lunes, 23 de abril de 2018

LAS ANTIGUAS Y DESAPARECIDAS ESCUELAS DEL CAMPO DE LA IGLESIA




A comienzos del siglo XIX, la Villa disponía de una escuela pública de instrucción primaria para ambos sexos adonde acudían 70 niños y 40 niñas, otra escuela privada con 48 alumnos de ambos sexos y una escuela donde se impartía inglés y francés establecida por Anselmo Zurutuza, hijo del pueblo y comerciante  acaudalado en México.

A causa de la destrucción en la Primera Guerra Carlista de la citada casa-escuela, los niños pasaron a recibir las clases en otra casa alquilada que no reunía condiciones para ello. Por este motivo se tomó la decisión de levantar un nuevo edificio, pero no fue hasta 1851 en que el Ayuntamiento dispuso de fondos para acometer su construcción que sería en el Campo de la Iglesia.

Las obras emprendidas en 1852 bajo proyecto de Francisco de Orueta comprendían la excavación y el levantamiento del muro de la huerta adyacente propiedad de José Gorostiza. Esta persona permitió la apertura de ventanas a su heredad pero exigió que las del primer piso llevaran barrotes para impedir que los chavales pudieran saltar a su parcela.

Esta escuela era un edificio de dos cuerpos y en el inferior recibían clases entre 80 y 100 niños. La planta baja era un pórtico de sillería con cinco arcos de media punta que abrían en su interior un amplio porche que servía para juegos de los escolares.

Tras la segunda guerra carlista, los destrozos que sufrió como se ve en las fotografías hicieron que quedara inservible planteándose el Ayuntamiento su reconstrucción o una nueva edificación.

Tras encargar varios proyectos contemplando la utilización del edificio del Cuartelón en el Cristo, o unas nuevas en el Campo de la Iglesia, que proyectó Atanasio Andueza en 1778 (plano inferior), y que exigía la expropiación de terreno a Sotera de la Mier, finalmente se decidió la reconstrucción de las existentes encargándole el proyecto a dicho arquitecto.

Este demolió el edificio hasta la planta baja, levantando nuevas las dos plantas, y fue inaugurado en 1880, en un solemne acto presidido por el alcalde Fernando Carranza y entre los que pronunció un discurso el Archivero y Cronista del Señorío Antonio Trueba.

 Este edificio de escuelas desapareció definitivamente en 1965.






domingo, 22 de abril de 2018

JUAN MIGUEL BOMBIN DIEZ (1916-2009). ESCRITOR EXILIADO TRAS LA GUERRA CIVIL



 Nació en el barrio de Azeta, en el bajo del nº 10 de la calle de Mier, donde su padre Restituto, natural de Valladolid, ejercía la profesión de barbero.
Tras sus primeros estudios ingresó en el seminario de los maristas para abandonarlo enseguida y al año siguiente, con 18 años, se afilió a las Juventudes socialistas.
Tras su incorporación a la guerra en el batallón Tomás Meabe nº 2 es herido en el frente de Ochandio en 1937 retirándose hasta Gijón desde donde huyó a Francia para volver a entrar por la frontera catalana incorporándose al frente de Aragón.
Tras la caída de Cataluña pasó a Francia embarcándose para Buenos Aires a finales de 1939 con falsa documentación argentina, y allí permanecería haciendo trabajos diversos, como recadista, hasta 1942 en que ante un golpe de estado que depuso al presidente Castillo se trasladó a Uruguay por miedo a ser represaliado.
En Montevideo colaboró en la recaudación de fondos para los refugiados y el Gobierno Vasco en el exilio, y junto con otros exiliados constituyó la empresa Fundición Nervión dedicada a reciclar chatarra, como medio de mantener la familia que constituyó al casarse en 1945 con la hija de la dueña de la pensión donde se hospedaba, y que le dio dos hijos.
El colocarse como corrector en el diario El País le permitió no solo recuperar su identidad, sino que le ayudó a hacer amistad con escritores como Onetti, Neruda o Martínez Moreno, colaborar con el Teatro del Pueblo conociendo a artistas como Margarita Xirgu y trabajar en periódicos y revistas, publicando además diversas novelas y cuentos. Una de ellas, El Encuentro con mi Amigo, narra las peripecias de dos compañeros de la Guerra Civil.
Tras el golpe militar en Uruguay, por miedo a ser extraditado a España, consiguió con la ayuda de un capitán vasco huir a Porto Alegre (Brasil), donde entró en contacto con la Pontificia Universidad Católica colaborando en su revista “Veritas” y dedicado también al comercio viajó por diversos países latinoamericanos.
Aquí echó raíces familiares estables con sus hijos aunque perdió a su mujer, hasta que en los años 70 se trasladó con su hija a Brasilia y Rio de Janeiro para en 1987, con 71 años, regresar con ella a Bizkaia, donde lo primero que hizo fue cambiar su nombre a Juan Miguel, ya que el nombre oficial con el que había sido registrado al nacer era simplemente el de Juan.
Instalado en Erandio, siguió publicando poemas, novelas y memorias como Una casa para Helena (2002) donde recoge sus impresiones, tras 47 años de exilio, al regresar a su localidad natal con el ambiente que se vivía en aquellos años 80, o Un año en el frente. El bombardeo de Gernika. Memorias de un Miliciano, (2005), donde relata su experiencia en el frente durante la Guerra Civil.
Murió a los 93 años.

jueves, 19 de abril de 2018

LA MARCHA DE LA LIBERTAD DE 1977




Tasio Munarriz que tiene preparada la historia reciente de Portugalete en los últimos años de la dictadura, nos está ofreciendo hechos que tuvieron gran repercusión en aquellos años, desde la óptica de la implicación de la Villa en los mismos, tratando en este caso la llamada Marcha de la libertad del año 1977.

Las Gestoras Pro-Amnistía provinciales organizaron cuatro recorridos desde el 10 de Julio de 1977 para que confluyesen el 28 de agosto en Iruña. Los gobernadores de las cuatro provincias vascas permitieron las columnas pero prohibieron la concentración de Iruña. Una de las marchas partía de Gernika y por Bilbao, Portugalete, Sestao, Las Encartaciones, etc. tenía que llegar a Estella-Lizarra y luego a Iruña. En cada población, también en la Villa, se organizaron actos reivindicativos con conferencias, manifestaciones, etc. Se exigía la vuelta de todos los exiliados y la autonomía de Euskadi.

El Comité organizador de la Marcha realizó en la plaza de la Villa el 24 de abril un festival, que fue autorizado, en el que intervinieron los grupos Ez Bai y Oskorri y el cantautor Ruper Ondorica. En el intermedio pronunció una alocución Dionisio Larena, conocido por ser el encargado del Puente y padre del santurtziarra Xavier, preso en Cáceres cumpliendo la pena de 30 años de prisión con la que le habían conmutado la pena de muerte en el “Proceso de Burgos”. Al final se organizó una manifestación por el centro de Portugalete con pancartas e ikurriñas sin intervención de la Policía.

Por esos días la gestora de Portugalete celebró en la Casa Parroquial una mesa redonda sobre los exiliados con el programa que se recoge arriba.

Como no cabía la gente que asistió, se pasó la mesa redonda a la Basílica. Era un acto preparatorio para la “Marcha”.

Algunos portugalujos que quisimos llegar en coche a Iruña no pudimos pasar de Estella-Lizarra porque la Guardia Civil lo impidió. Muchos recuerdan que en una campa de Arazuri, a seis km. de Iruña, se concentraron unas 100.000 personas.

La Guardia Civil con megafonía desde sus helicópteros las quiso dispersar gritando “Los de Tafalla, a Tafalla, los de Tudela a Tudela y los demás a su tierra de procedencia”. Los manifestantes esparcieron fardos de paja para que los helicópteros no pudiesen aterrizar. Cada uno volvió como pudo a los bares de la Villa para comentar y hacer unas risas con lo sucedido. Para esa época Larena y los del proceso de Burgos estaban ya amnistiados, pero quedaban otros presos políticos.

El escultor Eduardo Chillida realizó un logotipo expresamente con ocasión de la Marcha de Libertad. Dijo después que estaba en contra de ETA y que no quiso que lo usasen las Gestoras como anagrama de la amnistía, pero éstas lo siguieron utilizando.

miércoles, 18 de abril de 2018

PORTUGALETE EN LA PRENSA HISTÓRICA: EL NOTICIERO BILBAINO, OCTUBRE 1931. LA FLOTA MARINA Y LAS REGATAS



Karla Llanos nos ha enviado el ejemplar de El Noticiero Bilbaíno del 4 de octubre de 1931, en la que ofrece una magnifica foto de CLAUDIO de “las regatas de Portugalete”, titulándola “el público presenciando las regatas desde los vapores pesqueros y del cañonero Recalde” y donde también se aprecia el remolcador Altsu-Mendi.

En su interior y dentro de la sección DE BILBAO AL ABRA, nos da la noticia de la reunión de las ponencias nombradas por los ayuntamientos de Santurce y Portugalete que estaban tratando la anexión de los barrios de Rivas, Repélega, La Sierra y Galindo, junto con los árbitros designados al efectos que eran el alcalde de Bilbao y el presidente de la Comisión Gestora de la Diputación.

También aparece el sorteo de las viviendas del “grupo de casas baratas construido en el barrio de Abacholo por la Sociedad El Progreso, para sus afiliados, pertenecientes todos a la clase obrera.”

Finalmente, como ya hemos encontrado en otras ocasiones al ser la Villa puerto de mar, la noticia bajo el título de Marinos escandalosos de una trifulca nocturna a puñetazos entre una veintena de marinos del crucero “Almirante Cervera”, en plena calle del Medio, que acabó con la llegada del oficial correspondiente del buque.

Bajo estas líneas otra foto de prensa de las regatas con numerosos buques fondeados al fondo.









martes, 17 de abril de 2018

EL SUBFLUVIAL PORTUGALETE-LAS ARENAS Y LA FUGA



A primeros de Febrero detecté junto al bote en Las Arenas un borboteo en las aguas de la ría, así que durante varias semanas he estado vigilante del fenómeno, que no me parecía que se pudiera deber a algún remolino causado por algún elemento arrojado a la ría. Siempre era a la misma altura, la segunda farola a partir de la caseta del bote, y se apreciaba mejor durante las bajamares.

Recabé información de los boteros y prácticos, los cuales me informaron que la última fuga producida en 2017 había provocado un chorro vertical de unos dos metros de altura, pero de momento no hemos localizado ninguna foto del “geiser”.

Como sabía que entre 1-2-1970 y el 31-1-1971 se había instalado una tubería de hormigón con alma de chapa de 181 metros x 0,60 m para transportar agua potable desde el depósito de 13.000 m3 de La Florida-Los Hoyos hasta su gemelo de Gaztelueta (Leioa) con el fin de suministrar agua a la margen derecha. El presupuesto sobrepasó en su día los 47 millones de ptas. Dado que uno vive en Leioa, no tuve más remedio que dirigirme a las autoridades en busca de información.

La instalación de la tubería de 3,5 km, además del engorro causado por las calles abiertas por zanjas, constituyó un verdadero espectáculo en ambas orillas, con dos cabrias, remolcadores, botes de amarradores y dos grúas terrestres de Aldaiturriaga.

El Consorcio de Aguas atendió el pasado día 14 mi petición y aportó la siguiente información:

1.- En 2015 ya se detectó una fuga en el pequeño tramo que asoma en la orilla de Las Arenas y fue reparado fácilmente dada su accesibilidad.

2.- El 4-7-2017 apreciaron que el caudalímetro de control de fuga marcaba 35l/s a 10 bares de presión.

3.- El 7-7-2017 se produjo la mayor de las fugas, siendo visible en la superficie del agua al verse lodos removidos del fondo. En ese momento se dejó fuera de servicio la conducción en el tramo La Florida-Gaztelueta.

4.- El 17-7-2017 se localizaron las fugas con mayor precisión mediante inspección acústica, todas en zona sumergida. El total del caudal de fuga del subfluvial se estimó en 9,7 l/sg a 14 bares de presión.

5.- Al estar la fuga a unos 10 metros del muelle de Las Arenas, en zona sumergida y enterrada, no ha permitido realizar la misma reparación de 2015.

6.- A mi pregunta sobre si puede entrar agua en la tubería, me respondieron que la conducción está fuera de servicio y que se mantiene un caudal mínimo que compensa la contrapresión de la cota de la marea y sale por las fugas existentes, impidiendo la intrusión de agua marina en la tubería.

7.- El único riesgo potencial radica en que el trasvase entre márgenes está fuera de servicio, lo cual supone una merma de garantía de servicio en caso de avería en otras conducciones principales.

8.- Se está proyectando una solución para la reparación del subfluvial de modo inmediato mediante la colocación de un forro continuo de polietileno en el interior de la conducción.

9.- Por otra parte se comenzará próximamente el estudio de desdoblamiento del tramo bajo la ría.

Así que, habitantes de la margen derecha, tranquilos que el agua nos llega en perfectas condiciones desde el depósito de Kurkudi en Leioa proveniente de Arriagas (1985).


JOSE LUIS GARAIZABAL

Fotografías y documentación:
 Jose Luis Garaizabal (2018),
Consorcio Aguas (años 80) y AMP

Tras la publicación de esta entrada, José Luis Gutiérrez Landa, nos envía la foto que sacó el 11 de agosto de 2015 con el geiser que se veía junto al muelle de Las Arenas. Hemos superpuesto un detalle del un momento de una reparación ese año que nos facilita José Luis Garaizabal.



lunes, 16 de abril de 2018

UN INDIANO PORTUGALUJO EN URUGUAY: JUAN JOSE AMEZAGA DEL VALLE, PADRE DEL PRESIDENTE DE SU REPUBLICA.




S



u abuelo era el portugalujo Juan de Amézaga y Santa Coloma (n. 1795) de oficio zapatero, casado con Ignacia de Carranza de su misma edad, que había llegado con 14 años de Beci, Sopuerta, y su padre, que seguiría el oficio familiar, Melitón de Amezaga Carranza, (n. 1818), que casado en 1842 con la también portugaluja Juliana del Valle Loizaga, vivían en la calle del Medio.

A Juan José, que fue el hijo mayor a quien seguirían otras cuatro hermanas y un hermano, le tocaron vivir unos años de infancia terribles por la situación sanitaria, con frecuentes epidemias de cólera morbo. Cuando tenía 6 años ve morir a la primera de sus hermanas de 4 años. En 1855, en plena epidemia, cuando la Junta de Sanidad local abandona la Villa, muere su hermano Gregorio de 3 años y nace su hermana pequeña Rosa. Dos años después, en 1857 moriría otra de sus hermanas Saturnina de 7 años, y en 1858, mueren su padre y su hermana Rosa con 3 años. Tenía él 15 años.

No es de extrañar que ante esta situación de orfandad en 1860, cuando tenía 17 años, se embarcara para América llevando consigo a su primo de 11 años Diego Amézaga, de Bilbao.

Su situación no tuvo que ser fácil allá y no tenemos noticias suyas hasta que en 1880, con 37 años se afinca en Montevideo (Uruguay) donde casado con la brasileña de origen vasco, Josefa Landaraso Ibarra, tuvieron seis hijos, todos nacidos en Montevideo. Aquí se dedicó al comercio hasta su fallecimiento.

Desde el primer momento se asoció a la primera Institución Vasca en América fundada en 1876 como respuesta a la abolición de los fueros, la Sociedad Euskara “Laurak bat”, “cuyo objetivo ostensible era proteger a los inmigrantes vascongados”, “proporcionándoles colocación en todo el territorio del país”.

En ella trabajó por todos los emigrantes que llegaban a aquel país, alcanzó la presidencia de la misma en el año 1886.

Eran los años del final del predominio de las familias patricias y la irrupción de las masas de inmigrantes que, directamente descendidos de los barcos o en segunda generación, aspiraban a influir en la conducción del país que habían elegido como nueva patria.

Este fue el caso de su hijo mayor “Juan José Amézaga Landaraso (1881-1956) que estudió abogado, fue catedrático de Derecho Civil, ministro de Industria en 1915 y en 1923 representó a Uruguay en la Conferencia Internacional de Santiago de Chile y en la Sociedad de Naciones. Fue embajador en La Habana y en
Buenos Aires y finalmente presidente de Uruguay entre 1943 y 1947.

Durante su gobierno impulsó  leyes laborales, así como de igualdad de los derechos de la mujer. En aquellos años tras la guerra civil española, mantuvo su posición frente a la dictadura franquista y de apoyo a los refugiados. En 1943 presidió diversos actos de la Semana Vasca realizada en Montevideo, que tuvo gran eco en el país y en 1944 se inauguró la Plaza Gernika, en honor a las víctimas de la masacre del bombardeo.






domingo, 15 de abril de 2018

RECOGIDO DE OTROS BLOGS: BERNARDO CASTET LABRE, CLAUDIO CASTET ASUA






Desde agosto del año 1808, hasta mediados del año 1813, la Villa de Portugalete durante la Guerra de la Independencia o Napoleónica se vio ocupada por las tropas francesas, y como sucede en todas las confrontaciones armadas, hay familias llamadas a sufrir penalidades, y otras en el que la guerra es un medio para hacer fortuna. Una de estas últimas fue la familia Castet.
De Juan Bernardo Castet Labre, se conoce que falleció en Portugalete el 7 de junio del año 1822, y que contrajo matrimonio en Bilbao en el año 1786 con María Magdalena Asua (Alzua, Azua) Uriarte, nacida en Bilbao en el año 1766 y fallecida en Portugalete el 3 de abril del año 1822. La presencia en Portugalete del matrimonio parece ser que es a partir del año 1802.
Bernardo inició su fortuna siendo uno de los mayores proveedores de pan, y diferentes suministros a las fuerzas francesas, estando acompañado en estas labores por su hijo, Juan Claudio Castet Asua nacido en Bilbao en el año 1786 y que falleció en Portugalete en el año 1855. La compañía de su hijo parece a todas luces obligada, puesto que en la documentación consta como Claudio, a ruego de su padre, firmaba por él.
Juan Claudio, se casó en Portugalete en el año 1807 con Salvadora Elías Cerro Mendivil, nacida en Portugalete en 1788 y fallecida en la Villa en el año 1858. De este matrimonio nacieron en Portugalete los siguientes hijos: José Juan 1807-1845, Magdalena 1809-1872 Bernardo 1811-1877, Antolina 1813-1813, Cipriana 1815-1818, Josefa Eugenia 1817-1875, Máximo 1819-1879, Leocadio 1821-1885, Gregoria 1825-1891, Ruperta 1828-1829, Elías Marciala 1830-1854.
En el censo general de Portugalete del año 1824, la familia Castet estaba censada en el apartado correspondiente a la calle del Santo Cristo y del Medio, figurando la profesión de Claudio Castet, como la de patrón de lancha y la de su mujer Elías, de tendera, actividad compartida con su hija Magdalena.
Los hermanos Bernardo, Máximo y Leocadio Castet Cerro, continuaron y ampliaron los negocios iniciados por su abuelo Bernardo y por su padre Claudio, llegando en su momento a ser reconocida la familia Castet, como una de las mayores contribuyentes industriales por su actividad empresarial. En la actividad municipal de Portugalete, tuvieron un papel destacado, ostentando diversos cargos públicos, y además en periodos diferentes, los tres ocuparon la Alcaldía de la Villa.
A través de la amplia y variada información depositada en el Archivo de la Diputación Foral de Bizkaia, asignaturas AQ1159/016, AQ01162/006 y AQ01166/001, etc. se puede comprobar a través de las facturas emitidas que la familia Castet entregaba para su pago a la Diputación General del Señorío de Vizcaya, el volumen de alimentos y la variedad de suministros que vendió en el periodo de la Guerra de la Independencia.



Portugalete, 31 agosto 1809, cuenta, que formo yo Bernardo Castet, vecino de esta villa de Portugalete y rentista del ramo del pan para la tropa acantonada en la villa, por los suministros hechos de pan y munición suministrada a la tropa y a la misma que ha existido en todo el mes de la fecha. Por 1.283 raciones, 1.509,14 reales.

La persona que firma el recibí lo hace por petición expresa de Bernardo, indicado que lo hace puesto que aquel no sabe firmar.



Portugalete, 17 de octubre de 1809, digo yo Bernardo Castet, panadero en eta villa de Portugalete que he recibido de la Diputación General del Señorío de Vizcaya la cantidad de mil sesenta y ocho reales y ocho maravedíes por el importe de novecientas y ocho raciones de pan que he suministrado a la tropa destacada transeúntes en esta Villa desde el día primero hasta el quince incluido del presente octubre.


Portugalete, 9 enero 1810, digo yo Bernardo Castet, panadero en eta villa de Portugalete que he recibido de la Diputación General del Señorío de Vizcaya la cantidad mil ciento ochenta y tres reales y diez y ocho maravedíes de vellón. Importe de mil trescientas tres raciones de pan, a nueve gramos y medio la ración, por raciones de pan que he suministrado a la tropa destacada y transeúntes en esta Villa desde el día diecisiete hasta el treinta y uno del mes.
A ruego de mi padre firmo yo Juan Claudio Castet.


Y como en todo negocio, la picaresca es un factor más para engordar la bolsa. En este caso, Claudio Castet se vio envuelto en una demanda por la diferencia del precio del maíz, trigo y cebada.


Portugalete 6 de abril de 1812. Consiguiente a la orden de la Junta de subsistencias que Usted me comunica con fecha del 24 de marzo ha mandado a Claudio Castet que forme una cuenta que incluya bien de los pueblos que tengan derecho a reclamar la diferencia que había del precio del maíz al de la cebada en el tiempo que hicieran sus entregas. En efecto la he formulado, remito a ustedes el original.


Esta municipalidad nunca se ha mezclado en suministrar por menor las raciones a la tropa. El panadero Castet, padre de Claudio y único que en esta Villa sabe amasar el pan que se da de raciones, recibe de los pueblos, los trigos de ellos, les da sus recibos por ellos, se le forma un cargo y de ellos se le descuentan mensualmente las fanegas que corresponden por las raciones que con bonos hace ver que ha suministrado a razón de 62 reales la fanega. Lo mismo se practica con su hijo Claudio respecto de las legumbres y forrajes. Así se libera la Villa de perjuicios de una merma y por la misma razón y los infinitos ratones que cargan sobre lo que se va almacenando…

Firmado Félix Joaquín de la Sota, presidente del municipio.


Por lo anterior Claudio Castet se vio obligado a dar cuenta de los pueblos que le habían suministrado maíz, y cebada, y la forma en como se había realizado la compra en el momento de la entrega. Esta fue la carta justificación que Claudio remitió a la Comisión de Guerra.


Portugalete 6 de abril de 1812. Desde el día 10 de diciembre que es la fecha de donde debe partir la cuenta que me manda de los pueblos que han entregado maíz, y a quienes les he causado la diferencia que había de su precio al de la cebada por contemplarme obligado a dar a la caballería cebada como se ha dado siempre sin ejemplar de haber dado maíz, y por consiguiente obligado a comprarla son los siguientes.



El de Lejona el 17 de febrero por cinco fanegas de maíz.
El de Sopelana por tres y media fanegas de maíz.
Somorrostro el día 18, entrega 4 fanegas en dinero sin solicitar darme maíz y lo di en cebada por él, pues que tenía hecho acopio de mi bolsillo de bastantes francos, bajo la esperanza y promesas que me hizo la municipalidad que me reintegrarían luego que se le adicionasen pueblos que entregaren lo suficiente, como en efecto se me ha entregado lo que suplí.
Lezama, día 27, entregó 11 fanegas y dos celemines en dinero a 64 reales sin solicitar el recibí en mano.
Zamudio, día 2 de marzo 6 fanegas y media en dinero a 68 reales, sin pretender dar maíz.
Santurce día 6 de marzo, entrego 18 fanegas y 7 celemines al mismo precio en dinero sin solicitar tampoco la entrega de maíz.
Baracaldo día 7, entrego 27 fanegas y medio celemines al mismo precio y tampoco pretendo entregar maíz.
Lauquiniz, día 11, dos fanegas a 64 reales en dinero sin pretender maíz.
Sopelana, otro día, una fanega a 64 reales la fanega sin pretender maíz.
El Valle día 14, dos fanegas a 68 reales la fanega sin pretender maíz.
Berango día 20, cuatro fanegas a 68 reales la fanega sin pretender maíz.
Santurce día 20, tres fanegas a 68 reales la fanega sin pretender maíz.

Para terminar y aunque directamente no se refiere el informe siguiente y en su totalidad a la familia Castet, si refleja la cantidad de suministros que el ejército francés recibió de los comerciantes en Portugalete, nota que sirve a su vez para identificar la tropa que existía en la Villa.

Lista de los suministros por valor de 36.912 reales hechos por la Villa de Portugalete a las tropas francesas desde principios de abril del año 1813, hasta su retirada en junio del mismo año.
Por el alojamiento de 4.182 plazas.
Por 4.182 raciones de pan a 14 cuartos.
Por 12.874 raciones de vino a medio real.
Por 343 raciones de aguardiente a medio real.
Por 11.876 raciones de sal.  
Por 18.609 raciones de leña.
Por 761 candelas a real.  
Por 706 raciones de grano.
Por 4.600 raciones de legumbre.
Por 1.294 raciones de carne a real.  
Por 140 raciones completas y por 79 docenas de huevos. Medicinas para la botica. Además, por clavos y otras menudencias que tomaron en casa de Claudio. Por una reja de hierro usada en la fortificación, así como tablas y cotas. Por dos carneros, manteca, leña y suministros al coronel y por medicinas para la botica.



viernes, 13 de abril de 2018

LA FOTOGRAFIA AYUDA A DESCUBRIR MISTERIOS (3)


La Asociación de Amigos de la Basílica, que tiene programada ya para este mes su V Jornadas de Música Antigua, continúa recabando información sobre imágenes que pasan desapercibidas pero que luego llaman la atención cuando se conoce su trascendencia, con vistas a la charla/coloquio que preparan sobre el 
Arte Inaccesible de Santa María de Portugalete y que piensan efectuar el próximo mes de mayo.

Hoy nos han mostrado unas imágenes bastante deterioradas de “Mujer y Hombre” que se encuentran en las ménsulas que sujetaban las columnas a los lados de la puerta de entrada de la Ribera, prácticamente iguales a otras en la iglesia de S. Antón de Bilbao y que Barrio Loza llama en su libro sobre los Beaugrant, "genios protectores para quien ingresa por ella y una alusión a las ventajas salvíficas de la Iglesia".

Pero han comprobado que estas mismas imágenes (Mujer y Hombre) también se encuentran en el retablo mayor y ocupando precisamente el mismo lugar, la mujer en la izquierda, lado del evangelio y el hombre a la derecha, el lado de la epístola.

Están en el primero de los pisos y se ven perfectamente, ella aparece como en un plato, un tondo (1) y él como surgiendo de un rollo de pergamino (2).

Pero gracias a las precisas imágenes de su eficaz colaborador, Natxo Pedrosa, se ha constatado que también aparecen en el segundo piso, en las caladas chambranas que lo adornan; la mujer en una especie de pergamino desenrollado por dos extraños ángeles de un aspecto… se podría decir que algo sexuado (3).

Y en cuanto al hombre, también aparece en las chambranas, en su lado derecho, y podemos ver que es similar al otro, que luce el mismo modelo de pañuelo anudado (4), aunque presenta un gesto de dolor y muestra solo una oreja en un claro desprecio de la simetría (5). Están estudiando en los tratados de iconografía a qué pudieran hacer referencia, aunque en esa época hubo proliferación de imágenes

Ese no es el único lugar en el que aparece esta turbadora imagen pues la volvemos a encontrar en otros lugares del retablo, junto a pequeñas tallas de bustos de hombres y mujeres de aspecto distinguido, algunos coronados y otros con casco guerrero, con la clásica borgoñota renacentista, que nos refiere a caballeros y reyes (6 y 7).

Estamos seguros de que muchas de estas imágenes han pasado siempre desapercibidas a pesar de las numerosas ocasiones en que se visita el templo y esta charla/coloquio que está preparando la Asociación de Amigos de la Basílica, con el ánimo de mostrarlas y divulgarlas, puede ser una grata ocasión para su disfrute.

Javier López Isla


jueves, 12 de abril de 2018

CENSO GENERAL DE PORTUGALETE DEL AÑO 1824 EN PDF











Entre los libros mas consultados del Archivo Histórico Municipal están los Padrones, siendo el mas antiguo el de 1853.

De los siglos anteriores existen listas de vecinos o algunos censos como el que la Diputación Foral de Bizkaia nos ofrece digitalizado en internet, que se integra dentro de las Estadísticas de población, Censo de policía, y que corresponde al año 1824, y que nosotros hemos compartido en la Biblioteca digital portugaluja, en formato pdf que consideramos más cómodo de uso.
Realizado el 31 de diciembre de 1824, nos resulta de gran interés, sobre todo ahora que estamos confeccionando la Crónica de la historia del siglo XIX, y en él se pueden analizar los más diversos conceptos, desde personas, y sus fechas de nacimientos, procedencia, oficios u ocupaciones, etc.
Su población era de1125 personas, de las cuales 170 vivían en la calle Santa María y Campo de la Iglesia, 470 en la calle del Santo Cristo y del Medio, 285 en el Muelle y cantón de la Carnicería, 95 en el Cantón de la Botica hasta Santa Clara, las taranzanas y Barrera, 28 bajo de los Arcos, 72 en el barrio Nuevo y 5 en el barrio de Repélega.
Aquí ya nos da que pensar el que Las taranzanas, como también aparece en muchos planos, tenga un origen distinto al actual de Atarazanas (ya que efectivamente en esa zona no pudieron estar enclavadas las atarazanas de la Villa), el Muelle, posteriormente muelle viejo, bajo los Arcos, quizás los que daban al Solar, el barrio Nuevo, o Chicharra (posteriormente anexionado por Santurce) y el barrio de Repélega con 5 vecinos lindante al término del mismo nombre perteneciente al concejo marinero.
La dedicación de su vecindario puede dar mucho juego a los estudiosos. Por ejemplo si empezamos por las mujeres, vemos que el mayor colectivo de estas, mas de 80, se definían como labradoras, seguidas de las sirvientas, 70, y de las costureras, 50.
Luego encontramos 25 tenderas, 9 posaderas, 9 hilanderas, 7 panaderas, 6 revendedoras, 5 regateras, 4 taberneras, 3 horneras, 3 lavanderas, 1 tejedora, 1 calcetera, 6 cargueras, 1 pescadora, 4 jornaleras…
Además vemos que el servicio de correos contaba con 3 mujeres, correas, que había una comadrona, una maestra de niñas, una nodriza, 2 llaveras de casa, una hospitalera, y una administradora, sin olvidar las 12 que se consideraban hacendadas o las 9 propietarias.
En cuanto a los hombres y analizado un poco por encima, y más o menos, vemos que destacan los que se dedicaban a la mar, casi un centenar, que figuran como marineros, mareantes, navegantes, lancheros o patrónes de lancha y un pescador. Lógicamente 41 marinos se hallaban ausentes.
Igualmente encontramos todas las dedicaciones que se daban en una población de aquellos tiempos.
Los personajes que habitaban entonces también puede ser una línea de investigación de los curiosos, y a nosotros nos ha saltado a la vista la familia del indiano Manuel Calvo.
Con el nº 651 de padrón figura el navegante gallego Matías Calvo (nacido en 1777 en Santiago) que había llegado con 24 años y se encontraba casado con Josefa Aguirre (nacida en 1782 en Ondarroa) que había llegado cuatro años antes que él y que ostentaba la profesión de Posadera (en el primer número del Cantón de Carnicería estaba la Posada de Calvo). Tenían una hija Brigida, de 21 años y dos hijos, el futuro indiano Manuel, de 7 años y José de 3 años y seis meses, además de una sirvienta Justa de Aspiazu de 17 años.
La citada casa del cantón de Carnicería, actualmente Salcedo, debía ser conocido como Posada de Calvo, el nombre del marido de la que realmente lo regentaba, y hacía esquina al citado Cantón y a la Plaza, estando pegado al edificio del antiguo ayuntamiento.
La ilustración al final de estas líneas intenta mostrárnosla gráficamente. Situada en el centro de la fotografía, tiene a su derecha el edificio del ayuntamiento con sus pórticos, frente al cual ponían sus puestos las aldeanas.
Como vemos por el documento que hemos añadido, procedente del Boletín Oficial de la Provincia de Vizcaya, 27 años después, en 1851, cuando quizás ya habían muerto Matías Calvo y su mujer, y su hijo Manuel ocupaba una posición privilegiada en Cuba, esta Posada Vieja de Calvo se sacó a la venta. Años después el 27 de noviembre de 1880, el Consistorio decide comprar el terreno que ocupaba el edificio para aumentar el espacio que iba a tener la nueva Casa Consistorial que se quería construir y que será la que ha llegado a nuestros días. 
Otro vecino que nos salta a la vista, con el nº 664 y viviendo en el Muelle, casi en el centro de la actual dársena de la Benedicta, era Pedro Villar, 56 años, hacendado, natural de Portugalete, casado con Francisca de Salcedo, 52 años, tendera, de Santurce, y entre cuyos hijos figura José Villar Salcedo de 9 años, y que llegaría a alcanzar altos puestos del Estado como Fiscal y Senador vitalicio.

No seguimos desmenuzando este Censo, dejándolo abierto a la curiosidad de los interesados.








miércoles, 11 de abril de 2018

PORTUGALETE Y LA HUELGA DE LA CONSTRUCCION DE 1976




 El 12 de octubre de 1976 comenzó una huelga de los trabajadores de la Construcción de toda Bizkaia, que duró cinco semanas. Estuvo dirigida por la Comisión Gestora de Obras de la Construcción, compuesta por 24 personas, que representaban a las asambleas de unos 159.000 trabajadores pertenecientes a 1.700 empresas. Las asambleas generales se celebraban en Baracaldo, Repélega (6.000 trabajadores) y en la Basílica de Santa María de Portugalete (1.500). Se creó una Caja de Resistencia que llegó a obtener 10.100.000 de pesetas entregando 9.875.000 a las familias y solteros que las necesitaban.

Lo importante: ¿Qué consiguieron los trabajadores?

Entre otras consecuciones, 4.000 pesetas de aumento a peones, 3.000 a oficiales y 1.500 a oficinistas, jornada de 44 horas semanales obligatorias y anulación de las cartas de despido relacionadas con la huelga.

Este acuerdo lo firmaron los representantes de las empresas y la Comisión Gestora de Obras de la Construcción ante un notario. Un miembro de esta Comisión era el todavía obrero-sacerdote portugalujo Periko Solabarria, que trabajaba de peón en la construcción del Puente de Róntegui. Por eso, algunos en su recuerdo lo llamaban “Puente de Periko”. Por pertenecer a esa Comisión le detuvieron cinco días en la cárcel de Basauri con otros compañeros. En la fotografía, de muy mala calidad, aparece en la reunión con los papeles del acuerdo.

Varias de las reuniones de la Comisión se celebraron en la Casa Parroquial de Portugalete. Después de una de ellas, enterado el juez Rafael Gómez Gómez por el alcalde, citó a los curas para que fuesen al Palacio de Justicia de Bilbao a declarar. Simplemente éstos le dijeron que la Casa y la Basílica las prestaban a los que no podían reunirse legalmente en otro lugar y que se habían recogido en las misas 65.000 para los huelguistas. No pasó de ahí el tema.



Tasio Munarriz

martes, 10 de abril de 2018

ESCUDOS DE LAS ÓRDENES Y CONGREGACIONES RELIGIOSAS DE PORTUGALETE (11). SELLOS DE SANTA CLARA




En el expediente del Archivo Histórico C046-093 de 1903, referente a la expropiación de parte de los terrenos del convento de Santa Clara para ampliación de la calle Avaro (sic), aparece este sello junto a la firma de la Abadesa Sor Mª Concepción Alonso. Nuestro Archivero, Roberto Hernández Gallejones, enseguida nos lo facilitó para nuestra colección de escudos y comenzamos su estudio.

Como vemos en el sello que hemos situado a laizquierda, a los lados de la monja figuran dos escudos que nos ha llevado su tiempo descifrar, pensando que uno de ellos se compondría de cinco estrellas. Como la comunidad de Portugalete ha abandonado la Villa recientemente rumbo a Durango, hemos perdido el contacto que nos había proporcionado ayuda para escribir una entrada sobre heráldica y otra sobre escudos religiosos relativos a Santa Clara, pero dado que en Derio hay otro monasterio de clarisas franciscanas, les hicimos una visita en busca de información. A través del torno (son de clausura) entregamos una copia ampliada del sello y quedamos a la espera de su contestación.

Cual fue nuestra sorpresa, cuando a la salida vimos delante del monasterio una cruz en el centro de un jardín con un escudo que representa cinco llagas sangrantes. No había duda de que esta era la pista buena y volví al torno a informar del hallazgo. Al de unos días recibí su atenta llamada, confirmando que el escudete se refiere a las Cinco Llagas de Cristo, de gran devoción entre las comunidades clarisas, pero desconocían el significado del otro.

Aclarado el primer enigma nos centramos en el segundo. Dado el pequeño tamaño del sello (se trata de un sello de tampón), las imágenes quedan difuminadas y es posible que hasta alguna de la líneas de la figura estuviese rota por el uso y no estampara bien.

Inicialmente seguimos la intuición de que la “A” inferior representara a Asís y que la superior lo hiciera con la fachada de la basílica de San Francisco de Asís.

Sin embargo nos hemos decantado por esta segunda hipótesis, intuyendo que representa la custodia que Santa Clara enarboló en 1241 desde los muros del monasterio de San Damiano, en las cercanías de Asís, cuando estaba siendo atacado por los sarracenos, que huyeron dejando a Clara y sus hermanas en paz, tal y como muestra este mural de azulejos.

La parte superior representaría el expositor de la hostia en la antigua versión de caja acristalada, sin el sol, y lo que parece una A en la parte inferior, sería la base de la custodia.

En el antiguo monasterio portugalujo aún se puede ver en la hornacina situada sobre la puerta de la antigua iglesia, la imagen de Clara portando la custodia.

El sello estudiado fue remplazado por uno nuevo que hemos encontrado en un documento de 1955, y que lo hemos colocado a la derecha, representando también a Santa Clara con la custodia en la mano derecha.



JOSE LUIS GARAIZABAL

lunes, 9 de abril de 2018

JOSE ZALDUA ALZOLA (1884-1972).




El periódico enportugalete.com dedica este mes la ficha de portugalujos a la figura del doctor Zaldúa, que además mantener un recuerdo imborrable en la Villa, tiene una calle dedicada a su persona.
Además del artículo glosando su figura de Roberto Hernández Gallejones en la Biblioteca Digital, aprovechamos esta ocasión para recoger las líneas que nos escribió su hijo, también médico, José Mª Zaldúa Alberdi, ya hace unos años:



Natural de Zumárraga, aunque circunstancialmente nacido en La Habana el 24 de febrero de 1884, vivió ya desde los primeros meses de su vida en Zumárraga. Estudió Bachiller en el Colegio de los Padres Dominicos de Vergara y la carrera de medicina en la Universidad de Valladolid, doctorándose en Madrid en 1909.

Muy estudioso y hombre de gran constancia y tenacidad, obtuvo por oposición la plaza de alumno interno de Anatomia y, más adelante la de Partos y Ginecología. Este trabajo le obligaba a permanecer días y noches en el Hospital Clínico en continua convivencia, no sólo con los enfermos, sino con los compañeros de sala de más antigüedad y trato más cercano con sus profesores.

De ahí que, al terminar la carrera, no sólo había adquirido una gran práctica médica -esa que no viene en los libros-, sino además una profunda identificación con el Hospital.

Vaya sólo como anécdota que en las 30 asignaturas de la carrera y las del doctorado, obtuvo la calificaci6n de sobresaliente con Matrícula de Honor, excepto en una (en la que el profesor era un hueso) que le dieron aprobado. Aquel año el profesor en un acto de generosidad dio aprobado general sin ninguna distinción.

Consideraba el Hospital como algo básico en el ejercicio de la profesión, fundamentalmente en su aspecto benéfico y asistencial, y aprovechando su experiencia de vida hospitalaria, consiguió hacer del Santo Hospital Asilo de San Juan Bautista de Portugalete, un gran Hospital: una parte era la Residencia de ancianos que hoy llamaríamos Residencia asistida y, otra, Hospital Clínico, sala de hombres y sala de mujeres, donde ingresaban los enfermos benéficos cuya curación no era posible en su domicilio.

Independizado del bloque general, construyó otro pabellón para enfermos infecciosos y otro independiente para el lavado y planchado de ropa.

Consciente también de la deficiente asignación económica a los hospitales, tenía una magnifica huerta en la que trabajaban los asilados ocupando su tiempo libre (laborterapia), gallinero, una conejera y una vaquería de la que se encargaban asimismo los asilados. Esto permitía si no en su totalidad, un importante autoabastecimiento de la despensa. No faltaba un magnífico quirófano donde, no solamente se hacia la cirugía menor, sino en aquella época intervenciones de importancia tales como: hernias, apendicitis, amputaciones, cánceres de mama. etc. Disponían de muy buena luz, excelentes aparatos de esterilización y buen instrumental.

Diariamente a las 8 de la mañana pasaba visita con el practicante Ricardo Adán y las religiosas encargadas de las Salas respectivas. Esta dedicación hospitalaria la compartía en meses alternos con el Dr. Gurruchaga. Ambos, y con mucha razón, estaban muy orgullosos de su Hospital, modélico, no solamente entonces, sino hoy, como Residencia asistida.

En su quehacer diario, pasada la visita al hospital, visitaba a domicilio a todos los enfermos de beneficencia que para él era su obligación prioritaria. Después de ello hacia el resto de sus visitas y pasaba consulta en su casa donde no discriminó nunca el enfermo benéfico del no benéfico.

El 14 de agosto del año 54 se le rindió un sencillo homenaje en el Ayuntamiento, donde en un pleno extraordinario tres días antes, le declararon Hijo adoptivo de Portugalete. En marzo del 55 en “su hospital” y en una calurosa ceremonia le entregaron un cariñoso y afectivo diploma como reconocimiento a su labor profesional. El 2 de septiembre del 60, a petición del Colegio de Médicos de Vizcaya, el Consejo General del Colegio de Médicos de Madrid, inscribió su nombre como Ilustrísimo Señor en el cuadro de Honor de los médicos españoles y el 19 de enero del 70, el propio consejo general de Colegios Médicos, le otorgó una nueva distinción.

Si cabe destacar algo en su personalidad, fue su gran vocación médica en el amplio sentido de la palabra, no dejando de acudir jamás a una llamada, fuera la hora que fuese, cansado o no, y el sentido de la responsabilidad por su cargo de medico titular e Inspector Municipal de Sanidad, dando siempre carácter prioritario al enfermo benéfico. El interés por el diagnostico de sus enfermos era tal, que cuando lo mandaba operar iba siempre al quirófano a ver la intervención y más que por la satisfacción de haber hecho un buen diagnóstico, por aprender a interpretar y valorar mejor aquellos síntomas que le habían servido para definirse.

Aparte de ser muy estimado por su buen hacer y nivel científico, el dominio del euskera e inglés fue muy útil para entenderse con la colonia británica y los vascoparlantes.

Si es cierto que siempre detrás de un gran hombre hay una gran mujer, este caso no es una excepción. Ella, además de madre y esposa, era su secretaria, enfermera y colaboradora profesional. Le ayudaba a realizar las curas en que hacía falta una mano más, tener a punto el aparato de rayos X, revelando las radiografías y, si eran urgentes hasta altas horas de la noche, incluso fabricando las vendas de yeso para que nunca le faltaran en una urgencia traumatológica.


domingo, 8 de abril de 2018

PORTUGALETE EN LA CARTOGRAFIA MILITAR DEL SIGLO XIX (2)




Si en la entrada anterior recogíamos los planos de 1838 que nos envió Goio Bañales hoy tenemos que agradecer la aportación de Antton Arrieta Valverde que nos envía otro también del Archivo General Militar de Madrid de 1876.

Su título es "Plano de Bilbao, su ría y abra con los terrenos adyacentes y defensas construidas durante la guerra de 1873 a 1876". Autor Saturnino Fernández Gómez. 

Este plano, circunscribiéndonos a la zona de Portugalete, nos ofrece también muchos detalles interesantes que serán motivo de análisis. De momento solo hemos resaltado los dos fuertes militares de San Roque y Campanzar, debiendo señalar también que entre ambos aparece la "torre de Castell".
Parece ser que el nombre genérico de “torre de castell”, habitual en la costa del Mediterráneo, serviría para torre de señales y se construiría tras la primera guerra carlista. Estaba situado en lo que conocimos como alto de la Pastora, y situado en terrenos propiedad de la familia Castet. José Mª de Areilza en su libro de Recuerdos de Portugalete, en la que también nos habla de la primera guerra carlista, decía que la torre estaba rodeada por un foso y que “era un torreón medio derruido al que llamábamos la torre de Castet, envuelta en yedra y zarzamoras y para nosotros inaccesible por el foso que la rodeaba". 
Este plano de la última guerra carlista y los anteriores de la primera, serán motivo de estudio entre el equipo de nuestros colaboradores, que en principio barajan distintas hipótesis.


Goio Bañales nos dice que, siguiendo la lógica, los fuertes se crearon en función de la guerra carlista y se demolieron al poco tiempo de acabar esta (por si acaso...). Lo mismo había ocurrido con motivo de la guerra con los franceses o tras ella y lo confirma un bando del general Alcalá de 1841 ordenando demoler todos los fuertes, y que los ediles se encargaran de su demolición o les ponían multa y consideraban traidores o poco menos. Otra cosa es, que pasado el tiempo y al comenzar una nueva guerra, se dispusiesen nuevas fortificaciones. También la lógica dice que, en caso de hacerlo, sería en los mismos lugares en los que antes habían estado, pues serían los más a propósito desde el punto de vista militar.
Por su parte, José Luis Garaizabal que está realizando un estudio sobre la “torre de castell” nos señala que dicha edificación tiene claramente forma hexagonal, y en cuanto al “fuerte de la estrella” de 1838, situado en el alto de San Roque, mantiene la teoría de una posible errata y de que en realidad se trata de la “torre de castell”, mientras el fuerte “nuevo” ubicado en el cerro de Abatxolo correspondería al que estaba situado en el alto de San Roque y que en este plano de 1876 tiene forma triangular.
Al margen de esta posibilidad de que los ingenieros militares se equivocaran al ubicar este fuerte, al igual que en el entramado del casco medieval falta algún edificio significativo, el archivero municipal Roberto Hernández Gallejones, pone énfasis en que no se puede trabajar con hipótesis o teorías sino apoyándonos en documentación escrita rigurosa que explique estas construcciones.


Habrá que empezar por lo tanto adentrándose en las diferentes bibliotecas digitales. Por ejemplo la BIBLIOTECA VIRTUAL DE DEFENSA, tiene un apartado dedicado a Planos de Ingenieros del Archivo General Militar de Segovia, y en él se nos indica que “el Archivo General Militar de Segovia cuenta entre sus fondos con 1.365 legajos relativos a material de artillería e ingenieros. El volumen de planos alojados en estos legajos ronda los 14.000 planos fechados entre 1700 y 1930….”


Dejamos de momento este tema no sin antes recomendar el magnifico blog MIKELATZ, con una de sus entradas dedicadas al Estudio histórico (y arqueológico) de las Guerras Carlistas. Inventario Patrimonial: "Fuertes Exteriores" de Bilbao.