrán descargar tanto el nº 22 de la COLECCIÓN EL MAREOMETRO, como el nuevo número de CUADERNOS PORTUGALUJOS.


FUNDACION EL ABRA


lunes, 3 de abril de 2017

EL CENTRO XABIER DE LAS JAVERIANAS



En la entrada del domingo Laura González recordaba en su Muro de la Memoria del suplemento de El Correo, la enseñanza que desde hace un siglo se imparte en el palacete Carranza en el Cristo.
Invitados a dar una de nuestras habituales sesiones, con HARTU EMANAK, sobre la historia del mundo escolar en el siglo XX, Ainhoa Urrutia nos ha facilitado para completar nuestro archivo de fotos escolares dos fotografías del su centro.
En la superior, correspondiente a los últimos años de la década de los 50, se ve a un grupo de portugalujas conocidas, no en vano por este centro pasaron muchísimas de nuestras actuales chicas de oro, en torno a Monseñor Chopitea (párroco hasta 1961) y el obispo Monseñor Gurpide. Al parecer pertenecían al grupo de la Congregación de María con su bandera bordada por ellas mismas.
En la inferior recordándonos que al no ser enseñanza reglada, la labor de las “javes” era "culturizarlas", las llevaban a muchos sitios de visita. En este caso a las instalaciones de Altos Hornos ya que los padres de muchas trabajaban allí. En la foto el grupito de mujeres que sale a la derecha son las “javes” y a la izquierda, cerca de ellas, el grupo de alumnas (se las diferencia por la ropa, más modernilla).

Finalmente nuestro agradecimiento a los dos profesores que nos atendieron, Imanol y Estibaliz. De esta última es la foto que adjuntamos también junto a estas líneas.


domingo, 2 de abril de 2017

RECORDANDO EL NAUFRAGIO DEL SAN PATRICK



En el archivo fotográfico de nos ha cedido la familia Garitaonaindía-Adan hemos encontrado estos tres recordatorios del famoso naufragio del San Patrick que tan gran conmoción causó en la Villa en 1964, dado que tres de sus víctimas eran jóvenes portugalujos muy conocidos:
Juan Manuel Gordo de los Llanos, primer oficial de máquinas, tenía 36 años, casado con Jule Torre, Francisco Martín Rodriguez, 37 años, casado con Begoña Goitia Aberasturi y Alfredo Burgos Gastón, tercer oficial, 23 años, soltero.
El naufragio tuvo lugar el 17 de diciembre de 1964 junto a las Islas Aleutianas en las heladas aguas del Pacifico Norte, y durante mucho tiempo quedó la esperanza de que alguno pudiera haber alcanzado las islas a la espera de ser rescatado.
Su último mensaje fue: “Envíen helicópteros. Solo con helicópteros es posible el salvamento. Rescate muy urgente. Muy urgente”.
Hasta la mañana siguiente no llegaron los aviones de reconocimiento. El día 20 divisaron el casco sobre las rocas de un islote y después tres cuerpos de los que solo uno pudo ser rescatado. Los titulares de la prensa, como se ve bajo estas líneas, alimentaban las dudas:
Continua el misterio del San Patrick.
Existirán supervivientes en alguna de las islas Aleutianas?

Una página de internet recoge todos los datos existentes sobre este tema:



RECOGIDO DE LA PRENSA: EL PALACIO DE CARRANZA


jueves, 30 de marzo de 2017

TXOMIN BERECIARTUA Y SU PARROQUIA DE SANTA MARIA (1982-1991) (2)



Han pasado ya dos meses desde que empezamos a recoger las notas que Txomin Bereciartua nos cedió tras su paso por la parroquia de Santa María.
Por distintas razones se nos han retrasado y hoy seguimos con ellas no sin antes recoger su sugerencia, desde su retiro de Abando, de que no quisiera que sus recuerdos molesten a nadie. El tiempo nos hacer ver las cosas con distinta perspectiva y aunque mantiene sus opiniones, algunas las ha entendido mejor con posterioridad.
Como hablaba de sus antecesores, nosotros matizaremos que hubo dos épocas distintas, como fueron los años de Pablo Bengoechea de párroco, que al verse sobrepasado por la acción de su equipo de jóvenes curas, pidió el relevo, al que siguió la crisis de dos de ellos que finalizaron pidiendo la secularización, y unos años con la parroquia en total abandono pues Román Landera dedicado a las Gestoras Pro Amnistía acabó exiliado y el párroco Angel Garamendi se dedicó fundamentalmente a trabajos industriales.
Este es el panorama que se encontró tras su llegada, y que en la entrada de hoy explica la estrategia y estilo que adoptó y sus primeros pasos con un Consejo Parroquial afín al citado párroco:

Entramos de puntillas y cuidando de no hacer mártires y actuar en silencio y con sonrisa. Nuestra labor fue lenta, callada, constante, pero mereció la pena. No apagar el pábilo aún humeante, echar a buena parte las acciones de los otros sin caer en prejuicios ni exclusiones, evitar todo enfrentamiento y discusión inútil, valernos de lo que teníamos a mano, buscar e invitar a posibles nuevos voluntarios, crear un clima que atraiga, trabajar con visión a largo plazo, fue nuestro lema. Intentamos aglutinar y dar la mano a todos, muchos la cogieron, otros siguieron su camino.
El panorama con que nos encontramos era al tiempo preocupante y estimulante. Preocupante, porque tanto el Patrimonio parroquial como su administración y pastoral estaban bajo mínimos. Con el agravante de que quienes se fueron lo habían dejado todo atado y bien atado. Nuestro antecesor Don Ángel, que así se llamaba, consideraba que había sido injustamente despojado de su cargo sin el visto bueno de la Comunidad y que por consiguiente seguía siendo el “Párroco”. Como tal, retuvo dos habitaciones cerradas, una en la Casa Cural y otra en la Parroquial, y dejó la encomienda de la administración, los servicios de Cáritas, las Catequesis y el Consejo Parroquial en manos de su grupo de seguidores Y, para más negrura, estaba el alto monto de las deudas más o menos hinchadas con que nos encontramos. Pero al tiempo, eso resultaba hasta muy estimulante, porque, al partir de casi la nada, aún el subsistir con dignidad era ya todo un triunfo.
Empezando de cero o menos cero, iniciamos la puesta al día de toda la tramoya organizativa en la que se sustenta la vida de toda Parroquia. Vendimos patrimonio para equilibrar en algún modo las cuentas, buscamos catequistas, cuidamos las liturgias y nos metimos por el camino estrecho y bastante minado de la normalización de la vida de la Comunidad.
Fue una larga travesía por los caminos de la habilidad y la paciencia activa, ya que la “Comunidad”, entre comillas, de los fieles al Párroco anterior seguía activa y mantenía lo que consideraba eran sus derechos. Erigida en Consejo Parroquial, me citó en febrero a capítulo para pedirme cuentas de los meses que llevaba en la Parroquia. Acepté para no dar sensación de miedo o de impotencia. El orden del día de aquella reunión constaba de dieciocho puntos uno de los cuales hacía referencia a mis predicaciones. Se me achacaba que ni estaban preparadas ni estaban a la altura. Yo aduje mi pobreza de expresión incapaz de compararse ni de lejos con la oratoria de “su” cura. Lo dije con cara y tono humilde, pero en realidad yo estaba convencido de que debía seguir siendo yo mismo con mi estilo coloquial y cercano si quería acertar. Cuando ya terminaba la tensa sesión, me sentí asustado pues veía que no se movía nada. Les recordé entonces solemnemente que la línea de la pastoral se marcaba de acuerdo con el Obispo y los Párrocos del Sector Pastoral de Portugalete y allí se liquidó el Consejo Parroquial, aun cuando intentaron convocarme otra vez para pedirme cuentas, pero no hice caso a su llamada.
La “Comunidad de Don Ángel” siguió viva celebrando su Eucaristía semanal fuera de Portugalete hasta la muerte de su cura. Mantuvieron una presencia simbólica en la Casa parroquial reuniéndose algunos de ellos semana tras semana y año tras año con la excusa de que debían administrar un invernadero levantado en terrenos de Repélega en favor de unos parados. Hicimos como que no nos dábamos cuenta y miramos hacia otro lado sin entrar en batallitas y con los años lo dejaron.
Puedo añadir otra detalle tonto. Cuando llegó el primer 20 de noviembre tras nuestra entrada, alguien de ellos encargó una misa por Franco y puso carteles invitando a la misma. Fue curioso que la encargaran, por despiste quizás, para la misa en euskera. Naturalmente que rezamos por él, pues no faltaba más ya que lo hacemos por todos los difuntos, pero el efecto que se buscaba quedaba diluido cuando yo dije “Gogoan izan, Jauna, biztuteko itxaropenean hoan diran senideak, batez bere su seme Prantzisko,...” Pero la intención, era la intención.
Suavemente, año tras año y sin ruido fue llegando a la Parroquia el sosiego de la vida amable y de familia de una buena Comunidad Parroquial bien integrada en la vida de la Villa. Con mucho cuidado, paciencia y empeño reavivamos poco a poco la piedad popular y las celebraciones litúrgicas, incorporando colaboradores que rezaran diariamente el rosario y fueran engrosando un activo Equipo de Liturgia. Restauramos actos tradicionales ya perdidos como la tradicional Salve con que desde siempre se habían iniciado las fiestas patronales de Nuestra Señora. Luego, instauramos con gran aceptación por parte de los portugalujos una Misa solemne en la fiesta de San Roque también Patrono de la Villa, continuación tras muchos años de la que antaño se celebraba en la desaparecida Ermita del Santo que se levantaba donde ahora está el Campo de San Roque.