miércoles, 1 de noviembre de 2017

LA MUERTE DEL PORTUGALUJO JOSU BASAÑEZ HACE 40 AÑOS






La noticia la recuperamos del periódico “La Gaceta del Norte” de aquel año: El 13 de junio de 1977 explotó un artefacto en la especie de plazoleta donde confluye la calle Juan de Garay con la avenida de Navarra y de la Argentina, en Baracaldo, a las 1,17 horas. Un coche aparcado quedó destrozado en su parte delantera. Su propietario era un inspector de Policía que vivía en una de las casas que estaban frente al lugar del atentado. A la vez fue alcanzado un joven, que murió en el acto. A su lado se encontró una granada sin explotar, por lo que se supone que fuese el autor de la colocación del artefacto, que por motivo desconocido hizo explosión cuando lo manipulaba. Su nombre era Jesús María Basáñez Jáuregui, nacido el 22 de diciembre de 1955, en Portugalete, soltero, estudiante, con domicilio en la calle Salcedo 4.

La familia quería celebrar el funeral y el entierro el día 15, pero el gobernador civil lo prohibió porque en ese día se celebraban las elecciones generales a Cortes y no quería que el entierro se convirtiese en un acto político. Por eso, la familia se vio obligada a adelantarlo al día 14. El funeral se celebró con cuerpo presente en la Parroquia de Santa María y seguidamente se hizo la conducción del cadáver a hombros hasta la plaza del Cristo, donde se introdujo la caja mortuoria en un coche fúnebre. Al acto, al final político, asistió gran cantidad de gente, vecinos y afiliados de diversos partidos, porque tanto Josu como su familia eran muy apreciados en la Villa.

En la fotografía superior un momento de su recorrido hacia Pando, después del cual se repartieron pegatinas con forma de estelas funerarias con la letra en euskera y castellano del “Canto a la libertad” del aragonés José Antonio Labordeta, que se cantaba en aquella época en las misas de la Parroquia de Santa María.


Tasio Munarriz

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