domingo, 14 de enero de 2018

RECORDANDO AL TXISTULARI VICENTE LANDALUZE






Jon Iñaki Carnicero Urra, presidente de Portugaleteko Txistu Zaleak, nos envió para mayor divulgación entre los portugalujos, sus trabajos publicados en el último número de la revista Txistulari, de la que ya recogimos el dedicado a Eduardo Arnaiz, con una gran acogida. Antes de continuar con el segundo de ellos dedicado a la banda Lagun Onak, entresacamos hoy del mismo el recuerdo que se hace de la figura de Vicente Landaluze “Txistu” que llegó a tener una considerable importancia en la vida musical de nuestra villa.

Nacido en Orduña en 1912, era el menor de seis hermanos y hermanas. Su padre Braulio Ortiz de Landaluce (Orduña, 1871), el hermano mayor Manuel (Orduña, 1895) txistulari municipal en Bilbao desde 1916 hasta la guerra civil, a continuación Joaquín (Orduña, 1898) también txistulari municipal en Bilbao desde 1927 hasta la guerra civil y constructor de txistus de renombre, Jaime (Orduña, 1900) atabalero, Alfonso (Orduña, 1904) txistulari municipal en Ugao desde 1919 y Pilar (Orduña, 1907).

Fue hacia 1950 cuando Vicente abrió el Bar Txistu en la calle General Castaños de Portugalete y sería dos años después cuando le comentó a uno de los txikiteros que frecuentaba su bar, Gerardo Angulo Hernández, si le importaría que su hijo, Josemari, comenzara e1 aprendizaje del txistu con él. Josemari, despierto chaval de 9 años, accede encantado y rápidamente demuestra una extraordinaria capacidad para absorber las magistrales enseñanzas de Vicente.

En 1953, el 15 de agosto, en la festividad de la patrona de la Villa, ofrecieron, maestro y alumno, en el citado Bar Txistu un primer concierto. Vicente, con la ayuda de Josemari, va ampliando el número de alumnos, incorporándose a las clases, entre otros, Vicen Arizmendi en 1954, y Tinín Arana en 1955. Toma cuerpo de esta manera una academia de txistu no oficial pero de extraordinaria importancia para el resurgir de nuestro instrumento en Portugalete después de los años oscuros de la guerra y la posguerra.
El maestro Landaluze programaba conciertos con su alumnado en varias ocasiones durante el año, pero sin duda los más renombrados fueron los que, como continuación del citado primero, se celebraban el día 15 de agosto en su local de hostelería. Se preparaban minuciosamente y se anunciaban incluso con carteles que elaboraba a mano Polen Zarraga, amigo personal de José Mari. Son especialmente reseñables los de los años 1955, 1956 y 1957, que tuvieron gran eco y asistencia de público, y constituyeron una auténtica manifestación de nacionalismo cultural. 
Un jaialdi renombrado en esos años cincuenta fue el que ofrecieron en el Cine Mar el Ochote Danok Bat y la Banda de Txistularis de la familia Landaluze, formada por los hermanos Joaquín, txistu 1º; Vicente, txistu 2°; Manolo, silbote y Jaime, atabal.
Nuestro protagonista, ya mayor, abandonó la Villa sin que tengamos noticias de donde y cuando falleció.


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